el cáncer como enfermedad metabólica
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Publicado en Dic 4, 2012 in Causas del cáncer: nuevo modelo | 18 comentarios

Las causas del cancer: el efecto Warburg (I). El metabolismo tumoral.

Las causas del cancer: el efecto Warburg (I). El metabolismo tumoral.

Mitocondrias, oxígeno, glucosa y metabolismo tumoral: las auténticas causas del cancer

En artículos anteriores expliqué el paradigma en que se ha venido basando la investigación oficial del cáncer desde hace décadas y todas sus incongruencias si la finalidad de dicha investigación fuera encontrar una cura.

También comenté, a grandes rasgos, el nuevo paradigma en que debería basarse dicha investigación, aunque para ello debiera dejarse de lado algo imposible: el beneficio económico.

Ahora, y ante las preguntas que algunos ya me han formulado (¿En qué te basas para afirmar que el paradigma debe cambiar? ¿Cuáles son esas investigaciones que hacen suponer que las causas del cancer son ya conocidas?), me he decidido por escribir un artículo, dividido en varias partes, que resuma cuáles podrían ser las causas del cancer y sus posibles soluciones.

Y también comentaré de las razones por las cuales esa investigación sería incompatible con el beneficio económico de las grandes compañías y porqué su existencia es desconocida por el gran público.

Escuchad la historia que voy a contar a continuación y usad el sentido común para otorgarle o no credibilidad. Dejad que vuestra intuición os haga comprender dónde está la verdad y dónde la manipulación.

El mundo ya no es un lugar ingenuo. Si algo nos ha enseñado la crisis económica brutal en que estamos inmersos es hasta dónde pueden llegar la estupidez y la mezquindad humanas representadas por las corporaciones; crecidas éstas, a su vez, al calor del sistema anarcocapitalista.

Porque, tal y como escribió Guillermo de Occam: “en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta”.

Otto Warburg ya da en el clavo en 1931: el metabolismo tumoral como diana

El fisiólogo alemán Otto Warburg publicó en el año 1931 la obra “El metabolismo de los tumores”. En ella, demostraba que las células tumorales presentaban un metabolismo basado en la glucólisis -o fermentación anaeróbica- y que las células normales podían volverse cancerígenas cuando se sometían a un estado de hipoxia.

Demostró que la mitocondria podría estar dañada debido a ello y eso provocaba toda una cascada de sucesos, compatibles con el fenómeno neoplásico, que más tarde explicaré con mayor detalle. Acababa de proponer una de las posibles causas del cancer.

Gracias a ese trabajo se le concedió, en 1931, el premio Nobel. Han pasado casi 90 años desde aquel hallazgo, y la historia de la estupidez humana vuelve a escribirse con letras de oro: durante casi todo ese tiempo, ese conocimiento ha sido sistemáticamente ignorado, en vez de investigar el metabolismo tumoral alterado, que ostentan prácticamente todos los tumores, como diana terapéutica en que basar posibles tratamientos.

Y eso a pesar de que todos los oncólogos conocen el efecto Warburg y saben que es una particularidad tumoral, aunque a ninguno al que se le pregunte lo asociará con una de las causas del cancer, sino como una simple consecuencia.

La mitocondria en el centro del escenario

La mitocondria es un orgánulo que posee un ADN propio (el ADN mitocondrial, heredado sólo de la madre) y que constituye el “generador” principal mediante el cual la célula sana obtiene energía: la glucosa del torrente sanguíneo se oxida en presencia de oxígeno dentro de la mitocondria y se produce ATP, que es usado como fuente de energía por la célula.

Pero se ha descubierto que la mitocondria controla además otros procesos, entre los que se encuentra la apoptosis, o muerte celular programada.

Es decir, es la mitocondria la que regula el proceso mediante el cual la célula se “suicida” como forma de asegurar la homeostasis. Permite con ello que se mantenga el equilibrio con otras células recién creadas y que se autodestruyan las que presentan algún tipo de problema o mutación que podría comprometer al organismo. El efecto Warburg tiene a la mitocondria en su centro de importancia.

La glucólisis

Existe otra forma en que la célula puede obtener energía. Se llama glucólisis y consiste en fermentación anaeróbica.

Se produce en situaciones en que hay una deficiencia de oxígeno (hipoxia), como durante una isquemia o tras un esfuerzo prolongado. Dicha forma de obtener la energía sin oxígeno es muy poco eficiente y requiere que se use una gran cantidad de glucosa para suplir la hipoxia.

Esa fermentación ocurre en el citosol de la célula, no en la mitocondria, que sólo puede trabajar en presencia de oxígeno.

Los productos de desecho de ese proceso fermentativo son piruvato y ácido láctico.

Además, siempre que hay una hipoxia aparece en escena una molécula llamada HIF-1alfa, que hace que se expresen determinados genes que desencadenan una importante cascada de sucesos, el más significativo de los cuales es la proliferación celular.

Hay situaciones en la cuales esa proliferación es beneficiosa, como por ejemplo tras un proceso isquémico: al producirse la hipoxia, el HIF-1alfa hace que inmediatamente se produzca una proliferación con la intención de reparar la zona dañada.

Algo va mal y la célula cambia su metabolismo: el factor clave en las causas del cancer.

En una célula cancerígena sucede “algo” (y ya se sospecha qué es ese algo, y lo explicaré en siguientes artículos de esta serie) que desencadena un fenómeno especial: la célula sigue obteniendo su energía mediante glicólisis, incluso aunque haya suficiente oxígeno disponible en su ecosistema, en vez de regresar a la respiración oxidativa normal, que ocurre en la mitocondria. Y esa es la clave del efecto Warburg y el inicio de las causas del cancer.

Una hipótesis de porqué sucede eso es que la célula se adapta a una hipoxia previa manteniendo su metabolismo basado en la glucólisis porque, pese a ciertos inconvenientes, le reporta grandes ventajas, como más adelante veremos.

La mitocondria, a su vez, aunque pueda parecer intacta, deja de cumplir sus funciones principales, entre las que se encuentran, como ya hemos visto, no sólo asegurar la respiración celular, sino también controlar la apoptosis o suicidio programado de la célula.

Al anularse la función de la mitocondria y la apoptosis, la célula no puede ya suicidarse y se convierte en inmortal. Es por esa razón por la cual el efecto Warburg describe el cáncer como un “trastorno de la mitocondria”.

Al actuar “como si” no pudiera proveerse de oxígeno a pesar de tener acceso a él, es decir, en un estado similar a la hipoxia, el HIF-1alfa sigue segregándose, mantiene la expresión de los genes que en situaciones normales estarían inactivos y desencadena el fenómeno de la proliferación: la célula no sólo es inmortal y no puede suicidarse, sino que se reproduce constantemente y, por tanto, sin control y exponencialmente.

Al mantener la glucólisis como forma de metabolismo, la zona que se reproduce tiene unas necesidades aumentadas de glucosa para poder nutrirse (y cada vez mayores conforme se reproducen sus células), mucho mayores que las células sanas.

Los productos de desecho antes mencionados, como el ácido láctico, vertidos al continente extracelular, provocan que el ph de esa zona sea ácido, al contrario que el ph extracelular de las células sanas, que es ligeramente alcalino. Mientras, el interior de las células tumorales presenta un ph también inverso respecto a las sanas: alcalino en aquéllas, ácido en éstas.

Con la proliferación, las células cancerígenas se alejan de los capilares que deben nutrirlos, con lo cual se establece un círculo vicioso: aparece una hipoxia real en algunas zonas del ecosistema bioquímico del tumor que mantiene la glucólisis, las mitocondrias siguen sin poder funcionar, se inhibe la apoptosis, el HIF-1alfa sigue provocando la proliferación, siguen aumentando las necesidades de glucosa, se producen más productos de desecho en forma de ácido láctico, aumenta todavía más la acidez, y vuelta a empezar.

¿Verdad que es una explicación sencilla y elegante de una de las posibles causas del cancer? ¿No es el efecto Warburg un proceso que habría merecido al menos un poco de atención.

La medicina oficial ignora el efecto Warburg como una de las causas del cancer

Durante casi 90 años el efecto Warburg ha sido considerado una simple consecuencia en vez de una de las más poderosas causas del cancer.

Su generalidad permitiría abordar tratamientos que sirvieran para todos los cánceres, pero la comunidad médica se ha empeñado en denostarlo como un simple fenómeno. Despreciar algo tan general y elegante para sumirse en las profundidades del estudio de los genes implicados en todos los subtipos de tipos de tumor es, cuando menos un disparate.

Aunque, como vimos en un artículo anterior, sólo un disparate si se busca la curación, pero una excelente idea si se persigue el beneficio, momento en que las causas del cancer y el efecto Warburg no son sino molestias.

¿Se ha usado el efecto warburg para desarrollar herramientas concretas que utilice la medicina actual?

Sí, el PET: la tecnología de emisión de positrones identifica aquellas células que consumen elevadas cantidades de glucosa, y los oncólogos saben que existe una relación directa entre dicho consumo y la malignidad de la célula, y relaciona también dicho consumo con el pronóstico del paciente.

Cualquier oncólogo os confirmará que el PET es la prueba definitiva, la más precisa y la que determina con mayor seguridad la extensión y malignidad de un tumor, no importa dónde esté localizado o del tipo que sea. Por tanto, se basa en un principio común a todos los cánceres y que funciona.

Pero, curiosamente, sólo se ha usado para desarrollar un método de diagnóstico.

Pero no se ha empleado para desarrollar un tratamiento. El efecto Warburg, una de las posibles causas del cancer, usado sólo para diagnosticar, pero no para curar.

Curioso, ¿no?

En próximos artículos

En siguientes artículos explicaré qué descubrimientos se han hecho para comprender y adaptar mejor el efecto Warburg a la realidad del ecosistema tumoral y porqué a la industria farmacéutica le interesa centrar la investigación en el estudio del genoma en vez del metabolismo celular.

También explicaré porqué es imposible, basándonos en el efecto warburg, que la quimioterapia y la radioterapias sean efectivas en la mayoría de tumores malignos.

Y explicaré porqué, en realidad, la quimioterapia beneficia a la mayoría de los tumores.

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18 Comentarios

  1. La explicación es sencilla y elegante, pero aún así yo tengo muchas dudas. Hen leído que se ha comprobado que muchas veces la mitocondria está completamente sana en algunos tumores.

    Lo de que la mitocondria controle la apoptosis me parece más lógico, ya que si la mitocondria no funciona,como parece que ocurre en el cáncer, la apoptosis no se produce.

    No entiendo cómo la acidez repele el oxígeno.

    Un saludo, Julián

    • Sé que una explicación no tiene, necesariamente, que ser cierta por ser simple y elegante, pero una hipótesis sí parece más creíble y merecedora de ser puesta a prueba si, con sencillez, describe y explica con generalidad una serie de procesos. Y, desde luego, la teoría de warburg cubre todas las marcas del cáncer con mucha mayor limpieza que las teorías diversas, abstrusas y ‘metidas-a-martillo’ que pretenden hacer cuadrar la teoría del cáncer como enfermedad genética.

      Oí hablar de esos estudios que hablan de cánceres cuyas mitocondrias están aparentemente intactas e incluso consumen cantidades normales de oxígeno y reconozco que durante mucho tiempo me desconcertaron y me hicieron dudar. Pero es que -y corrígeme si me equivoco- esos estudios procedían de unas pocas fuentes, comparada con la aplastante literatura científica que valida la teoría de Warburg. Una de ellas era Sidney Weinhouse, editor de Cancer Research, que usó ese argumento para desestimar la teoría de warburg (también dijo que le parecía una teoría demasiado ‘simplista’ para ser tomada en serio; es decir, que sólo las cosas complicadas merecen ser tomadas en cuenta. Lo que me lleva a pensar que los actuales investigadores han complicado, en realidad, la cuestión. Y que buscar complejidades en un problema no significa que sea la mejor manera de resolverlo).

      Lo que él no tuvo en cuenta es el hecho de que, en los tejidos analizados, a veces hay células sanas mezcladas con las tumorales, que pueden ser confundidas como cancerígenas con la mitocondria intacta.

      Además, Thomas Seyfried, un reputado investigador estadounidense, defensor de la dieta como forma de manejar el cáncer, habla de un complicado proceso bioquímico donde están involucradas las ATPasas que explicaría ese hecho (no puedo explicarlo en profundidad porque usa una terminología bioquímica que me supera). Si no lo entiendo mal, viene a decir que la mitocondria puede tener un funcionamiento aparentemente normal pero tener problemas “de salida” del ATP, a pesar de seguir excretando CO2, lo que viene a significar que la célula sigue sin poder respirar.

      En términos prácticos, la prueba de que el efecto warburg es determinante es la fiabilidad del PET como manera de saber, no importa el tipo de tumor ni su localización, de la existencia de células tumorales y su agresividad, y bajo ese prisma, todos los tumores son la misma enfermedad y no 200.

      Lo que quería decir con esa frase de que la acidez repele el oxígeno no es literal, pero induce a error y voy a editarla. Lo que sucede es que, cuanto mayor consumo de glucosa, mayor desecho ácido, que quiere decir mayor velocidad de proliferación, mayor alejamiento de los capilares y menor disponibilidad de oxígeno, lo que conlleva una mayor angiogénesis aberrante. Está comprobado que, en la mayoría de tumores malignos existe una relación entre hipoxia y nivel de ácido láctico, auqnue ésta no sea directa, sino que ambas tienen un origen común.

      Muchas gracias, me dejas con la lengua fuera para contestarte adecuadamente, pero me obligas a medir mucho mejor mis palabras, como debe ser ;D

      Alfonso

    • Hola, Juan Antonio,

      Muchas gracias por tus palabras y por los enlaces que adjuntas.

      Respecto al estudio de solociencia, me hace gracia cómo algunos estudios hablan de un ‘descubrimiento’ que parece ser muy novedoso cuando lo cierto es que la relación entre mitocondria y cáncer está bastante bien documentada desde hace décadas. Otra cosa es que ese conocimiento se aproveche para descubrir terapias basadas en él. Al continuar leyendo, me gusta el enfoque de buscar mutaciones en el ADN mitocondrial en vez de en el nuclear, pero no me gusta que se hable de que produce mayor tendencia a desembocar en determinados tipos de cáncer, porque seguimos con las particularidades en vez de con la universalidad.

      En realidad este tipo de noticias son las únicas que podrían desembocar en alguna terapia farmacológica con sentido: bloquear mutaciones en el ADN mitocondrial en vez de en el nuclear, porque son menos y porque inciden directamente, estas sí, en la base respiratoria y mitocondrial del cáncer. No me gusta tanto que no incidan en las auténticas causas, metabólicas, y que este tipo de estudios les permita hacer creer que el cáncer es producto de mutaciones (nucleares), pero algo es algo, y ése es el único camino de que puedan curar algo: ganando mucho dinero por el camino.

      Respecto al estudio de Cell.com: el español José María Cuezva publicó un estudio que demuestra que el cáncer tiene niveles disminuidos de ATPasas, clave para permitir la respiración mitocondrial. Inhibirlas significa hacer recaer la ‘responsabilidad’ energética en la glicólisis, esto es, tender al cáncer y que la HIF-1alfa haga de las suyas.

      Ese estudio tiene, pues, todo el sentido, y cualquier persona con dos dedos de frente buscaría qué medidas terapéuticas podrían desprenderse de ello, universales y efectivas en todos los cánceres, en vez de buscar miles de mutaciones genéticas. El problema es que, muchas veces, la efectividad terapéutica choca frontalmente con la efectividad económica.

      Muchas gracias por tu comentario y un saludo

      Alfonso

  2. Felicitaciones y gracias por preocuparte de nosotros en paralelo a los cuidados que das a tu señora. Me parece muy interesante el único artículo que me he leído al llegar recién a tu link. Iré por todos los demás. Lamentablemente quizás llego tarde a asesorarme con tu experiencia; el cáncer me llegó hace 10 años y he dado una dura lucha pero este implacable enemigo destruye poco a poco.
    Sigo con mucho ánimo experimentando distintas escuelas pero
    no hay cambios. Quizás se me ha regalado el largo tiempo de
    intentarlo y ese deba ser mi consuelo.
    Gracias y suerte en tus investigaciones.

    • Hola, Gabriel,

      Gracias por tus palabras.

      Si has luchado durante 10 años, puedes luchar otros tantos más. No sé el estado de tu enfermedad, pero ten por seguro que la batalla puede durar más, con calidad de vida. A lo mejor en otros artículos del blog (como los relativos a la dieta cetogénica, que en breve completaré con una aplicación práctica o en el relativo al tratamiento integral con Dicloroacetato y otras recomendaciones) o en otros recursos similares en internet puedes encontrar alguna respuesta que te ayude.

      Espero que todo te vaya muy bien

      Un abrazo

      Alfonso

  3. Hola 🙂

    Una pregunta igual un poco tonta…

    Leo este artículo titulado “Las causas del cancer: el efecto Warburg (I). El metabolismo tumoral”, pero no encuentro el resto de partes. Veo también otras entradas con los números romanos que indican segmentación, pero excepto el de la dieta cetogénica, que todas las partes comparten parte del título, no sé a qué partes se corresponden; no puedo establecer conjuntos temáticos entre esa numeración (igual esos títulos diferentes, si tienes conocimientos en la materia, llevan implícitamente la asociación, pero yo no los tengo…).

    Si hay algún sistema de localización de las partes, ruego me lo indiquéis; de lo contrario, sugiero una mejor indexación (ruego no se me ofendan con esto último… :-p)

    ¡Gracias! 🙂

    • Hola, Carmen,

      Tienes tres maneras de encontrar los artículos: una, mediante el buscador. Otra, mediante el enlace superior: alimentación contra el cáncer para los de la serie de la dieta cetogénica. tres, en la nube de tags de la columna de la derecha: dieta cetogénica o efecto warburg

      Te agradezco el comentario. No tengo mucho tiempo, pero si lo saco pensaré en una categorización distinta (aunque google podría castigarme ;))

      Un saludo

      Alfonso

  4. Me gustaría que Alfonso Fernandez se pusiera en contacto conmigo, quizás tengo alguna información que le puede interesar, algo nuevo que aportar. Yo estoy en la misma lucha y estamos trabajando en un camino muy interesante y con muy buenas perspectivas.
    Espero tener la ocasión de informarle
    Teresa

    • Hola, Teresa,

      Con gusto puedes enviarme un correo comentando todo lo que quieras, a cancerintegral@gmail.com

      Gracias y un saludo

      Alfonso

  5. Me encanta este tema, ya lo habia investigado yo pero me hace un poco enojado del sistema capitalista del mundo hoy en dia al saber que el tema es tan viejo. pero mejor no hablar de eso….
    El tema es simple, si, pero en realidad es tan simple? no lo creo. acaso no suena tan simple tener una mutacion en el ADN y BOOM! CANCER! Defenitivamente merece atencion e investigacion. Lo que yo pienso es que como la mitocondria tiene un rol tan esencial en la vida celular, una enfermadad en esta parte de la celula seria mortal, no solo para la celula pero para todo el organismo, ya que la mitocondria tiene su papel en la apoptosis, al padecer de un cambio (enfermedad) quien la va poder corregir? es un sistema sin seguro. Lo que yo pienso tambien, la causa por la teoria hoy en dia de que son mutaciones lo que causa el cancer, tal vez no esta muy mal, por esto… si hay una deficiencia de la mitocondria, habrian mas oxigenos dentro de la celula, si hay un aumento de oxigenos la celula se le acaban los antioxidantes, que son los que cuidan a la celula de oxidacion. cuando llega a un momento en que ya no puede controlar la oxidacion celular, los oxigenos llegan a oxidar el ADN y claro, hay mutaciones. Pero la causa del cancer, es antes de la mutacion. Se tiene que investigar la causa de mutaciones, que normalmente es algo que severamente cambia el ADN, algo que es posbile con la oxidacion, por la baja eficiencia de la mitocondria. otro punto que yo creo sea importante es el papel que tiene el ADN de la mitocondria. La mitocondria es basicamente una bacteria, verdad? bueno, y sabemos que produce sus propias proteinas etc. Tambien sabemos que las bacterias no tienen intrones y exones! ESTO SIGNIFICA QUE CUALQUIER MUTACION EN EL ADN MITOCONDRIAL SERIA UN CAMBIO QUE DE VERDAD AFECTA A LA MITOCONDRIA, Y A TODA LA CELULA. Por esto, la mitocondria esta muy suseptible a cambios que podrian ser mortales, ya que como la mitocondria parte en el rol de la apoptosis, una mutacion que baje la eficiencia o que cambie demasiado a la Coenzima que tiene parte de la apoptosis (creada en la mitocondria) crearia una celula con vida eterna por dos vias, 1. o por el cambio de la coenzima de la mitocondria C creo que es y de una vez borrando el apoptosis creando una celula cancerosa, o 2. por una mutacion en la mitocondria que crea una deseficiencia de la respiracion celular, creando eventualmente una oxidacion en el ADN que borra el apoptosis, ya que el ADN es el primer paso en el apoptosis, eventualmente llegando a la mitocondria. es importante agregar que una mutacion seria heredada a las celulas hijas, la oxidacion del ADN no tendria que ser instantanea pero eventual

    • Hola, Luis,

      Disculpas por haber tardado tanto en moderar tu comentario, que es muy interesante.

      En realidad abundé en ese tema en la respuesta a otro lector de este blog: el concepto es que el cáncer es una enfermead mitocondrial y sólo podría aceptar el origen de mutaciones, si hablásemos del ADN mitocondrial en vez del nuclear, por dos razones: sólo consta de unos pocos cromosomas, todos ellos están dedicados a regular procesos metabólicos y de respiración celular, y está mucho más expuesto que el nuclear a mutaciones. Por esa razón no entiendo que se enfoquen en el nuclear, salvo por razones puramente monetarias.

      No me importa si procede de mutaciones (mitocobdriales), sólo me importa saber cuál es la fuente de la desestabilización y cómo atajarla de manera práctica, y hay pocas dudas de que esa fuente es la mitocondria

      Gracias y un saludo

      Alfonso

  6. gracias por la divulgación de estas cuestiones. En otras ramas ocurre lo mismo,(física, filosofía, psicología, etc) la aparente cronicidad que la medicina acepta sobre ciertas patologías es un concepto altamente falseable y toda una reducción por parte de la convención por miedo a perder su “reputación” (reputación que le han dado pioneros, investigadores, el método ciéntifico y otros objetos de reconversión de lo conocido o aceptado en ese momento), obstaculizando el descubrimiento de tratamientos y manteniendo estables esas patologías.Es como el dicho de “No aprendo porque no sé” tan común en la ignorancia como en la institución parece ser.
    Me parece naturalmente legítimo cuestionar entonces la versión oficialista y determinada del cancer como camino preferente para encontrarle una cura.
    Excelente trabajo por mostrar claramente la evidencia de ambiguedad entre las investigaciones científicas beneficiosas y la voluntad real de encontrar respuestas, aunque éstas sean controvertidas.. que seguro que lo sean.
    Un gran saludo Alfonso.

    • Hola, Min,

      Gracias por tu interesante comentario

      Alfonso

  7. Muchisimas Gracias Alfonso !!

    Excelente y gran trabajo.

    • Gracias a ti, Jana

      Alfonso

  8. Resulta que publicó el libro en 1931 no en 1924 y lo segundo que recibió el Nivel por sus investigaciones con las enzimas respiratorias, no con el cáncer

    • Le agradezco la corrección. Es cierto.

      Si se fija este artículo fue de los primeros del blog. Por entonces sólo quería alertar de situaciones que consideraba demasiado escandalosas como para no resaltarlas, y usaba un tono excesivamente emocional y coloquial, además de no dejar constancia de las referencias en las que basaba mis afirmaciones.

      He corregido todo eso con el tiempo. El estilo y las referencias son ahora más precisas, como podrá comprobar en los últimos artículos como: http://cancerintegral.com/antioxidantes-multirresistencia-cancer/

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