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El fraude de la autoridad: de las torres gemelas a la pandemia

¿Por qué en esta cuenta se opina de todo?

Frecuentemente me encuentro con este tipo de comentarios:

“- ¡Ja, ja! Mira, el ingeniero que opina de cáncer, geopolítica y lo que se tercie. El experto en todo… ni siquiera sabe de lo que habla respecto al cáncer y tiene el cuajo de mezclar todo tipo de temas” [pone un meme]

Dicho comentario es CIERTO, pero voy a explicar por qué lo hago, consciente y voluntariamente.

He decidido publicarlo porque ver la imagen global nunca perjudica a nadie, y porque no hay nada más saludable ni generoso que dejar claro a quien se relaciona contigo cuáles son tus motivaciones y quién eres. Incluso aunque no se esté de acuerdo, es reconfortante saber a qué atenerte con alguien.

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Las torres gemelas

Hace 20 años yo era un ingenuo, menos inteligente de lo que pensaba, que respetaba a los «expertos».

Llegué a tragarme lo que dijeron para explicar la caída de las torres gemelas: que un impacto relativamente leve y el incendio posterior condujeron a un colapso nunca antes visto (salvo en otro edificio en Irán, igual de sospechoso). Y me lo tragué pese a haber trabajado como ingeniero de estructuras y a que mi experiencia y mi intuición vibraran como un sexto sentido arácnido tras ver en televisión el trágico derrumbe.

Todo mi ser gritaba que había presenciado una demolición controlada, usando cargas explosivas a lo largo de toda la estructura, que explotaron secuencialmente de arriba abajo y que, por tanto, deberían implicar a servicios de inteligencia (ahora sabemos que muy probablemente de Israel y EEUU, valga la redundancia). Pero mi disonancia fue más fuerte que yo.

Nunca fui un “rebelde sin causa”, sólo alguien que no respetaba a la autoridad porque sí, que sólo respetaba las actitudes y los argumentos fundamentados y éticos, vivieran de donde vivieran. Que había tenido unos cuantos conflictos puntuales con algunos jefes, al contradecir o denunciar lo que consideraba injusto o flagrantemente falso, pero que seguía creyendo que los organismos oficiales buscaban fundamentalmente el bien común.

El cáncer

Cuando tuve que afrontar la enfermedad de Miriam y no tuve otro remedio que indagar más profundamente por mi cuenta, el choque fue brutal: al menos en lo que respecta al cáncer los “expertos” demostraron ser un fraude total.

Eran simples loros, que repetían mensajes manipuladores que no estaban basado en datos fiables y cuyos objetivos NO eran curar, sino mantener un sistema de ganancia que DEBÍA aposentarse en métodos que JAMÁS conducirían a la curación y que estaban dañando a millones de personas.

Tras una etapa inicial de disonancia y profundo complejo del impostor, entendí que eran la mayoría de oncólogos quienes deberían tener esa sensación, pero que avanzaban sin vergüenza por una senda tan estúpida si su intención fuera curar como beneficiosa si lo que querían era ganar dinero (artículo1, artículo 2, artículo3).

Fuerzas supranacionales

Con el tiempo comprendí que el mundo estaba controlado por fuerzas supranacionales que ejercían un control cada vez más poderoso, y cuya influencia en las políticas económicas y de salud de CADA nación eran cada vez más poderosas, pero era incapaz aún de atar todos los cabos y encontrar las relaciones últimas.

Mi foco se quedaba detenido en las corporaciones y en los bancos que las controlaban, y creía que se basaban en la mera ambición. No me equivocaba, pero esa explicación no estaba completa.

La manipulación y los “expertos”

Pronto entendí que ese sistema debía sustentarse en la manipulación: no puedes controlar a tantos millones de personas sin conseguir que hagan voluntariamente lo que quieres. La fuerza es demasiado costosa e ineficiente. La manipulación es mucho más poderosa y la amenaza y la fuerza deben reservarse como último recurso. Eso lo sabe bien todo psicópata.

Por eso cuando veas que las buenas formas se transforman en amenaza o en uso de la fuerza explícita sabrás que responden a la desesperación e indican que, aunque te parezca paradójico, estás ganando.

Y, ¿Qué mecanismo es el más eficaz para influir en la ciudadanía? La autoridad.

Una ciudadanía criada al calor del bienestar y de la mediocridad intelectual, que desconfía de la inteligencia y de la iniciativa, es caldo de cultivo para personas cognitiva y psicológicamente débiles, adormecidas y deseosas de que OTRO (en este caso una entidad) asuma unas responsabilidades, en múltiples aspectos, que deberían reposar en ellos mismos. Es así como nacieron “los expertos”.

La academia y la universidad han sido los primeros lugares infiltrados por un sistema que quiere asegurarse de que todo conocimiento oficial es transmitido de la manera que le beneficie a él y que el ciudadano crea que es la verdad objetiva. Que todo lo que se salga de ese marco sea considerado, incluso, peligroso para ellos, cuando es en realidad liberador.

Por eso asistimos al espectáculo de una “ciencia” en la que debes “confiar”, consiguiendo que personas inteligentes que se creen científicas sean incapaces de ver que defienden un oxímoron.

Otros dos puntos de infiltración clave para manejar a la opinión pública han sido los medios de comunicación y los contadores de historias. El storytelling es la herramienta más poderosa que existe para controlar la percepción de la masa. La frase “dato mata relato” sólo es cierta para una minoría que presenta un pensamiento crítico exacerbado. Para el resto, quizá para el 90-95% de la población: “el relato SIEMPRE mata al dato”.

Por eso el periodismo, el cine y la televisión han sido las puntas de lanza del sistema. Nunca el periodismo ha sido más manifiestamente corrupto. Nunca Hollywood o plataformas como Netflix han pergeñado engendros más artificialmente manipulados.

La salud como factor clave

La salud era otro elemento de control decisivo. La ciudadanía debe mantenerse débil de todas las formas posibles: física, psicológica, intelectual y espiritualmente. Si la enfermedad se institucionaliza y normaliza nadie verá extraño estar enfermo y tomar píldoras. Un rebaño sometido físicamente, dolorido y atado al control médico es un rebaño dócil.

La “pandemia”

Y llegamos a “la pandemia”. El cénit del horror. El acontecimiento que parecían haber estado preparando durante décadas, tras un sutil y laborioso diseño de una sociedad blanda, sumisa, enferma, acomodada a pesar de estar empobrecida, estúpida, crédula y borreguil.

Encierros debido a una enfermedad que sólo afectó durante unos meses, confundida con una gripe milagrosamente desaparecida. Protocolos que asesinaron como perros a miles de ancianos en residencias en TODO EL MUNDO OCCIDENTAL. Infecciones VASCULARES SISTÉMICAS, NO RESPIRATORIAS NI PULMONARES, tratadas con ventiladores que quemaron los pulmones de miles de enfermos; tratamientos (ivermectina, vitaminas C y D, ozonoterapia, multitud de otros tratamientos naturales) silenciados en favor de remdesivires inútiles y tóxicos, persecución de todo aquél que osara denunciar las tropelías constantes y preparación para la inoculación masiva de unas “vacunas” GENOCIDAS, que la población, adormecida, engañada y dócil, se prestó a inocularse en aparcamientos, como animales estabulados, incluidos niños y embarazadas que antes no podían ni comer jamón.

Un espectáculo indecente, criminal, obsceno, lleno de personas despreciables con poder (una tonelada de médicos entre ellos, incluso algunos de los llamados “críticos”) que amenazaban a quien ejercía sus derechos inalienables sobre su cuerpo y sobre su libertad de expresión.

Un paseo de los horrores de manadas de “expertos” con altavoces privilegiados, conduciendo al matadero a millones. Los “negacionistas antivacunas” apartados de la sociedad por gente que (esto quedará para los anales), llegaba a llamarlos “fascistas”.

Atentados contra la inteligencia como que si un vacunado enfermaba era por culpa de quien NO se había vacunado. La indecible sensación de que tantas personas con estudios y hasta doctorados se tragaran ese argumento cretino sin problema de disonancia.

Debo reconocer que el trabajo de décadas fue extraordinario: casi el 90% de la población española se “vacunó” al menos una vez.

Y los daños, como algunos temíamos que sucedería, comienzan a ser evidentes, catastróficos y brutales. Ictus, infartos, miocarditis, todo tipo de otros problemas autoinmunes y, por supuesto, una epidemia de cáncer que yo alerté HACE 3 AÑOS que sucedería (vídeo).

Hablé de todos estos temas en estos 3 artículos: artículo 1, artículo 2, artículo 3.

El desencanto absoluto

Una vez conseguido el objetivo: marcar a la mayoría del rebaño, ya no importaba que la gente comenzara a despertar y entendiera la dimensión del engaño. Pero ese despertar comienza a ser masivo, e incluye a esa mayoría silenciosa que no lo admite, pero que lo sabe en sus entrañas. Un despertar que incluye la sensación de traición que toda esa ralea de “expertos” ha perpetrado.

Y, por eso, seguir confiando en los “expertos”, carecer de los arrestos para buscar la información por ti mismo y construir tus propias hipótesis tras comparar múltiples fuentes, es ya una temeridad.

La conclusión es evidente: si me han engañado en esos temas, pueden estar engañándome en TODOS las demás, porque es muy probable que SEAN LOS MISMOS. Si pude averiguar la verdad con el complejísimo tema del cáncer, probablemente me acerque más a ella también en muchos otros temas si hago el esfuerzo de informarme por mi mismo de múltiples fuentes. No confiar ciegamente en algunos expertos implica no confiar ciegamente en NINGUNO.

La realidad es un crisol de acontecimientos interconectados. Interpelarla implica terminar por unir puntos aparentemente heterogéneos y para ello debes acceder a múltiples fuentes y comprender múltiples aspectos, incluidos algunos que, tradicionalmente, se han reservado sólo a los expertos de cada área.

Aunque no entres en profundidad en cada uno de dichos aspectos, hacer esas relaciones POR TI MISMO te permitirá comprender tu área principal de conocimiento al acceder a una imagen global, alejada de la ineficiente mirada láser del rebaño de «sabios ciegos» que conforman el panorama «intelectual» de los tristes tiempos que nos toca vivir.

El punto decisivo de la actualidad

Llegamos al punto actual donde tres hechos han marcado la agenda:

Uno: la guerra de Ucrania, azuzada durante décadas por la OTAN contra el avispero ruso, con el objetivo de destruir Ucrania, apoderarse de sus recursos y quizá despoblarla para que las tierras (las más fértiles del mundo) puedan ser ocupadas por “otros”. La participación de Rusia puede ser forzada o puede que haya sido otro de los actores voluntarios en este teatro trágico que constituye la geopolítca actual.

Dos: la reaparición del terrorismo islamista internacional, aparentemente aterrorizado durante 5 años por un resfriado. Un terrorismo TODO ÉL financiado por Israel, UK y EEUU con el objetivo de inundar Europa de refugiados, sembrar la discordia entre cristianos y musulmanes, hacer creer a los cristianos que el judeocristianismo NO es un oxímoron, desestabilizar oriente próximo para dividir y vencer, y debilitar toda resistencia ante el amo anglosionista.

Tres: el ataque de Israel y del anglosionismo internacional a Palestina y el posterior GENOCIDIO, tras el atentado de falsa bandera de libro del 7 de octubre de 2023, con el objetivo de avanzar hacia el gran Israel, que incluye a Egipto, Iraq, Líbano, Jordania y Siria (con un presidente títere que derrocó a Assad, que antes rebanaba cabezas de cristianos y musulmanes y era un terrorista buscado pero que ahora se codea con Trump, los políticos europeos e IsraHell).

Pero al final, el “greater Israel” es, en realidad, EL MUNDO entero. Porque las fuerzas sionistas, representadas por organizaciones y billonarios de creencias talmúdicas etnosupremacistas profundamente psicopáticas, lo controlan TODO y ese control ha sido diseñado con estratégica ingeniería social durante muchos años: economía, banca (incluidos bancos centrales), corporaciones clave encabezadas por Black Rock, medios, farmacéuticas (Pfizer, Moderna entre ellas), política (casi TODOS, TODOS EN ESPAÑA, son marionetas suyas).

¿Por qué me atrevo a opinar de todo?

Porque no confío ya en NINGÚN experto. Porque así me han demostrado que deben ser tratados. Y porque TODO está relacionado. Los mismos que han perpetrado la «pandemia» están detrás de todo lo demás. Nada sucede por casualidad.

Eso no significa que no escuche o lea a otros analistas, al contrario. Significa que ya NADIE será creído sin que yo busque en múltiples fuentes y haga mis propias composiciones de lugar.

Porque me han demostrado que CUALQUIERA puede entender la realidad con las poderosísimas herramientas a su alcance, tan bien o mejor que muchos expertos, como yo he demostrado con el tema del cáncer.

¿Puedo equivocarme? Sin duda, no sólo puedo, sino que las equivocaciones serán inevitables, pero si tu mente es REALMENTE científica eso no será el problema mientras sepas recapacitar, reconocer tu error, disculparte y modificar tus hipótesis.

El universo NO es como un reloj

El mundo es un lugar abierto a la maravilla: seres extraterrestres, espiritualidad, posibilidad de la telepatía y de la precognición, influencia astronómica en los acontecimientos. TODO debe ser considerado sin sesgo previo ni descarte.

El mundo ha sido dominado durante demasiados años por positivistas a sueldo del poder que trataban de hacerte creer que todo consistía en unas cuantas ecuaciones que explicaban el universo como si fuera un gigantesco reloj.

Pero no es un reloj, es una superposición cuántica de realidades y misterios que ningún mediocre, por muy etiquetado que esté como “experto”, va a venir a definir por mí, con intención de meterme dentro de una caja pequeña y gris, en la que no penetra la luz del sol.

Si ahora tienes la intención de venir a insultar, ahórratelas: te bloquearé y mandaré al infierno sin contemplaciones, seas enfermo de cáncer o el apóstol San Pablo.

Pero si vienes a razonar y te pertrechas de argumentos sólidos y honestos; de auténtico deseo de comprender o debatir para caminar hacia la verdad, aunque me lleves la contraria, serás en cambio bienvenido.

Despierta

Vivimos tiempos terribles a la par que apasionantes: tiempos donde se decide el destino de este planeta, donde la herramienta más desestabilizadora de la historia, la IA, puede convertirse en aliada o en verdugo último de una humanidad a la que las fuerzas más demoníacas de la historia quieren someter.

Pero no hay NADA que puedan hacer en el ámbito de tu conciencia íntima, de tu inteligencia primigenia, de tu sentir primordial.

Es en tu ALMA donde tienes el refugio inexpugnable. Aliméntala adecuadamente con datos, argumentos racionales, intuiciones, emoción, percepciones y AMOR; cuídala bien, descubre las maravillas que nos aguardan, no tengas miedo.

Abre los ojos y COMPRENDE.

28 Comments

  1. INGRID 4 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 4 de noviembre de 2025
  2. Emilia Gallardo Perez 4 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 4 de noviembre de 2025
  3. Nelida 4 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 4 de noviembre de 2025
  4. Gloria Del Rio 5 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 5 de noviembre de 2025
  5. Rubén 5 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 5 de noviembre de 2025
      • Rubén 5 de noviembre de 2025
      • Alfonso Fernández 7 de noviembre de 2025
  6. Gloria 5 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 5 de noviembre de 2025
  7. Chalo 5 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 7 de noviembre de 2025
  8. Sandra Ruiz Prudencio 7 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 7 de noviembre de 2025
  9. Adolfo García Alonso 7 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 7 de noviembre de 2025
  10. Rogelio Rodríguez 7 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 7 de noviembre de 2025
  11. Belén 10 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 10 de noviembre de 2025
  12. Manuel Angel 10 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 11 de noviembre de 2025
  13. Juan Carlos García 11 de noviembre de 2025
    • Alfonso Fernández 11 de noviembre de 2025

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