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19+1 medidas antivíricas que son también antitumorales

En este artículo analizaremos 19 (+1, he añadido una más el 19/03/2020) de algunas de las acciones DIY que han demostrado potencial ayuda contra las infecciones víricas por dos vías: al mejorar la capacidad de respuesta del sistema inmune y al ejercer acciones antivirales directas.

Todas estas medidas y muchas otras más las abordaré en profundidad en el libro Cáncer Integral.

La posible amenaza del Coronavirus 2019

Escribo este post a inicios de marzo de 2020. China y Corea del Sur parecen haber pasado lo peor, tras la aplicación sistemática y draconiana de medidas que han puesto a prueba su entereza colectiva. Irán parece estar sufriendo una pandemia local cuya gravedad aún no conocemos con precisión e Italia acaba de cerrar sus fronteras y parece estar a punto de colapsar económica y sanitariamente.

España y otros países estamos a punto de entrar en una fase más preocupante, pero los ciudadanos debemos también informarnos acerca de qué podríamos hacer individualmente para colaborar. Dejar en manos de las autoridades TODO el peso de las medidas, creyendo que no podemos ayudar de forma individual más allá del lavado de manos o la no participación en aglomeraciones no es lo aconsejable, ni siquiera lo racional.

No habrá forma de contener la expansión del virus, pero sí podremos contribuir a modular cómo se extiende. La amenaza más inmediata la constituye un posible incremento puntual, debido a la transmisión grupal, que puede colapsar los sistemas de salud, poniendo en peligro no sólo a quienes padecen síntomas asociados con la infección viral, sino a pacientes de otras dolencias.

Los recursos no son infinitos y los profesionales sanitarios son personas sometidas ya habitualmente a condiciones de trabajo muy duras, a veces extenuantes. El reto que les espera durante las próximas semanas o meses puede ser brutal. Debemos ayudar individualmente a que nuestra comunidad afronte con eficacia (y eficiencia) esta amenaza global.

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Simulaciones de escenarios de transmisión del COVID-2019. Fuente.

En la anterior figura se analizan diferentes escenarios en función de la velocidad (y aceleración) de la propagación: un contagio rápido (marcado en rojo) sobrepasaría las capacidades del sistema sanitario, lo cual podría ser desastroso.

Las áreas de distribución de las diferentes posibilidades de transmisión (rojo, verde y azul) son aproximadamente iguales, pero su impacto sanitario y en la mortalidad global es muy diferente. La expansión más lenta (más “ancha” pero más “baja”) daría tiempo además a que se establecieran protocolos con medidas antivirales que se demuestren eficaces.

[Actualización del 26-03-2020: Ernesto Prieto Gratacós explica en el siguiente vídeo una visión totalmente opuesta, que comparten otros epidemiólogos y médicos.

Aunque esa visión requiere del uso de herramientas tecnológicas y una coordinación que países como Corea del Sur han demostrado, pero de ningún modo parece ser posible en España, debemos escuchar todas las voces, sobre todo las que dicen cosas que contradicen la opinión mayoritaria: de ese debate puede surgir lo mejor para nosotros, miembros de una comunidad global.]

Sea cual sea la medida óptima, la restricción de movimientos es un hecho, y tenemos la responsabilidad individual de hacer lo posible por resistir al virus, por cuidarnos si somos infectados (para cuidar a quienes dependen de nosotros) y de no contagiar a otros, no sólo por nuestros seres queridos sino porque vivimos en una comunidad y somos ciudadanos.

Pero también tenemos que cuidarnos y ayudar a que se cuiden quienes no tienen acceso a información contrastada. Para ello debemos retomar un empirismo individual razonable, asumiendo una incertidumbre que nunca podrá ser anulada totalmente.

La hora de las contemplaciones y de los “expertos” teóricos de salón que esperan eternamente antes de actuar “porque no hay evidencia” pasó a la historia.

Aprovechemos, además, esta situación de emergencia impuesta para hacer entender la deriva que ha seguido hasta ahora la medicina y poder “meter el pie en la puerta” con medidas más racionales y beneficiosas para el ciudadano.

Aprovecho para dejar aquí el link con el centro de recursos de información de la epidemia de COVId-19 que actualiza Lancet.

La importancia del aporte individual en la prevención y potencial tratamiento

Como resaltaba en un artículo anterior, cuando la realidad llama a la puerta, las acciones cambian: el mundo ideal académico se derrumba, impotente ante el baño de realidad y un empirismo razonable, considerado anticientífico y, por ello, abandonado durante décadas en favor de un racionalismo de cartón piedra, que sólo beneficia a las corporaciones, vuelve a asomar la cabeza en la medicina.

Como ya dije en tuiter: cuando lleguen las mascarillas se caerán las máscaras.

Tal vez esta emergencia sirva para sacar alguna conclusión positiva que cambie al menos parcialmente el rumbo catastrófico que están siguiendo la medicina y la nutrición, sometidas por completo a la dictadura de las normas corporativas, las únicas a las que está permitido llamar “ciencia”.

O tal vez la cosa empeore cuando “aparezca una vacuna” y se nos obligue a vacunarnos por imposición gubernamental, tolerada debido a la histeria colectiva. El problema del recorte de libertades que puede avecinarse, aprovechándose del miedo, es muy real y puede cambiar para siempre el rumbo de la historia  si lo toleramos sin reflexión.

Sólo espero que dicha posible vacuna funcione realmente, y no sea tan inútil como la de la gripe común o un fraude masivo como fue la de la gripe A.

***

Hasta que llegue ese momento, de pronto las medidas han vuelto a usarse asumiendo la incertidumbre, y las acciones individuales se han convertido en extremadamente importantes: si conseguimos que una proporción considerable de la población resista a la infección o sufra síntomas más leves habremos ayudado de forma inestimable a nuestra sociedad.

La cuestión es: ¿Qué medidas? La información es EL poder, y por primera vez en mucho tiempo la emergencia puede convertir las acciones individuales en las que realmente decanten la balanza.

Algunas que ya están siendo difundidas en medios:

  • Lavarse adecuadamente las manos
  • No tocarse la cara
  • Toser en el hueco del codo (las mascarillas SÍ serían efectivas para reducir el contagio)
  • No acudir a reuniones
  • Aislarse socialmente

Pero hay mucho más que podemos hacer para protegernos, aunque para ello debamos tomar decisiones basadas en datos incompletos e incertidumbre, porque el riesgo de no hacer hasta poseer evidencia incontestable es mucho mayor que el riesgo de hacer con evidencia limitada pero razonable.

Usaremos dos métricas sencillas para tomar dichas decisiones: ratio riesgo/beneficio y ratio coste/beneficio, que deberán ser lo menor posibles.

El común denominador en todas las enfermedades crónicas que influye en el pronóstico ante una infección

Si abordo esas medidas en una web dedicada al cáncer es porque, como ya he resaltado muchas veces anteriormente, TODA medida antimicrobiana es también antitumoral, y los pacientes de cáncer, que se encuentran en una situación física vulnerable debido a su enfermedad, podrán resistir mejor al ataque del virus mientras combaten también al cáncer.

La mortalidad del coronavirus es mayor en personas de mayor edad y cuando hay asociadas otras dolencias, no sólo cáncer sino también enfermedad cardiovascular, hipertensión, diabetes, problemas respiratorios, etc. Todas las medidas que listaré ayudan en cualquier enfermedad crónica, cuya base sistémica suele ser común y pivota sobre “sospechosos habituales” encabezados por la resistencia a la insulina.

En un reciente estudio de The lancet, que recopila los datos disponibles, y sintetizado por la web intramed en este artículo, se recoge que el bajo recuento de linfocitos y los elevados niveles de IL-6 y de troponina I de alta sensibilidad correlacionan con mayor probabilidad de muerte por coronavirus.

Más tarde analizaremos también la influencia de la sobrecarga de hierro, que es menor en mujeres en edad fértil por las pérdidas periódicas con la sangre menstrual.

Los virus y las neoplasias comparten la importante característica de acaparar hierro para proliferar, así que el exceso de hierro, más habitual en varones, es una hipótesis de por qué los hombres mueren más debido a infección por COVID-19.

Puntos base de las medidas propuestas

1. Son medidas relativamente baratas.

Cada vez que alguien dice en tuiter que informar acerca de medidas como dieta cetogénica  es “culpabilizar a los pobres”, comprendo por qué el mundo va como va: la emocionalidad y mediocridad cognitiva de los bienintencionados es casi más perjudicial que la mala leche de los miserables.

Informar es ampliar opciones; las medidas no tienen por qué ser mucho más caras, pero invertir un poco más en acciones que mejoren la salud aportará beneficios, económicos incluso, a largo plazo. Y dejar de informar a quien sí puede tomar esas medidas porque haya quien no pueda me parece un razonamiento demagógico pobrísimo. Es igualar por abajo usando sentimentalismo barato y un paternalismo que considera a “los pobres” imbéciles sin criterio.

Aunque hay otras terapias (que no listaré aquí) con enorme potencial, requieren la participación de un centro que la aplique, y en este post quiero llegar al límite del DIY (do it yourself), esto es, medidas con suficiente efectividad, sobre todo al combinarse, pero que sean también lo más sencillas de usar, baratas y accesibles que sea posible.

2. No consumen excesivo tiempo

Es inevitable tener que dedicar algo de tiempo a ejercitarse o a cocinar un poco más, pero si llegan tiempos de aislamiento eso supondrá una oportunidad.

De nuevo, es cuestión de prioridades e informar acerca de medidas potencialmente beneficiosas no implica culpabilizar.

3. Son una mezcla de medidas crónicas y puntuales

Las medidas crónicas pueden ser oportunidades para que el ciudadano (sano o enfermo, joven o anciano) entienda hasta qué punto está en sus manos mejorar su salud.

Cuando pase la amenaza puntual, las medidas pueden continuar el resto de su vida, lo que les permitirá cuidarse mejor y aportar a la sociedad por la vía de no sobrecargar un sistema de salud ya de por sí sobrecargado y sobremedicalizado.

Las medidas puntuales pueden ayudar también al ciudadano a la hora de afrontar otras posibles dolencias futuras, al entender que la simplicidad puede ser más útil que muchos fármacos, que constituyen además una carga económica excesiva para los sistemas de salud.

4. No es necesario aplicarlas todas a la vez, pero usa la sinergia.

Son recursos que cada persona puede aplicar en función del tiempo del que disponga, de su capacidad económica y de su riesgo individual, pero es conveniente aplicar varios que actúen de forma sinérgica.

Es conveniente al menos aplicar algunas medidas crónicas y quizás alguna medida puntual, pero es necesario CONOCER la mayor cantidad posible de opciones, porque eso aporta mayor libertad a la hora de tomar decisiones.

5. Ausencia de evidencia de eficacia no es lo mismo que evidencia de ausencia de eficacia

Las medidas cuentan con abundante soporte científico, pero generalmente sólo de estudios preclínicos o con pocos pacientes, y de casos anecdóticos.

No podemos esperar a que existan mil ensayos clínicos con un millón de pacientes, porque NADIE, NUNCA, pagará para levantar pruebas que no le reportarán beneficios económicos ni retorno de inversión. Eso nos detendría eternamente en un limbo, en un nudo gordiano lleno de parálisis por análisis que no permitiría alcanzar soluciones de orden práctico.

Quienes afirman que “esas medidas no sirven para nada” MIENTEN, porque no hay evidencia de que NO sirvan. Son afirmaciones tajantes sin pruebas y confundiendo terapias que permanecen “unproven” con terapias que han demostrado ser “disproven”.

Las 19 medidas

Nota aclaratoria: no tengo NINGUNA relación con las empresas que comercializan los suplementos que recomiendo, ni gano NADA al hacerlo.

La mayoría son aquellos que yo mismo he usado. Otros no los he usado pero, hasta donde he investigado, parecen eficaces.

Todas las referencias de dónde comprar son sólo ejemplos desde un potencial comprador de España. Generalmente hay una amplia gama de otras posibilidades, que pueden cambiar según el país y que pueden ser mejores que las que yo he listado.

Sólo listaré alguna evidencia de cada medida. La mayoría de ellas cuentan con muchos más estudios.

1. Alimentación

La correlación entre resistencia a la insulina y casi todas las enfermedades crónicas es demasiada como para no tratar de remediarla.

Ese hecho bastaría para enfocarnos en ella en primer lugar, pero es que además la influencia del metabolismo en la activación inmune es cada vez más estudiada: el inmunometabolismo es una disciplina que está permitiendo conocer cómo las especies inmunitarias son activadas por las condiciones nutricionales y metabólicas del entorno, lo cual puede ayudarnos a encontrar aplicaciones de orden práctico en infecciones, pero también en cáncer (estudio).

Las células cancerígenas y los virus muestran similitudes que explican por qué las medidas metabólicas son efectivas tanto en uno como en otro.

Los virus “hackean” el metabolismo de las células que infectan (estudio) y les obligan a sobreexpresar enzimas glucolíticas que permiten incrementar el metabolismo fermentativo de la glucosa, lo mismo que en el cáncer, por lo que toda medida que bloquee ese metabolismo dificultará la expansión vírica, pero también el avance neoplásico (estudio).

Tanto las células cancerígenas como las infectadas con virus exhiben efecto Warburg: incremento del metabolismo glucolítico fermentativo aun en presencia de adecuadas cantidades de oxígeno.

Aunque las células infectadas y neoplásicas podrían usar la energéticamente más eficiente respiración oxidativa, prefieren la poco eficiente fermentación, porque les permite mantener el alto grado de anabolismo y proliferación que necesitan (estudio): TODO tejido altamente proliferativo fermenta en vez de respirar. Por eso un cáncer se asemeja también a un embrión.

Por esa razón la dieta que demuestre acción antitumoral también será, probablemente, efectiva contra infecciones, al reducir la glucosa disponible y regular otros aspectos enzimáticos sobreexpresados en cáncer e infección.

La que está demostrando más efectividad es la cetogénica y no lo hace “por aportar nutrientes que matan al cáncer o a los virus”, sino al regular el entorno metabólico donde el cáncer y los virus se desarrollan. La cetosis es una especie de batalla de Stalingrado para las células “nazis”: neoplásicas e infectadas por virus.

Cuando hablamos de alguien que no está familiarizado con las dietas low carb y mucho menos con las cetogénicas, la propuesta para mejorar la respuesta inmune puede ser intimidante al principio. Por eso debe ir poco a poco siguiendo estas normas sencillas.

Primero elimina:

  • Ultraprocesados. TODOS los productos industriales.
  • Azúcar.
  • Margarina, aceites hidrogenados y aceites vegetales como girasol y sustitúyelos por aceite de oliva, aceite de coco, sebo o mantequilla.
  • Cereales (sobre todo harinas de trigo), pan incluido.

Ahora intenta añadir partes baratas y usualmente despreciadas: casquería, morros, orejas, rabo, frutos secos (si puedes, tómate 1-3 nueces del Brasil al día, no más, para recibir la dosis justa de Selenio que activa el sistema inmune. Actualización del 21/03/2020: el exceso de selenio puede ser un problema. NO recomiendo suplementar y no os obsesionéis con él, sobre todo si seguís una dieta saludable. Una persona me dice que ha tenido taquicardias tras tomar un tiempo 3 nueces del Brasil al día. Aunque puede ser debido a muchas causas, lo dejo consignado para que no os obsesioneis con ello).

Toma si puedes también órganos internos (el hígado, por ejemplo, es una bomba de retinoles –vitamina A-, que fortalecen la función inmune. No lo tomes todos los días: 1-3 veces a la semana). Si puedes añadir moluscos, mejor aún.

Con eso dos pasos, que de por sí ya representan un gran avance, podemos ir dando otros para que el ciudadano adopte temporalmente una alimentación más baja en carbohidratos.

Las frutas, legumbres y tubérculos NO son en absoluto el demonio, pero dejar de consumirlas durante un tiempo, que facilitará la recuperación de la sensibilidad a la insulina, no producirá ninguna deficiencia.

Si quieres adoptar una dieta plenamente cetogénica, te aconsejo que leas estos artículos:

También ayudo con un libro a diseñar una estrategia de dieta cetogénica contra el cáncer con 50 recetas

***

Si te preocupa el incremento del colesterol asociado a la dieta cetogénica, piensa que éste forma parte de tu defensa inmune y que disminuye durante las infecciones porque se emplea en luchar contra los microbios (estudio). Si es bajo antes de la infección, el sistema inmune no contará con esa ayuda.

Probablemente la métrica más valiosa que se puede obtener de forma simple, para determinar la “calidad” de tu colesterol, sea el ratio triglicéridos/HDL. Si ese ratio se mantiene cercano a 1 (las dietas low carb y cetogénica disminuyen considerablemente los triglicéridos), probablemente sea mejor que tu colesterol total sea elevado si debes enfrentarte a una infección. Si es más alto (sobre todo si es mayor de 3) tu colesterol sí puede ser “malo” y darte problemas.

En el caso de que tu ratio se acerque al 1 y tomes estatinas, yo lo comentaría con mi médico (suerte con eso) para dejar de tomarlas, al menos durante un tiempo (estudio).

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Para quien se pregunta si podrá asumirla debido a sus escasos recursos económicos: una dieta cetogénica basada en pollo, casquería, caldos de huesos y pescado, pescado, huevos, vegetales, sebo, mantequilla y lácteos grasos (comunes, sin necesidad de que sean fuentes de animales criados en libertad) no es, para la mayoría, prohibitivamente más cara que una basada en ultraprocesados, salvo por el consumo de aceite de oliva, de mayor precio que el de girasol.

La dieta basada en harinas y ultraprocesados puede salir carísima a la larga. Entiendo que la situación de algunas familias pueda ser muy delicada pero, quien pueda, tal vez deba considerar el gasto a corto plazo como una inversión a largo plazo que conducirá a un ahorro.

2. Ayuno intermitente

Cuando tenemos gripe o catarro se nos suele quitar el apetito. Es una estrategia natural tan evolutivamente lógica como la fiebre, que nos empeñamos en bajar de forma artificial incluso cuando no es muy elevada.

Los efectos metabólicos de un ayuno diario de más de 14 horas (que en sociedades ancestrales probablemente ni se consideraría como ayuno, al estar acostumbrados a períodos más largos sin ingerir alimentos) están bien documentados y se reflejan en numerosos marcadores (estudio).

Períodos más largos de más de 3 días podrían producir una especie de reseteo del sistema inmune, que afrontaría su activación con mayor eficacia (artículo).

Un ayuno intermitente de 14-18 horas, con 1 o 2 comidas al día es muy sencillo de seguir, y se hace más fácil con el tiempo, sobre todo cuando el individuo está cetoadaptado. Los beneficios metabólicos e inmunitarios tienen ya amplia evidencia.

Además, esporádicos ayunos de 3 o más días podrían ayudar a enfrentarnos mejor a las infecciones, pero no los plantees si no estás acostumbrado o psicológicamente dispuesto. En ese caso el intermitente diario bastaría.

3. Ejercicio físico de fuerza

Este es un artículo que condensa información, así que no puedo abordar en profundidad una medida que requiere, tal vez más que ninguna otra, matiz y personalización.

Lo poco que podemos afirmar con cierta seguridad es que el ejercicio de fuerza es esencial, mucho más que el de resistencia: además, si entramos en tiempos de aislamiento aconsejado o forzoso, entrenar en casa será lo obligatorio, algo difícil de poner en práctica si quisiéramos correr, pero sencillo de aplicar con ejercicios, por ejemplo, de calistenia.

La intensidad debe ser alta, pero no extenuante. Tanto el sedentarismo como el exceso de ejercicio, tope que se alcanza rápido en personas no habituadas a ello, pueden facilitar las infecciones (estudio).

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Relación entre riesgo de infección y dosis/intensidad del ejercicio. Fuente.

Aunque algunos estudios más recientes parecen reflejar que esos topes máximos son más altos, debemos estar del lado de la seguridad porque los estudios no son conclusivos respecto a intensidad/dosis (estudio) y este artículo puede estar leyéndolo alguien que jamás se ha ejercitado (estudio). Además, es importante considerar la adherencia: un poco de ejercicio siempre es mejor que nada.

Dos o tres veces a la semana, una media hora cada día, de ejercicios de fuerza que trabajen el cuerpo completo, exijan cierta demanda respiratoria y cansen sin llegar al agotamiento parece una medida que la mayoría del público puede seguir, siempre que esté adaptado a sus necesidades individuales, muy variables. Algunas fuentes consideran que la dosis efectiva mínima es incluso más baja: una vez a la semana e incluso cada quince días.

Algo tan sencillo como un ejercicio de piernas, más un ejercicio de tirón, más otro de empujón, cada día de entrenamiento, que permitan 3 series de 3-8 repeticiones sin llegar al agotamiento ni al fallo, pero reclamando esfuerzo y produciendo cierta fatiga, podría inducir importantes beneficios en quien no está acostumbrado.

Aunque pueden adquirirse pesas o kettlebells, los ejercicios de calistenia, con el propio peso, no requieren ningún desembolso económico (o sólo el de una barra de dominadas, si se quiere) y reservar entre media hora y hora y media a la semana para ejercitarse es asumible por la mayor parte de la población.

Un artículo reciente del BMJ propone la hipótesis de que el coronavirus puede ser destruido al elevar la temperatura corporal (estudio). Afirma que los infectados suelen haber estado expuestos al frío antes de la infección y las altas temperaturas parecen detener su avance.

Propone el ejercicio físico intenso con mucha ropa como forma de elevar la temperatura corporal. No es más que una forma de hipertermia, que se sabe desde hace mucho que actúa contra virus y neoplasias (estudio).

La mayoría ya lo conocéis pero, por si acaso, os recomiendo que visitéis el blog de Marcos Vázquez, Fitness Revolucionario para informaros acerca de métodos de entrenamiento.

4. Sol (y vitamina D3)

Hay una correlación inversa entre niveles de vitamina D y riesgo de infecciones (estudio), aunque el sol aporta mucho más que activación de la vitamina D, como después mencionaremos.

El pánico al sol, desatado por quienes asumen como ciertas otras correlaciones mucho más débiles, nos ha conducido a una epidemia de deficiencia global, seguida muy de cerca por la deficiencia de magnesio, que luego abordaremos.

Si puedes, toma el sol, SIN QUEMARTE. Si debes permanecer aislado y tu casa tiene ventanas que permitan la entrada de los rayos solares, trata de exponerte todos los días durante un tiempo, por la mañana y por la tarde, preferiblemente.

Si no podemos exponernos al sol, tomar un suplemento de vitamina D3 hasta alcanzar un nivel de unos 80nmol/dl en sangre puede ser una buena idea. Si lo haces, sería bueno que también tomaras suficiente vitamina K2 (en suplemento o de fuentes de alimentos) y que te aseguraras de que consumes cantidades adecuadas de retinol (vitamina A de fuentes animales).

5. Higiene lumínica y ritmos circadianos

Las frecuencias de luz azul durante el día, asociadas con la mayor luminosidad solar, inducen una activación inmunitaria, coherente con el ritmo circadiano asociado a la variación diaria de luz solar (estudio). Es otra razón más para tomar el sol diariamente.

Durante la noche, sin embargo, las frecuencias de luz azul “desconciertan” al organismo, que está sometido a fuertes ritmos circadianos. El sistema endocrino es pulsátil y coordinado en un baile diario dictado por las frecuencias de luz predominantes en el ambiente. Los ojos (y también otros receptores de la piel) son la puerta de entrada de dichas frecuencias hacia el núcleo supraquiasmático, que regula la producción de hormonas a través de la melatonina (estudio).

Cuando la coordinación es correcta, la melatonina se incrementa por la noche y el cortisol por el día. Son sólo dos hormonas que sirven de ejemplo, porque todas las demás siguen ritmos similares.

La disrupción circadiana conduce a un metabolismo alterado, que puede favorecer el crecimiento de neoplasias e infecciones, especialmente evidente en quienes padecen de insomnio o deprivación del sueño (artículo). El insomnio asociado a la deficiencia de producción de melatonina nocturna impide un sueño reparador que es una extraordinaria fuente de salud.

El respeto de la higiene lumínica y los ritmos circadianos se puede seguir con dos acciones sencillas, que colaboran en mantener nuestro metabolismo e inmunometabolismo en óptimas condiciones:

1. Anula las frecuencias de luz azul al anochecer, bien apagando los dispositivos o bien usando gafas Blue Blockers que filtran las frecuencias azules y verdes (estudio).

2. Come cuando sea de día, evitando la ingesta en período de oscuridad  (estudio). Una caloría NO es una caloría, hay un mundo de factores que intervienen en esa caricatura en la que algunos quieren convertir a la nutrición, una de las más obscenas pseudociencias oficiales. Os recomiendo que visitéis este blog para informaros sobre ello.

Por supuesto, lo ideal es que no trabajes por la noche, reconocido incluso por organismos oficiales como una práctica que incrementa el riesgo de padecer cáncer (y cáncer e infecciones pueden compartir causas comunes o, al menos, “acelerantes” comunes), pero entiendo lo difícil que puede resultar cambiar tus condiciones laborales.

6. Estrés

La relación entre estrés y múltiples dolencias parece cada vez más sólidamente establecida, algo nada extraño al comprender el profundo desequilibrio endocrino que induce. Cáncer e infecciones se ven favorecidas por el estrés crónico (estudio).

Este es el apartado más difícil de abordar con medidas universales y específicas. Le dedicaré un capítulo entero del libro Cáncer Integral, por ser más importante de lo que habitualmente se ha creído, tal vez porque nos conduce por una senda incómoda para la “ciencia” oficial, mecanicista y encorsetada.

Sólo resalto su importancia y te aconsejo que, si puedes, intentes dedicarte durante un tiempo al día a aquello que te relaja o calma. No hablo de meditación (o sí), ni de técnicas de respiración (o sí), ni de chatear con amigos (o sí), ni de pintar, escribir, danzar, tejer patucos o hacer encaje de bolillos (o sí), sino a cualquier acción que hayas desestimado durante mucho tiempo y que te permita controlar tus hormonas del estrés.

Replantéate tus relaciones tóxicas y acércate (no físicamente, al menos hasta que haya pasado el período agudo XD) a quienes más te aportan.

Intenta aprovechar la situación de emergencia para comprender qué importa en la vida y qué no.

7. Magnesio

Ya dediqué dos artículos al análisis de la importancia del magnesio en la prevención y cómo manejarlo en el tratamiento del cáncer ya iniciado.

La deficiencia de magnesio es endémica en las sociedades industrializadas, sólo por detrás de la de vitamina D.

Evidencia

  • Efectos del magnesio sobre el sistema inmune (estudio, estudio).
  • Desórdenes en el magnesio afectan negativamente a animales con sepsis (estudio).
  • Asociación entre bajos niveles de magnesio intracelular y fallos de activación inmune contra el virus Epstein-Barr (estudio).
  • Niveles bajos de magnesio asociados con mayor riesgo de infección después de trasplante renal (estudio).

Dosis: 200-400mg/día (fuente).

Dónde comprar: Citrato de magnesio

8. Zinc

Ya mencioné en al capítulo del libro Cáncer Integral, dedicado al sistema inmune, la importancia de mantener un ratio elevado de zinc/cobre para frenar la angiogénesis tumoral.

El zinc es un quelante del cobre, que es imprescindible para la óptima curación de heridas, así que la suplementación debe ser moderada.

Evidencia:

  • Influencia sobre la salud y el envejecimiento del ratio cobre/zinc (estudio): casi universalmente elevado al envejecer y en casi cualquier problema de salud.
  • Bajos niveles de zinc y elevados ratios cobre/zinc, asociados a mayor mortalidad en pacientes tratados por infección por HIV-1 (estudio).
  • La suplementación con zinc mantiene la función inmune y reduce parámetros de inflamación en pacientes sometidos a diálisis (estudio).
  • Alto ratio cobre/zinc asociado a mayor riesgo de infección por Leishmaniasis y peor pronóstico en infectados (estudio).

Dosis: 5-10mg para prevenir deficiencias. 24-45mg cuando ya existen deficiencias (fuente).

Las formas más biodisponibles están en forma de gluconato de zinc, citrato de zinc o acetato de zinc, pero en estos casos sólo la cuarta parte del peso del suplemento se aprovechará en forma de zinc.

Es decir, hay que tomar unos 100mg al día de alguna de esas tres formas para alcanzar 25mg al día de zinc.

Dónde comprar:

9. Glicina

Ya hablé en otros artículos de la importancia de la glicina y del ratio glicina/metionina y del consumo de alimentos ricos en colágeno.

Aunque la cisteína es el aminoácido usualmente considerado como limitante en la formación de glutatión, que juega un papel importante en la defensa inmune, se infravalora el papel de la glicina es estadios donde pasa de ser condicionalmente esencial a esencial, debido al incremento de demanda del organismo y a que la glicina participa en numerosos procesos.

No es extraño que la deficiencia afecte negativamente a la salud de formas muy diversas (estudio, estudio).

Evidencia:

  • La glicina es un modulador inmune que previene inflamación en gingivitis oral (estudio).
  • La suplementación con glicina evita la inmunodeficiencia en ratas diabéticas (estudio).
  • Algunos estudios consideran la glicina como factor limitante en la síntesis de glutatión (estudio, estudio) y el glutatión es esencial para la activación inmune (estudio). Por eso combinar proteína de suero (whey), uno de los mejores donantes de cisteína, con alimentos ricos en colágeno o suplementos de glicina, incrementa la probabilidad de alcanzar una síntesis adecuada de glutatión.

Dosis: 3-5g/día. Dependerá del aporte adicional de metionina, pero algunos estudios con hasta 30g/día han reportado mejorías en problemas metabólicos.

Dónde comprar: Glicina en My Protein

La proteína de suero de My protein como Impact Whey Protein es también de calidad, al extraerse con métodos que no alteran sus propiedades estructurales.

10. Taurina

La taurina es un aminoácido azufrado, que no se incorpora a proteínas y es el más abundante de forma libre en el organismo (estudio).

Es uno de los resultados finales del ciclo de un carbono. Cuando éste no funciona correctamente solemos encontrarnos con exceso de homocisteína y deficiencias de taurina.

La homocisteína elevada es uno de los parámetros más útiles, que pocas veces se mide y que revela, como pocos, problemas de salud de amplia índole, porque correlaciona con muchas dolencias: cardiovasculares, metabólicas o neoplásicas (estudio, estudio, estudio).

La taurina es una de las posibilidades de suplementación más baratas y sencillas (sobre todo si hacemos cambios adicionales de estilo de vida) para controlar los niveles de homocisteína (estudio), lo cual puede ser de gran utilidad si debemos enfrentarnos a un virus: recordemos que los peores problemas acontecen a los infectados que presentan patologías subyacentes y la homocisteína, a pesar de ser un marcador indirecto, es también un “punto de presión” muy atractivo si queremos seguir el principio de Pareto.

Las infecciones inducen una disrupción metabólica que, como en el cáncer, puede constituir un círculo vicioso: la infección incrementa la glucólisis, la resistencia a la insulina y la hiperhomocisteinemia, que a su vez anulan la respuesta inmune, permiten más replicación microbiana y vuelta a empezar (estudio).

Poner palos en las ruedas de esa disrupción con todas las medidas, crónicas y puntuales posibles, nos permitirá controlar mejor a la infección. La taurina permite que la homocisteinemia no se incremente y ayude a la infección.

¿Sabéis qué alimentos tienen mayores niveles de taurina? Pescado, carne, moluscos, leche. Todas fuentes de origen animal. Enésimo argumento en contra del veganismo.

Evidencia:

  • Taurina como modulador inmune y freno de inflamación (estudio).
  • Productos del metabolismo de la taurina con efectos antimicrobianos (estudio, estudio).
  • La inhibición tumoral en ratones con linfoma tratados con quimio más taurina fue significativamente mayor que los tratados sólo con quimio, y los efectos de la taurina parecen provenir de la potenciación inmune, actuando por tanto como una inmunoterapia (estudio).
  • Taurina protege contra infección por estreptococo (estudio).
  • Taurina disminuye en ratones infección por parásitos (estudio). Recuerda, todo microbio comparte características metabólicas. Por eso no sólo incluyo en los estudios lnfecciones víricas sino por hongos, bacterias y parásitos.
  • Infección aumenta troponina I (factor de riesgo de mayor mortalidad en infectados por coronavirus) y disminuye taurina (estudio).

Resalto aquí la Taurolidina, derivado de la taurina, desinfectante de vías con capacidad antivírica y antitumoral. Se encuentra habitualmente en muchos hospitales, que lo usan de forma casi rutinaria por vía intravenosa y no parece producir ningún efecto secundario ni alteración sanguínea (estudio).

Aunque debo dejar constancia de un estudio en ratones que sí dice haber identificado posible daño hepático con su uso (estudio), aunque contradice muchos otros y la experiencia diaria con miles de pacientes.

La taurolidina es barata, accesible, sin efectos secundarios o asumibles en dolencia grave y sencilla de aplicar en hospitales. Pregúntate por qué no has oído hablar de ella aún como antitumoral ni como antivírico.

Dosis: 500-3000mg

Dónde comprar: Taurina en my Protein

11. Vitamina C

Durante décadas ha sido un secreto a voces, una de las terapias más injustamente despreciadas de la historia. La evidencia, en cambio, se acumula sin que nadie parezca hacer nada al respecto. Por poner sólo unas pocas referencias de las muchas existentes: estudio, estudio, estudio, estudio, estudio, estudio, estudio, estudio, estudio, etc…

Que sea no patentable ha hecho que nadie se haya molestado en invertir en pruebas extensas, y eso ha permitido que los manipuladores proclamen que “no sirve para nada”. Escribí un artículo introductorio aquí.

Los centros de tratamiento llamados “alternativos” llevan muchos años aplicando altas dosis intravenosas de vitamina C y ayudando a pacientes oncológicos. Los casos anecdóticos de remisiones o considerable prolongación del tiempo de vida de muchos desahuciados por la medicina apresada por el interés farmacéutico se multiplican, pero nunca salen en los medios.

La vitamina C es una hexosa, análogo estructural de la glucosa, y por ello es confundida con ella y ávidamente absorbida por las neoplasias, que consumen hasta 200 veces más glucosa que las sanas (estudio). Por eso aplicar vitamina C en cetosis contribuye a incrementar considerablemente el efecto de la vitamina C, por ser absorbida con mayor avidez aún por el tumor (estudio).

La vitamina C a altas dosis funciona probablemente produciendo una reacción de oxidación fatal en las células neoplásicas y en las infectadas por microbios, porque ambas se caracterizan por acaparar hierro. La reacción Fenton que induce la vitamina C a dosis altas al reaccionar con los iones de hierro conduce a la célula tumoral (o infectada) a la muerte (estudio).

Pero a dosis bajas su acción puede ser bien diferente, no directamente antivírica sino como soporte de activación inmunitaria: los linfocitos y otras especies necesitan vitamina C para su activación, pero su nivel de “recarga” tiene un límite.

Somos una de las pocas especies que no pueden sintetizar la vitamina C endógena, de modo que necesitamos aporte exógeno constante. La cantidad necesaria dependerá de otros factores, que hacen que, por ejemplo, los carnívoros no suelan presentar, de forma aparentemente paradójica, deficiencias de vitamina C.

Ante una infección o una neoplasia las células inmunitarias consumen al actuar la vitamina C y necesitan reponerla (estudio). Tal vez por eso la vitamina C (sobre todo oral) no ha demostrado clara eficacia preventiva (aunque en algunos estudios sí parece existir), pero sí se ha demostrado en mayor grado su utilidad cuando la infección ya está en marcha, al reponer la “despensa” de vitamina C que necesita el sistema inmune.

Cuidado si hay sobrecarga de hierro, porque la vitamina C aumenta su absorción. En cáncer y virus, como veremos, el exceso de hierro facilita su crecimiento, así que a menos que vayamos a usar altas dosis para inducir en virus y neoplasias reacción Fenton y muerte por oxidación, tal vez convenga antes asegurarnos de que no tenemos exceso de hierro. Comento acciones terapéuticas que usan este hecho en el último punto de esta lista (estudio).

La vitamina C ha demostrado ser sinérgica con el zinc, pero cuidado con la depleción de cobre que ambas inducen, probablemente también aumentado al actuar conjuntamente (estudio). Por eso recomiendo el uso de altas dosis de vitamina C sólo durante períodos de peligro de infección o cuando aparecen síntomas.

La vitamina C es hidrosoluble, así que se elimina muy rápido por la orina. Para que tenga cierta eficacia de forma oral es necesario (además de complementarla con otras medidas como las que listo aquí) tomar dosis frecuentes a lo largo del día. La tolerancia será mayor cuanto mayor sea el requerimiento: un adulto sano saturará relativamente rápido y tendrá molestias gastrointestinales, pero alguien enfermo tendrá mayor tolerancia al tener también mayor necesidad.

Las presentaciones en liposomas son más eficaces (estudio), pero también mucho más caras. En internet hay métodos (cuya calidad no puedo corroborar) para preparar de forma casera liposomas de vitamina C y algunas empresas están especializadas en la venta de productos liposomales, que suele incluir preparaciones ad hoc bajo demanda  (empresa).

Los liposomas encapsulan en una membrana lipídica esférica bicapa toda sustancia con baja biodisponibilidad, generalmente lipofóbica e hidrofílica, y permiten aplicar por vía oral (o tópica, estudio) medicamentos que usualmente sólo podrían usarse de forma intravenosa, dando mayor libertad y calidad de vida al paciente.

Algunas encapsulaciones ya se están probando de la forma que debería hacerse siempre en cáncer e infecciones, esto es, combinando moléculas. Por ejemplo, en este estudio se demostró la sinergia terapéutica y la mayor biodisponibilidad de un liposoma de vitamina C + epirubicin (estudio).

Po último, NO hay evidencia de que produzca ningún efecto secundario de gravedad (salvo, como comento en el artículo que le dediqué, que haya una deficiencia de la enzima G6PD). Quienes afirman que puede ocasionar daño renal aluden estudios donde el daño era PREVIO al uso de la vitamina C.

La dosis letal media (DL50) de la vitamina C, o sea, la cantidad de sustancia, por kilo de peso, necesaria para matar a la mitad de los sujetos en experimentación es incluso superior a la de la sal de mesa.

Cuando la realidad llama a la puerta, las máscaras se caen. Cuando hay que hacer que algo FUNCIONE, los académicos y los mamarrachos que han estado mamando de los medios con paternalista mediocridad revelan su banalidad. Por eso no es extraño que recibamos noticias desde China del resultado positivo del uso de dosis masivas de vitamina C IV en enfermos (artículo).

[Actualización del 22/03/2020: se me había olvidado dejar constancia del podcast con la entrevista que Marcos Vázquez (Fitness Revolucionario) me hizo en 2017, donde hablo de la aplicación de la vitamina C en cáncer y dejo al final de su página bastantes referencias (podcast)]

Evidencia:

  • El gobierno chino publicó un protocolo oficial QUE ESTÁ APLICANDO DE FORMA PRÁCTICA, y que incluye las inyecciones de vitamina C (publicación) y ya se ha puesto en marcha un ensayo clínico oficial, que recluta pacientes para demostrar la eficacia de la vitamina C IV a altas dosis en el tratamiento de la neumonía asociada a infección por coronavirus (estudio).
  • Algunos estudios como éste, de 1999, sí parecían haber demostrado que la vitamina C reducía síntomas de resfriado y también prevenía su aparición (estudio), aunque en alguna revisión sistemática se afirma que no hay evidencia de que sirva para prevenir.
  • Estudio acerca del papel en la activación inmune del ascorbato (estudio).

Para leer más evidencia (hay mucha) os aconsejo que visitéis la web de Andrés Suárez, que tiene artículos muy interesantes sobre varios temas, entre ellos acerca de la vitamina C, como éste o éste.

Actualización del 23/03/2020: he escrito un artículo específico analizando la evidencia disponible del potencial antivírico y antitumoral de la vitamina C.

Dosis y dónde comprar:

  • Orales sin liposomar: no estoy seguro. Recomendaciones de Andrés
  • Liposomas: su biodisponibilidad es mucho mayor. Aunque algunas fuentes dicen que los liposomas tienen tanta o más eficacia que las infusiones IV y requieren menor cantidad, hay estudios que dicen que no (estudio). Recomendaciones de Andrés

NOTA:

Los gobiernos, los sistemas sanitarios, los gestores de la sanidad pública y los de la privada, todos quienes tengan alguna capacidad de decisión deberían ser valientes y, ante la que se viene encima, usar TODAS las medidas disponibles que hayan demostrado bajo ratio riesgo/beneficio.

DEBEN USAR YA LA VITAMINA C IV A ALTAS DOSIS en pacientes que muestren síntomas preocupantes: es casi inocua, barata y la evidencia ya es lo suficientemente grande.

Deben resistir la presión de grupos informativos lobistas y de las empresas farmacéuticas.

Deben ser valientes y hacer LO CORRECTO Y NECESARIO ante la situación de emergencia sanitaria.

12. Miel (de calidad)

A los pseudoescépticos no suele gustarles que se mencione porque, usando su infantil visión del mundo, la definen como “azúcar y poco más”.

Ni la historia de miles de años siendo consumida por numerosas culturas, ni toda la evidencia acumulada (que tanto reclaman a los demás) les sirve para anular sus prejuicios. La miel de calidad es un conglomerado tal de sustancias, que considerarla sólo azúcar no es razonable.

Tampoco gusta a algunos seguidores de dietas bajas en carbohidratos o cetogénicas, pero la evidencia es la que es, y negarla no dice mucho de nosotros. Por supuesto, hablo de miel DE ALTA CALIDAD, no la basura habitual de supermercado que sí es azúcar y poco más.

Como debe consumirse en poca cantidad cada vez, ni nos alejará excesivamente de la cetosis si seguimos una dieta keto ni supondrá un desembolso económico que haya que repetir excesivamente en el tiempo.

Evidencia:

  • “Miel de Manuka, ya no tan alternativa” (estudio).
  • Efecto antigripal de la miel de Manuka (estudio).
  • Hipótesis para usar la miel como ayuda potencial para el fenómeno de la multirresistencia bacteriana (estudio).
  • Efecto antiviral contra varicela zoster virus (estudio).

Dosis: dos o tres cucharadas de café al día, solas o para endulzar algún postre.

Dónde comprar: en cada comunidad podrás encontrar, probablemente, proveedores de confianza que extraen y producen su propia miel de calidad sin adulterar el producto final de las abejas.

Yo vivo en Asturias, así que puedo acceder a mieles de alta calidad como las de La Puela

13. Ajo (+equinácea)

Desde tiempos inmemoriales el ajo ha formado parte del arsenal farmacológico de muchas culturas y desde hace bastantes años se investiga con métodos científicos modernos la capacidad antimicrobiana y antineoplásica de muchos de sus compuestos (estudio).

Hay bastante evidencia preclínica y en ensayos reducidos con humanos de eficacia antitumoral, incluso de remisiones completas en ratones con ajo inyectado.

En algunos estudios se recomienda su uso o el de Equinácea, o combinar ambos, para el control de síntomas de gripe. En este estudio se alertaba de que en cualquier momento sufriríamos una nueva pandemia que obligaría a tomar medidas que incluyeran a la medicina tradicional (estudio).

Evidencia:

  • En un ensayo aleatorizado durante 4 meses se probó un extracto de ajo en un grupo y se comparó con placebo. Se midió número de resfriados, severidad de los síntomas y días de enfermedad. Aunque el grupo que tomó el ajo enfermó sólo un poco menos, sí tuvieron síntomas más leves y de menor duración (estudio).
  • Un metaanálisis encuentra en extractos de ajo envejecido efectos inmunoestimulantes y bajada de tensión arterial. Recordemos que una característica que suelen compartir la mayoría de fallecidos por coronavirus es hipertensión (estudio).
  • Revisión del efecto que ha tenido el uso de extractos de ajo para el tratamiento de enfermos de tuberculosis multi-resistente: recomiendan su uso ante los palpables efectos bactericidas (estudio). Recordemos que una de las complicaciones de las infecciones víricas avanzadas son las infecciones oportunistas con bacterias.

Donde comprar y dosis:

  • Hay quien toma crudo uno o dos dientes de ajo al día, como si fueran grageas, evitando el asco (y el olor) de la masticación. No he encontrado, por supuesto, evidencia de que sea útil, pero a estas alturas sólo se pondrán exquisitos los patanes de siempre. Si te apetece tomarlo, a por ello. Si en tu familia hay tradición que relata que “sirve contra las infecciones”, a por ello. También puedes elaborar aceite de ajo. El balance riesgo/beneficio es bajísimo.
  • El suplemento de AGE (Aged garlic extract) de marca Kyolic se vende en diferentes posologías. La cantidad máxima es la de Kyolic One per Day. Se vende en Amazon, entre otros sitios.
  • Este es un suplemento para  perros, pero incluye una combinación de ajo y equinácea que podría hacer interesante sinergia, como ya hemos visto.

14. Ashwagandha (whitania somnifera)

No sólo ayuda en el equilibrio hormonal, al mejorar probablemente el ratio de andrógenos y estrógenos, sino que aporta efecto calmante y ayuda a dormir mejor.

Aunque la evidencia en humanos es anecdótica como antiviral, sí se está proponiendo como base para el desarrollo de antivirales, y sí hay más evidencia en su ayuda en otras dolencias metabólicas que, como hemos explicado, influyen indirectamente en la evolución de una posible infección.

Evidencia:

  • Capacidad antiviral in vitro de casi el 100% (estudio).
  • Prometedores resultados preclínicos como posible ayuda en tratamiento de la gripe (estudio).
  • Efectos inmunoestimulantes de Ashwagandha, Equinacea y Bacopa Monieri, mejorando producción de inmunoglobulinas (estudio).
  • Estimulación de linfocitos Th1, que aumentan la citotoxicidad de las especies inmunitarias contra infecciones y neoplasias (estudio, estudio).
  • El uso de Ashwagandha aumenta la resistencia antiviral a la Listeria en ratones (estudio).

Dosis:

No estoy seguro. Algunas presentaciones recomiendan dosis que tienen como objetivo mejorar el sueño y producir un efecto calmante. Por eso es preferible tomarlo antes de dormir.

Yo usaría esas dosis (125-250mg/día) y confiaría en la sinergia con otras medidas.

Dónde comprar:

15. Aceite de Orégano

El orégano tiene propiedades inmunoestimulantes y antimicrobianas, conocidas desde tiempos inmemoriales y se ha utilizado contra el SIBO.

Uno de sus componentes, Carvacrol, está siendo estudiado por su capacidad antimicrobiana y antineoplásica (estudio, estudio).

Evidencia

  • Capacidad antibacteriana contra cepas mutirresistentes (estudio).
  • Eficacia antiviral en virus murino (Norovirus) del aceite esencial de orégano y del Carvacrol (estudio).
  • Sinergia entre aceite de orégano y nanopartículas de plata contra cepas bacterianas mutirresistentes (estudio).

Dosis y dónde comprar

  • Desconozco las dosis más adecuadas, así que seguiré las indicaciones de productos como éste y confiaré en la sinergia.
  • Y Origano complex 60 es una combinación que parece bastante potente (estudio). La dosificación recomendada en este caso es: infecciones agudas en dosis de 2-2-2, a los 3 días en dosis de 1-1-1 hasta la curación y como mantenimiento de 1 al día.

16. Yodo

La deficiencia de yodo y las alteraciones tiroideas, sobre todo en mujeres, son habituales (estudio), no sólo debido a una deficiencia de base, sino a la inhibición competitiva que sufre el yodo por otros compuestos halogenados, habituales en el mundo moderno, como flúor y bromo.

Estas alteraciones se añaden a la tormenta perfecta que asola al mundo: resistencia a la insulina, deficiencia de vitamina D y Magnesio, disrupción circadiana, estrés, etc.

El yodo es uno de los mejores antimicrobianos (no es casualidad que se haya utilizado para la desinfección de heridas o el lavado de manos y superficies durante décadas –estudio), pero también colabora internamente con una apropiada activación inmune (estudio).

Es también un versátil y poderoso antineoplásico, con acciones que no se enfocan sólo en cánceres de tiroides, sino que impactan en cualquier órgano afectado (estudio, estudio, estudio, estudio). Hay una correlación inversa entre niveles de yodo en células tumorales y agresividad (estudio).

Supongo que no hace falta que explique de nuevo (como sucede con la vitamina C, la Taurolidina u otros), las razones por las cuales no has oído hablar de las propiedades antitumorales de esta sustancia barata y no patentable.

Evidencia

  • Estudio con formulación liposomal de Povidona-Yodo con alta y amplia eficacia antivírica (estudio).
  • Combinación de yodo y cloroquina ejerce potente sinergia antitumoral (estudio). Recordemos que la cloroquina se está proponiendo como uno de los fármacos que formarían parte de una combinación contra el COVID-19 y no he encontrado ni una sola medida en la cual la sinergia antitumoral no implicase sinergia antimicrobiana y viceversa: la multirresistencia microbiana es similar a la neoplásica.

Formas de presentación y dónde comprarlo

La presentación terapéutica más efectiva del yodo es en forma de Yodo molecular (I2), mientras que las sales de yodo presentan más problemas y limitaciones terapéuticas, aunque el yoduro de potasio puede usarse también.

Los dos productos que conozco basados en I2, con yoduro de potasio, son Lugol y Iodoral. Son más caros que el resto de suplementos listados hasta ahora, pero probablemente merezca la pena el desembolso.

  • Lugol. Nunca lo he usado y desconozco dónde comprarlo. Viene en presentaciones líquidas con diferentes porcentajes de concentración, y se usa en forma de gotas.
  • Iodoral de 50mg y Iodoral de 18,5mg son comprimidos.

Dosis

Hay una psicosis con el yodo que lleva vigente décadas. Se dice que el exceso de yodo puede inducir un hipotiroidismo, pero no hay evidencia sólida al respecto y sí de la ayuda que aportan dosis consideradas excesivas.

Las dosis incluso de gramos han sido de ayuda en el tratamiento de infecciones graves, pero 300mg/día si se padecen síntomas y se está aislado, son seguras y más efectivas si se combinan con otras medidas que comento en esta lista.

ATENCIÓN: he recibido informes de personas que tuvieron algún problema (no grave) con dosis elevadas, a partir de 18mg/día. Comienza poco a poco y confía más en dosis bajas apoyadas por la sinergia con otras medidas.

Un rango de 18mg-50mg/día puede tomarse, en general, de forma segura durante semanas como preventivo (debes aumentar la dosis poco a poco), pero puedes mantenerte en dosis bastante más bajas con otras presentaciones para estar del lado de la seguridad y si no presentas síntomas.

El uso de Yodo debería ser considerado por la sanidad pública como antimicrobiano efectivo, seguro y de amplio espectro.

17. Evitar sobrecarga de hierro

Neoplasias y microbios acaparan hierro y lo usan para proliferar (estudio, estudio).

En el libro Cáncer Integral hablaré extensamente de cómo aprovecharnos de esa circunstancia para destruir al tumor, porque es un “punto de presión” de gran potencial. También mencioné el tema en el segundo artículo dedicado al Magnesio.

Hay una correlación marcada entre sobrecarga de hierro y riesgo y pronóstico de infección (estudio). Los hombres contemporáneos, que ya no sangran en batallas o tareas manuales, suelen tener niveles de hierro más elevados que las mujeres, sobre todo en edad fértil, debido a las pérdidas de sangre menstrual que estas sufren.

Tal vez por esa razón los hombres se infectan más que las mujeres con el COVID-19 y tienen mayor riesgo de padecer síntomas graves.

Por eso hay dos medidas que podrían tomarse al respecto, en caso de que presentes sobrecarga de hierro:

  1. Donar sangre. Siempre habrá quien venga a tocar las narices diciendo que “eso es una tontería”, pero ya no estamos en tiempos de seguir  aguantando necedades de mamarrachos. ¿O sí? Donar sangre no sólo te ayudará a ti, además, sino a otras personas.
  2. Usar quelantes del hierro. Fármacos como la deferoxamina han demostrado ayudar en el tratamiento antivírico (estudio), pero también en cáncer (estudio). Para usar sustancias más accesibles, algunos suplementos tienen cierta acción quelante del hierro. Por ejemplo curcumina (si tomas suplementos elige formas liposomadas, porque es muy poco biodisponible) o té verde (en bebida o en extracto).

Otras dos (tres) medidas, aún más controvertidas.

El tiempo en que las manadas de patanes acudían a linchar a quien se atrevía a decir que el emperador va desnudo, pasaron a la historia (o deberían). Además, aquí hemos venido a jugar.

Hace unas semanas los “expertos” se reían de quienes pedían tomar medidas más drásticas para atenuar la aceleración de la propagación del virus porque “no estaban basadas en el evidencia y eran irracionales”…

Esperar a que haya evidencia de que existe un Cisne Negro para confirmar que existe un Cisne Negro es una definición memorable de la forma de pensar de los “expertos” IYIs que llevan 70 años ocupando cargos académicos y haciendo creer que lo que hacen es la única ciencia.

Sepamos más, pues, porque saber NUNCA debería ser censurado. Los ciudadanos no son todos un atajo de imbéciles sin criterio que deben ser defendidos con paternalismo. Situaciones extraordinarias requieren propuestas extraordinarias.

Pero, además, estas dos (tres) medidas cuentan con un buen corpus de evidencia, y una de ellas se usa de forma oficial para tratar el cáncer en unos cuantos países de Europa.

18. Ozono

Los dos mejores desinfectantes conocidos tal vez sean Ozono y dióxido de cloro (quien quiera llamarme sólo por aludir a este último “seguidor de Pamiés” puede venir a mi despacho a que le reciba como se merece, porque su uso tópico, en objetos, instrumental y para potabilizar el agua es habitual y extensivo. El ClO2 –no confundir con MMS-salva vidas diariamente: estudio, estudio, y puede desactivar de superficies todo tipo de virus, incluyendo COVID-19: estudio).

El ozono viene usándose extensamente, desde hace décadas, en clínicas “alternativas” para el tratamiento de cánceres, curación de heridas e infecciones (estudio, estudio).

Como en otras medidas tratadas en esta lista ya no hará falta que te preguntes por qué tal vez no has oído hablar de él.

De entre muchos de los estudios y casos de éxito de aplicación de Ozono contra el cáncer:

  • Uso combinado de ozono intravenoso con dieta cetogénica y otras medidas para producir resultados en cáncer que se consideraron “milagrosos”, aunque yo prefiero decir que debería inducir una profunda reflexión y DEBE ser replicado (estudio). Comenté ése y otros muchos estudios en el artículo dedicado a la evidencia científica de la dieta cetogénica contra el cáncer.
  • Estudios y revisiones sistemáticas que reclaman ensayos extensos del uso de ozono adyuvante a la quimio, debido a positivos resultados preliminares (estudio, estudio, estudio).
  • Recomendaciones de investigar más a fondo agua ozonada para el tratamiento del cáncer, debido a los resultados positivos preliminares y a su total seguridad (estudio, estudio).

El ozono inhalado puede provocar graves irritaciones pulmonares, así que no hablamos de algo que pueda manipular uno mismo sin la participación de un profesional, pero existen formas comerciales en forma de aceites ozonizados que sí lo permiten sin ocasionar problemas.

Evidencia

  • Autohemoterapia con ozono: los estudios reclaman que se tenga muy en cuenta y se tome YA en serio por parte del estamento médico para tratar infecciones (estudio).
  • Reporte de caso de infección aguda bacteriana, curado usando sólo terapia de Ozono (estudio). Concluye diciendo que debemos considerar  alternativas basadas en evidencia cada vez más sólida para ayudar ante el peligro de pandemias y resistencia a antibióticos.
  • El ozono reduce el daño pulmonar inducido por virus como el de la gripe (estudio).
  • Uso de aceite ozonado para tratar infecciones cutáneas (estudio)

Dónde comprar y uso DIY

Hay bastantes, pero el Dr. Olmedo, lo mismo que otros muchos profesionales y centros de los que no te hablará Ana Rosa Quintana, tiene muchos años de experiencia tratando exitosamente con Ozono. No he probado este producto, un aceite ozonado de uso dental, pero que se puede aplicar con un bastoncillo en las vías nasales, ni puedo asegurar que vaya a ser efectivo en prevención o tratamiento, pero merece la pena investigarlo.

Al igual que reclamé con la vitamina C, la terapia de Ozono debería ser considerada muy en serio por la sanidad pública y los organismos encargados de hacer todo lo posible por los infectados de COVID-19 con síntomas respiratorios graves.

19. Muérdago

¡Ey! Para el carro, amigo-que-vienes-a-tocar-las-narices-buscando-cómo-difamar: el múerdago forma parte del tratamiento estándar del cáncer  en países como Alemania.

  • A pesar de las limitaciones obvias (NO ES POSIBLE alcanzar resultados que arrojen evidencia clara, puesto que NADIE paga para que haya pruebas extensas), en revisiones sistemáticas como ésta se concluye que hay evidencia de mejora al usar Muérdago junto con medidas estándar.
  • La misma Cochrane reconoce que no hay evidencia sólida (repito: NO puede haberla), pero recomienda que se lleven a cabo pruebas extensas debido a los estudios previos (estudio).

Recordarás que los pacientes infectados con COVID-19 con peor pronóstico mostraban un bajo recuento de linfocitos. En realidad es el ratio neutrófilos/linfocitos (que puede medirse con facilidad en cualquier análisis rutinario) el que correlaciona fuertemente en numerosas dolencias (diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer o infecciones) con el éxito de la terapia: un ratio mayor de 3 indica problemas y tender a un ratio cercano al 1 aporta grandes beneficios.

La evidencia es abrumadora: relación con resistencia a la insulina, enfermedad coronaria, glioblastoma, cáncer de mama triple negativo, cáncer de próstata, meta-análisis en cáncer de páncreas, meta-análisis en cáncer gástrico, meta-análisis en tumores sólidos

Y en infecciones hay abundante evidencia: estudio, estudio. Y YA se ha hecho un estudio que relaciona el ratio elevado con peor progresión en COVID-19 (estudio).

Por lo tanto, toda medida que consiga elevar la producción de linfocitos activados será de gran ayuda (y luego, que esa activación haga predominar las especies de linfocitos con fenotipo citotóxico sobre los inflamatorios-reparadores de tejidos, algo que hemos abordado con otras medidas de esta lista).

Pues bien, el muérdago es una de las pocas medidas que he encontrado capaces de inducir un incremento significativo de linfocitos (estudio, estudio). Y seguramente hará sinergia con las que inducen mayor respuesta Th1 de dichos linfocitos.

Además, el muérdago ha demostrado acción antiviral directa contra virus como el de la gripe (estudio).

Dónde comprar y cómo aplicar

Puede comprarse en algunas webs alemanas como ésta la marca Iscador. Se venden en forma de jeringas subcutáneas que puede aplicarse uno mismo en brazos o barriga. Las dosis de ataque pueden ser 5-7 veces a la semana, pero 1-2 podrían ejercer efectos cuando hay síntomas preocupantes.

Es más caro que el resto, pero se debe a que la considero una medida de emergencia que sigues pudiendo comprar y aplicar tú mismo, y que podrías considerar si la cosa empeora, los sistemas de salud colapsan y no puedes ser atendido por los servicios sanitarios. NO ES UNA MEDIDA QUE DEBAS APLICAR EN OTROS CASOS.

+1: Hidroxicloroquina (u otro antiparasitario)

La cloroquina es un antiguo fármaco antiparasitario, de origen natural, usado durante mucho tiempo para el tratamiento de la malaria. Tiene escasos efectos secundarios y se ha recomendado incluso a embarazadas, aunque a dosis altas durante mucho tiempo se han reportado problemas de visión.

Por supuesto, como en TODO medicamento, hay que tener cuidado con quienes tienen daño hepático o renal.

Llevo AÑOS mencionando su potencialidad antineoplásica (como el de otros antimicrobianos), y en algunos ensayos parece alargar, en algunos casos considerablemente, la vida a pacientes avanzados al ser aplicado junto con la terapia estándar (estudio).

La hidroxicloroquina e un análogo de similar o superior eficacia y aún más escasos efectos secundarios.

Evidencia:

  • Parece reducir la gravedad de las neumonías asociadas a infección por coronavirus y acelera la curación. Ya se está recomendando como tratamiento de bajo ratio riesgo/beneficio (estudio).
  • Sinergia de cloroquina con otra droga antigua, el antibiótico azitromicina, produciendo considerables resultados en una prueba con 24 pacientes infectados por COVID-19 (artículo)

Dónde conseguirlo y cómo tomarlo

Recomiendan unas dosis de hidroxicloroquina de 400mg/día en enfermos con síntomas.

En España puede conseguirse en farmacias en presentaciones como Dolquine.

Actualización del 20/03/2020

Acaba de ser bloqueada su venta en farmacias, espero que por considerarse fármaco de uso preferente, para ser usado por los hospitales.

He tenido conocimiento de que ya se usa la hidroxicloroquina + azitromicina en dos hospitales de Madrid como parte del protocolo, demostrando que en tiempos de emergencia no se espera a que la FDA o una agencia reguladora lo dé de paso cuando haya estudios extensos, que NO puede haber porque nadie pagará por ellos y porque no hay tiempo. No se espera a “evidencia” que nunca llegará, se actúa con uin empirismo razonable.

En este artículo avisé de que la forma de abordar el tratamiento del coronavirus es similar al que llevo años reclamando para el cáncer. Esta situación única está destapando la hipocresía que ha reinado en la investigación del cáncer durante 7 décadas.

[Actualización del 24/03/2020: aunque desprecio a David Gorski y lo considero un manipulador, mi sesgo no puede ser mi siervo o sería David Gorski.

Andrés Suárez me avisa de que ha publicado un artículo que sería interesante que leyera. Aunque creo que la hidroxicloroquina sigue teniendo un ratio riesgo/beneficio magnífico y Gorski sólo parece analizar en profundidad los fallos de terapias naturales o no patentables, dice cosas lo suficientemente precisas como para que sea de justicia dejarlo consignado y la alerta de algún posible efecto grave (que puede haber conducido a alguna muerte de personas que ingirieron cloroquina para prevenir la infección por COVID-19) debe describirse.

Aunque la iatrogenia está a la orden del día, la cloroquina se usa desde hace décadas por millones de unidades diariamente y hay cientos de moléculas que producen daños muchos peores, no debemos ser como aquellos a quienes criticamos.]

[Actualización de 04/04/2020: si sigues mi blog sabrás que TODO antimicrobiano es antitumoral, y que he hablado muchas veces de unos cuantos.

Otro antiparasitario que acaba de mostrar evidencia en un estudio es la ivermectina, usado durante mucho tiempo en la desparasitación del ganado y ovejas y que fue reposicionado contra ciertos parásitos humanos (estudio).

Puede encontrarse online, con fórmulas veterinarias. Preguntaré si puede comprarse en farmacias formulaciones para humanos y la dosis.

Y si no podéis o queréis tomarla, otros antiparasitarios en suplemento pueden ser: extracto de Neem, magnolol y honokiol. Los tres excelentes candidatos a formar parte de protocolos antitumorales.]

Conocimiento y Sinergia

  • Imagina si te mantienes sano con medidas de cambios  de estilo de vida: alimentación, ayunos, ejercicio, sol, ritmos circadianos, higiene lumínica…
  • Imagina si, en situaciones de emergencia como ésta, sabes cómo suplementar para reforzar tus defensas e impedir el avance.
  • Imagina si, a pesar de todo, te infectas o lo hace un ser querido pero sabes cómo actuar de forma más agresiva para ayudar.

Toda esa batería de acciones son las que nos separan del abismo de ignorancia e inacción al que quieren llevarnos los Basulto de este mundo, los políticos de este mundo (casi cualquiera de cualquier país occidental sin importar su supuesta “ideología”, usualmente intercambiable), los lobistas de este mundo, los periodistas-monos-tecleantes de este mundo, los amos y siervos corporativos de este mundo.

¿Os imagináis una ciudadanía que supiera realmente cómo actuar? Empresas farmacéuticas y alimentarias irían a la bancarrota o deberían pivotar su modelo de negocio hacia otro que cubra las necesidades reales de la población.

Vamos a intentar que esta pandemia sirva para difundir este mensaje.

¿De qué pasta estamos hechos?

La humanidad afrontó su último episodio de perturbación global en la segunda guerra mundial. Tras el conflicto el mundo cambió dramáticamente: mejoró en muchos aspectos, pero la deriva hacia un autoritarismo militar y corporativo mucho más sutil comenzó entonces y se aceleró a partir de los años 80 del siglo XX.

La crisis de los misiles de 1962 nos acercó al abismo del exterminio en masa y nos dejó algunas enseñanzas: quizás sólo la presencia de Kennedy y Kruschev en las respectivas presidencias de EEUU y la URSS evitó la debacle, mientras que muchos de quienes los rodeaban presionaban para ser los primeros en pulsar el botón nuclear. La arbitrariedad de ese hecho da escalofríos. La historia parece ser una sucesión de aleatoriedades que salieron bien o mal por pura casualidad.

Ahora asistimos, tras apenas un mes de incubación, a un hecho global que nos golpeará de forma diferente a cada ser humano del globo, en función de las cualidades que exhibamos como individuos, como comunidad y como nación.

El mundo va a transformarse (quizás) en los próximos meses más que en los 30 años anteriores. Sabremos si el terremoto económico que viene nos mejorará o sólo será la fisura por la que penetrará aún más totalitarismo corporativo (nunca directo, siempre sutil y manipulador). Veremos si podremos cambiar estructuras caducas o si nuevos y gigantescos parches se usarán para no alterar una realidad que beneficia a unos pocos pero es cada vez más hostil para el ciudadano.

Los cambios económicos serán probablemente profundos (espero que no sean brutales), los reequilibrios de poder también. Saldrán a la luz las debilidades y fortalezas de sistemas enteros. En lo social, tal vez algunas costumbres se alterarán para siempre, las empresas modificarán su relación con los trabajadores, el teletrabajo avanzará, y el tejido productivo tal vez se modifique ante el terremoto de cierres que se avecina.

Algunos decíamos desde hace años que era imposible que la sociedad occidental se sostuviera incólume siendo dirigida por organismos y personas con tal grado de idiocia, ignorancia y miseria moral. Han conseguido alcanzar un perfecto oxímoron: extraordinarias mediocridades. Un “reset” debía llegar tarde o temprano.

Sólo espero que las libertades individuales vuelvan a prevalecer y que aprovechemos la oportunidad que todo problema supone, no importa su tamaño, para avanzar como sociedad hacia un mundo más conectado entre individuos libres y no más controlado por un grupo de poder cada vez más pequeño y concentrado.

¿Y la medicina?, ¿Y “la ciencia”?

  • Se nos presenta una oportunidad histórica para que medidas nutricionales y de salud pública basadas en auténtica evidencia ocupen por fin las portadas de los periódicos y el interés de las políticas de salud, y que los Basulto o Mulet de este mundo sean desenmascarados como lo que son : FARSANTES.
  • Se nos presenta una oportunidad histórica para que medidas hasta ahora despreciadas por la medicina oficial sean incorporadas al arsenal terapéutico clínico o, al menos, que se propongan ensayos que las pongan a prueba, a ser posible de forma combinada y sin importar si son patentables o no, buscando como métrica de éxito la cura, o la ampliación de la vida o la mejora de la calidad de vida, y descartando variables surrogadas que sólo benefician a las corporaciones.
  • Se nos presenta una oportunidad única para recuperar un empirismo con bases razonables que abrace la incertidumbre epistémica en pruebas con grupos pequeños, en vez de evitarla con cobardía o despreciarla con reduccionismos.
  • Se nos presenta una oportunidad única para salirnos del yugo absoluto de esa “ciencia” que no es más que obediencia a normas corporativas.

Aunque lo más probable es que el autoritarismo corporativo avance y, como si de una boa constrictor se tratase, salgamos de esta crisis con un gobierno cada vez más global, de poder cada vez más concentrado en unas pocas personas y corporaciones, se nos presenta la oportunidad histórica de oponernos a ello y que prevalezcan las medidas que realmente pueden ayudar a cada ciudadano y, por extensión, a la sociedad.

Yo haré lo posible para que eso suceda, usando esta amenaza como una oportunidad.

¿Me ayudas?

P.D: recuerda que todas estas medidas y muchas otras más las abordaré en profundidad en el libro Cáncer Integral.

55 Comments

  1. C. Morenk 14 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 14 marzo, 2020
      • Mario 17 marzo, 2020
      • Alfonso Fernández 17 marzo, 2020
  2. Orlando Santilli 14 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 14 marzo, 2020
  3. Begoña 14 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 14 marzo, 2020
  4. Petro 14 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 14 marzo, 2020
      • Petro 17 marzo, 2020
  5. Ericka 14 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 14 marzo, 2020
  6. Carlos 15 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 15 marzo, 2020
  7. Faruk Mouhrat Ramírez 15 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 15 marzo, 2020
  8. Sergio 15 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 15 marzo, 2020
  9. Celedonio Saez Ibañez 15 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 16 marzo, 2020
  10. Dani 16 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 17 marzo, 2020
  11. Dani Gómez 17 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 17 marzo, 2020
  12. RICARDO JAZMANY JAZAN MUÑOZ MITRE 17 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 17 marzo, 2020
  13. María Jose 18 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 18 marzo, 2020
  14. P 18 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 18 marzo, 2020
  15. Sergio 18 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 18 marzo, 2020
  16. Javier Coll 19 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 19 marzo, 2020
  17. Ajau 20 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 20 marzo, 2020
      • Nicolle 24 marzo, 2020
      • Alfonso Fernández 24 marzo, 2020
  18. José Luis Hernández Wilmot 23 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 23 marzo, 2020
  19. Rodolfo 28 marzo, 2020
    • Alfonso Fernández 28 marzo, 2020
      • Rodolfo 29 marzo, 2020
      • Alfonso Fernández 29 marzo, 2020
  20. Raquel 3 abril, 2020
    • Alfonso Fernández 3 abril, 2020
  21. Silvana 3 abril, 2020
    • Alfonso Fernández 3 abril, 2020
  22. Nacho 8 abril, 2020
    • Alfonso Fernández 8 abril, 2020
  23. Sergio G. 11 abril, 2020
    • Alfonso Fernández 11 abril, 2020
  24. Javier 7 junio, 2020
    • Alfonso Fernández 11 junio, 2020

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