Dieta cetogénica contra el cáncer VIII: lista de alimentos, cálculo de macronutrientes y diseño de las comidas 1

Dieta cetogénica contra el cáncer VIII: lista de alimentos, cálculo de macronutrientes y diseño de las comidas

En este artículo de la serie de la dieta cetogénica contra el cáncer elaboraremos una lista de alimentos aconsejados, prohibidos y opcionales con el objetivo de alcanzar un adecuado nivel de cetosis, pero también de obtener el máximo de micronutrientes y un óptimo escenario antiangiogénico.

También nos enfocaremos en cómo calcular los porcentajes de macronutrientes y cómo diseñar un menú diario.

Este no es un artículo teórico. Pese a que todas las recomendaciones que haré en él se basan en estudios previos, su intención principal es ayudar a quienes necesitan definir con rapidez una dieta cetogénica, por eso no he añadido los enlaces a las pruebas en las que me baso. En el futuro escribiré artículos que profundicen en ello. En este artículo ya profundizo en parte de las razones por las que considero esta dieta como la más adecuada.

También he usado este artículo como un compendio o síntesis de la serie completa dedicada a la dieta cetogénica contra el cáncer.

Algunos conceptos importantes

A pesar de no ser un artículo teórico es necesario consignar, aunque sea de forma sucinta, las bases conceptuales en las que apoyo los cálculos y las elecciones de cada alimento. Si quieres saltarte esta parte y hacer scroll hasta el contenido práctico pulsa aquí

Recordemos que la intención principal de la dieta es que el cuerpo utilice como combustible metabólico la grasa y no la glucosa, puesto que las células tumorales no son capaces de metabolizar los ácidos grasos y los cuerpos cetónicos y dependen en gran medida de la glucosa (y de aminoácidos como la glutamina) para prosperar. Nuestra intención es ‘matar de hambre’ al tumor.

Para que el cuerpo use la grasa como combustible es necesario que los niveles de insulina desciendan, y eso se conseguirá cuando los niveles de glucosa desciendan igualmente.

Para que el cuerpo no entre en hipoglucemia debe consumir un combustible alternativo, bien de la propia grasa corporal o bien de la que le proporcionemos.

Por lo tanto debemos consumir los alimentos que provoquen subidas muy moderadas tanto de la glucosa como de la insulina, y otros que proporcionen altos niveles de grasas susceptibles de ser convertidas en ácidos grasos y cuerpos cetónicos.

Pero debemos atender también a otras consideraciones alimenticias:

  • Alcanzar una adecuada densidad nutricional, de manera que consumamos la cantidad óptima de vitaminas, minerales y oligoelementos.
  • Consumir el porcentaje óptimo de alimentos antiangiogénicos y con propiedades citotóxicas

Tengamos en cuenta los siguientes conceptos, cuya visión global nos permitirá diseñar con eficacia una dieta óptima:

  • A lo largo de la historia ha habido muchas culturas que adoptaron dietas muy diversas, todas ellas extraordinariamente saludables, basadas en porcentajes muy variables de macronutrientes. Ya fueran dietas carnívoras, vegetarianas u omnívoras, todas ellas comparten las particularidades de usar alimentos salvajes, enteros, orgánicos y sin procesar, y muchas de ellas se caracterizaban por períodos de ayuno intermitente y también estacional.Esta dieta cetogénica es sólo una propuesta. Creo que es muy importante alcanzar la cetosis, pero puede lograrse siguiendo enfoques aparentemente contrapuestos.Puedes diseñar una dieta cetogénica completamente basada en vegetales y también básicamente carnívora. En ambos casos la clave es que la suma de azúcares y proteínas se encuentre restringida en unos determinados valores, y que el consumo de grasas sea alto. La propuesta que hago aquí intentará combinar lo mejor de ambos enfoques.
  • A pesar de que no hay pruebas de que la cetosis fuera el estado habitual de muchos de esos pueblos llenos de buena salud, es un estado fisiológico que ha demostrado su capacidad terapéutica en multitud de dolencias y se descubren otras tantas a las que podría prestar ayuda: epilepsia, diabetes tipo I y II, Alzheimer, Parkinson, Esclerosis Múltiple, daño cerebral y también cáncer.
  • A pesar de ello, no diseñaremos la dieta enfocándonos tan sólo en la cetosis como único enfoque terapéutico, sino que abordaremos la antiangiogénesis y la citotoxicidad directa.
  • La cetoacidosis es una estado patológico que sólo puede producirse en diabéticos cuando tanto sus niveles de glucosa como de cuerpos cetónicos son extraordinariamente altos, pero el estado de cetosis fisiológico normal es completamente saludable. No hay que confundir ambos conceptos.
  • Generalmente (en el caso de no diabéticos) los niveles de glucosa y los de cetonas guardan una relación inversa: a menor nivel de glucosa mayor de cuerpos cetónicos y viceversa. Esa relación no es lineal ni constante en todos los individuos, no se atiene a una ‘fórmula matemática’, pero se cumple aproximadamente.
  • Los niveles terapéuticos de cetosis son similares a los que deben alcanzar quienes padecen epilepsias refractarias, de ahí que las guías, menús y recursos que emplean esos pacientes puedan ser válidos para pacientes de cáncer, aunque éstos presentan algunas particularidades que comentaremos en este artículo. La ventaja de los enfermos de epilepsia es que pueden obtener una confirmación casi directa de si están aplicando bien o no la dieta, porque verán disminuir o desaparecer sus ataques.
  • En general, alcanzar una cetosis profunda puede ser complicado para algunos pacientes, mucho más mantenerla, pero hay trucos basados en ciencia que pueden ser bastante efectivos. Los plantearemos en este artículo.
  • El supuesto potencial cancerígeno de la carne no proviene de la carne en sí sino de la crianza del animal de la que procede. Las carnes y los lácteos orgánicos, procedentes de animales alimentados con pasto, contienen una mayor cantidad de nutrientes (como, por ejemplo, CLA, de probada capacidad anticancerígena), un mucho mejor balance de grasas poliinsaturadas, y menores cantidades de factores de crecimiento implicados en la promoción de varios tipos de cáncer. Por eso es necesario consumir exclusivamente carnes de calidad, de animales criados con pasto y sin hormonar.
  • Igualmente, los vegetales de cultivo orgánico contienen un mayor porcentaje de vitaminas, minerales y fitoquímicos, y una menor cantidad de pesticidas. De nuevo, es imprescindible consumir vegetales orgánicos.
  • El 50% de los resultados de una dieta se basan en eliminar todo rastro de comida industrial, basada en azúcares, cereales (del tipo que sean) y grasas hidrogenadas
  • Una dieta cetogénica NO es hiperproteica, NO debe serlo. En realidad, la que planteo en este artículo, enfocada específicamente contra el cáncer, apuesta por una reducción aún mayor que la de otras dietas, enfocada en otras fuentes de proteínas menos usuales, que permiten una distribución óptima de aminoácidos, y con un mayor aporte de vegetales que otras dietas cetogénicas.Aunque hay ejemplos de remisiones de pacientes que han consumido cero carbohidratos, creo que en general es más beneficioso un consumo adecuado de vegetales, a la vez que aprendemos tanto de los casos de remisiones de los pacientes completamente carnívoros como de los completamente vegetarianos. Lo que es común en ambas dietas es la restricción de proteínas, más que el balance entre grasas e hidratos de carbono.
  • Algunos alimentos producen en general bajas subidas de glucosa, mientras que otros inducen altas respuestas glucémicas a todos los sujetos. Pero hay algunos alimentos que pueden producir respuestas glucémicas altas en unos sujetos y bajas en otros. Se debe a diversos factores, pero uno de los más importantes es la diferente microbiota intestinal, de ahí que sea tan importante consumir alimentos pre y probióticos: fibra y fermentados.
  • La microbiota intestinal es también la responsable de la fortaleza o debilidad de buena parte de nuestra respuesta inmune, de ahí que el cuidado de nuestro microbioma sea vital y una medida sistémica de base que debe abordar cualquier enfermo, no importa el tipo de cáncer o enfermedad crónica que padezca.
  • Los niveles de glucosa y, por tanto, de insulina, se ven afectados sobremanera por los carbohidratos y también en parte por las proteínas (en concreto por ciertos aminoácidos)
  • Los carbohidratos que (suelen) producir picos mayores de glucosa son los basados en azúcares y cereales. Aunque, como acabamos de comentar, la respuesta a algunos alimentos dependerá de variables individuales.
  • Las frutas contienen fructosa en porcentajes variables, por lo que pueden contribuir a elevar la glucosa sanguínea e impedir la cetosis, y deben ser consumidas con moderación y eligiendo las mejores fuentes.
  • Por lo general los vegetales contienen menos glucosa y una mayor densidad nutricional.
  • El aporte especial de los vegetales, que no pueden proporcionar otros alimentos, se debe a los diversos fitoquímicos, muchos de los cuales han demostrado propiedades antiangiogénicas, antiinflamatorias y antimicrobianas.
  • Consumir cierta variedad de vegetales diferentes permitirá establecer una poderosa sinergia terapéutica entre múltiples fitoquímicos. La idea es trasladar al plato los conceptos de sinergia y cóctel que hemos recalcado tantas veces en este blog.
  • Consumir todos los días, a ser posible, esta combinación de vegetales: cebolla y ajo (aunque el extracto de ajo debería estar presente en todo plan de suplementación), vegetales de hoja verde, vegetales de colores variados y combinaciones de especias
  • Consumir con cierta asiduidad setas y algas variadas, eligiendo cuidadosamente las algas de la mejor calidad para evitar problemas de intoxicación con metales pesados y radiación, aunque cada vez es más difícil encontrar fuentes limpias.
  • La densidad nutricional de muchos vegetales es elevada, pero tienen muy baja carga calórica. Las grasas tienen una elevada carga y densidad calórica. En 100 gramos de espinacas hay 17 calorías. En 100 gramos de aceite de coco hay 892 calorías.
  • Gran parte de los alimentos tienen porcentajes de los 3 macronutrientes, pero algunos en cantidades tan bajas que suelen despreciarse. Nosotros calcularemos siempre los 3 macronutrientes para todo alimento que consumamos, más el aporte de fibra.
  • El porcentaje de carbohidratos debe dividirse entre el de fibra y el de azúcares. La fibra no se metaboliza, así que debe considerarse sólo el de azúcares como inductor de subidas de glucosa.
  • La absorción de la glucosa se ve dificultada por la fibra, de ahí que el consumo de una cierta cantidad de vegetales tenga 3 efectos favorables: escaso aporte de glucosa, alto contenido en fibra que dificulta la absorción de los azúcares y favorece un microbioma saludable (aunque como siempre, hay estudios que contradicen esta afirmación), y alto aporte de fitoquímicos.Por ejemplo, en 100 gramos de espinacas (que constituye un volumen muy considerable de comida), hay 3.63 gramos de carbohidratos, pero sólo 0.42 de azúcar. El resto, 2.2 gramos, es peso de fibra, que dificultará aún más la absorción del azúcar. Por lo tanto, es casi imposible consumir ‘demasiadas’ espinacas o muchos otros vegetales. En realidad las espinacas podrían considerarse un alimento proteico.
  • Algunas fuentes proteicas suelen ser también buenas fuentes de grasa, así que se puede considerar como un alimento ‘mixto’.
  • Es conveniente, en contra de lo que los medios mainstream suelen difundir, elegir las piezas de carne que contengan MÁS grasa.
  • Las grasas saturadas son saludables, a condición de que provengan de fuentes orgánicas de calidad.
  • Los huevos son saludables, a condición de que provengan de crianza ecológica (un 0 en la primera letra del etiquetado) o, en su defecto, de gallinas camperas (un 1)
  • Sólo hay que evitar las grasas trans o hidrogenadas en procesos industriales, así como los aceites vegetales repletos de omega 6, como el aceite de girasol. El resto de grasas están permitidas.
  • Los azúcares y las proteínas aportan 4 calorías por gramo, mientras que las grasas aportan 9 calorías por gramo, es decir, más del doble.
  • No todas las proteínas son iguales. Las proteínas son combinaciones de aminoácidos, diferentes en cada una y en distintas proporciones. Cada tipo de aminoácido interviene también (cuando aparece en forma libre en nuestro cuerpo tras la hidrolización de las proteínas de las que forma parte), en diferentes procesos biológicos y en el metabolismo, de formas diversas y hasta contrapuestas.Para entendernos, (estableciendo una clasificación de grano grueso que no debe tomarse al pie de la letra) hay aminoácidos ‘buenos’ y ‘malos’ en lo que respecta al cáncer, y debemos conseguir un balance adecuado entre los primeros y los segundos. Alimentos gelatinosos y almendras, por ejemplo, tienen un excelente balance de aminoácidos.
  • Algunos pescados pueden contener cantidades elevadas de mercurio. Las mejores elecciones son peces azules pequeños o de origen fiable y de calidad: sardina, caballa y salmón salvaje.
  • Sí bien el consumo moderado de carne de músculo puede ser perfectamente saludable, lo óptimo es sustituirla por dos tipos de fuentes proteicas animales: órganos internos procedentes de animales alimentados en libertad (que son los alimentos de mayor densidad nutricional que existen, sobre todo el hígado), y bastantes elementos gelatinosos procedentes de piel, cartílagos y huesos: orejas, morro, pies, caldo de huesos, gelatina en polvo (pero sólo la obtenida con procesos de alta calidad de animales alimentados en libertad).Los órganos internos aportan nutrientes difíciles de obtener de otras fuentes y las partes gelatinosas un excelente balance de aminoácidos.Ambos tipos de alimento favorecen la metilación (hablaré de ella en otros artículos) y contrarrestan la angiogénesis

    Lo ideal es consumir todos los días la carne de algún órgano y TAMBIÉN alimentos abundantes en gelatina, pero todos ellos en cantidades restringidas.

  • Una parte importante del consumo de grasas debería provenir de los ácidos grasos de cadena media como los del coco, que aportan varias ventajas: tienen efectos antitumorales y pueden transformarse directamente en cuerpos cetónicos, con lo que permiten entrar con mayor facilidad en cetosis.
  • Se sospecha que las alergias e intolerancias a algunos alimentos guardan relación con gran parte de las enfermedades autoinmunes, pero también con las respuestas de glucosa e insulina postpandrial: debes estudiar tus reacciones individuales y eliminar alimentos que puedan estar produciéndote respuestas inesperadas, como huevos, frutos secos o lácteos.
  • ¿Lácteos sí o no?: sólo la mantequilla de origen orgánico (mejor aún si está clarificada o bien Ghee) es segura. Podemos evitar tomar cualquier otro lácteo y no dejaremos de ingerir ningún micronutriente importante que no podamos conseguir con otros alimentos. Con ello evitaremos que posibles alergias a lactosa o caseína induzcan una subida de glucosa e insulina secundarias.La caseína es en sí es una propulsora tumoral, pero es cierto que en el tema de los lácteos la cosa no es tan sencilla: es una mezcla demasiado compleja de sustancias negativas y positivas como para decidir de forma tajante: muchos enfermos han salido adelante sin tomar lácteos, pero otros a quienes les ha ido bien sí los han tomado, a condición de que sean los adecuados y con la suficiente calidad, es decir, procedentes de ganado alimentado con pasto y, a ser posible, de determinadas especies de vacas (hablaré de este tema en otro artículo).Consideremos las siguientes opciones, que contienen sustancias que han de mostrado capacidad antitumoral en estudios previos, para que seas tú quien decidas si incluirlos o no en la dieta. Si lo haces, estúdiate, escucha a tu cuerpo y, a ser posible, mide su influencia en tus niveles postpandriales de glucosa y cetonas.
    • Nata y quesos curados, especialmente Cheddar, Emmental, Edam y Parmesano (no son en absoluto imprescindibles, pero si los toleras bien pueden ser una manera sencilla y deliciosa de añadir más grasas a la dieta, a condición de que recuerdes que también son una alta fuente de proteínas y que debes medir su influencia calórica)
    • Yogur, a ser posible griego y casero, y de la mayor calidad posible (si hay dudas acerca de ella, mejor no tomarlo)
    • Proteína de suero de leche (whey), de alta calidad, procedente de animales criados en pasto y con las menores trazas posibles de caseína
    • Kefir, de nuevo elaborado con leche de la mejor calidad, de animales criados en pasto
  • Ayuno intermitente: restringir las calorías a la vez que se sigue una dieta cetogénica es una buena manera de inducir en el tumor un considerable estrés metabólico, pero hay maneras de replicar esa acción benéfica sin llevar a cabo una restricción calórica drástica: consiste en aplicar un ayuno intermitente diario, que no conlleve pasar hambre por el simple hecho de estrechar el margen de tiempo durante el cual nos alimentamos.Por ejemplo: eliminar el desayuno y compactar las calorías diarias en dos comidas, a las 14:00h y a las 20:00h (con un ocasional tentempié graso en medio). A la restricción calórica (comparada con una dieta típica occidental) que naturalmente impone una dieta cetogénica bien diseñada, se añadirá un ayuno diario (en este ejemplo será de unas 18 horas), que inducirá con mayor facilidad una cetosis profunda sin necesidad de pasar hambre, un mayor estado antiinflamatorio y un potente estrés tumoral.Puedes seguir una estructura de comidas diferente al de ese ejemplo, y un período de ayuno menor o mayor, eso depende de tus necesidades, preferencias y horarios.

    Si al ayuno intermitente se le añaden ocasionales ayunos completos de uno, dos, tres o incluso más días, mejor aún: el sistema inmunitario se ‘resetea’ con renovada potencia tras 3 días de ayuno.

  • Propongo los siguientes porcentajes de calorías por macronutriente:
    • Aproximadamente un 80% de grasa (con un 30-60% de triglicéridos de cadena media procedentes de fuentes como el coco y otro 20-50% de huevos, carnes, aceite de oliva, frutos secos, aguacates, mantequilla orgánica, sebo o bacon)
    • Un máximo de 5-10% de glucosa, entre 20 y 40 gramos al día (procedentes de vegetales -algunos de ellos fermentados-, algas, hongos, la parte correspondiente de carbohidratos de los frutos secos y algunos frutos del bosque)
    • Un máximo de 10-15% de proteínas, entre 40 y 70 gramos al día (una parte procedente de órganos, pescado, huevos, frutos secos y mariscos, y la otra parte de piel, cartílagos, gelatina de muy alta calidad o caldo de huesos)

    Como ya hemos dicho anteriormente esos porcentajes son aproximados y sólo son propuestas. Muchas personas entran fácilmente en cetosis con porcentajes menores de grasa y mayores de hidratos de carbono o proteínas, pero los niveles que propongo tienen la intención de ser útiles para la mayor cantidad posible de personas.

    En otro artículo utilicé porcentajes menores de grasa, pero de esta forma evitaríamos en mayor medida las posibles variaciones individuales de glucosa postpandrial a determinados alimentos de la que ya hemos hablado.

    Si prefieres basar tu dieta en más vegetales puedes restringir aún más (o incluso eliminar) las fuentes típicamente proteicas, y que la dieta siga siendo cetogénica pero completamente vegetariana, aunque en ese caso te resultará más complicado alcanzar niveles adecuados de ciertas vitaminas.

    Por el contrario, si prefieres o ves que te da mejores resultados un enfoque más carnívoro, puedes restringir el consumo de vegetales, nueces y semillas y aumentar el de proteínas (a condición de que consumas más órganos internos y partes gelatinosas), pero debes tener en cuenta que, en ese caso, tu consumo de fibra y los efectos antiangiogénicos de la sinergia de fitoquímicos serán menores.

    Los ejemplos de pacientes a quienes les ha ido bien con ambos enfoques son demasiados como para asegurar que uno es mejor que el otro. Sólo propongo el que creo podría ser más efectivo en general, el que busca optimizar todas las posibles variables potencialmente implicadas en el tratamiento, pero no tengo en absoluto certezas.

Lista de alimentos

Prohibidos (y que cualquier persona, enferma o no, debería eliminar o restringir considerablemente)

Sólo con eliminar de la dieta estos alimentos se producirá un gran beneficio: debería ser el primer objetivo si un enfermo es renuente a seguir de forma estricta la dieta.

  • Azúcar
  • Edulcorantes artificiales
  • Cereales, integrales o no
  • Pan
  • Bollería
  • Pasta
  • Chocolates con azúcar, bombones
  • Carnes procesadas de forma industrial
  • Cualquier alimento procesado y en cajas: galletas, helados, snacks de dieta o no, etc
  • Aceite de girasol
  • Soja y derivados (salvo consumo ocasional de productos fermentados de soja, como el Natto, aunque no son imprescindibles)
  • Leche
  • Yogures industriales
  • Margarina
  • En general, todo alimento que no sea de cultivo orgánico o de animales criados en libertad, con pasto y sin hormonar
  • Pescado y marisco de baja calidad (la gran mayoría)

Prohibidos (pero que puede ser consumidos por personas sanas, aunque con moderación)

  • Patatas
  • Legumbres
  • La mayoría de las frutas
  • Arroz (he estado a punto de incluirlo en la anterior lista)

Restringidos (debido a su carga glucémica)

  • Remolacha
  • Guisantes
  • Zanahorias

Dudosos (lácteos ya tratados en el apartado anterior, que presentan ventajas e inconvenientes y que cada enfermo debe decidir si tomar o no, observando y, a ser posible, midiendo, sus reacciones)

  • Nata y quesos curados, procedente de leche cruda de animales criados en pasto
  • Kéfir de la misma leche
  • Proteína de suero de leche (whey)
  • Yogures griegos de alta calidad

Permitidos

  • Vegetales (todos excepto los restringidos listados anteriormente), orgánicos, crudos en su mayor parte (pueden hacerse batidos) y algunos fermentados. Sobre todo:
    • Crucíferas (coles de Bruselas, brócoli, col rizada, repollo, coliflor…)
    • Vegetales de hoja verde (espinaca, acelga…)
    • Ajo, puerro y cebolla
    • Vegetales fermentados
    • Especias variadas y de calidad, mejor si proceden de tu propio cultivo (prácticamente todas las que se te ocurran, mejor si se combinan varias en cada plato: pimienta, cayena, tomillo, laurel, clavo, romero, orégano, perejil, pimentón, mejorana, ajedrea, comino, cúrcuma, curry, canela, etc…)
    • Brotes y germinados
  • Setas y hongos
  • Algas (cada vez es más difícil encontrarlas de calidad, aquí gastaría dinero en asegurarme que compramos un alimento lo más limpio posible)
  • Frutas
    • Aguacate
    • Coco
    • Limón y lima
    • Frutos del bosque (arándanos, grosellas, frambuesas y moras)
  • Animales (carnes y pescados)
    • Salmón de la mejor calidad posible
    • Caballa
    • Sardina
    • Marisco (crustáceos y moluscos) de calidad
    • Animales de caza o de crianza ecológica: hígado, corazón, riñones, cerebro, orejas, patas, morro, lengua, huesos, piel y, ocasionalmente, carne de músculo
    • Jamón ibérico y ocasionales embutidos caseros de muy alta calidad
    • Foie gras de calidad (sin porquerías añadidas)
    • Insectos (sí, insectos, que tienen un buen balance de grasas y aminoácidos. No significa que debas consumirlos, sino que es una posibilidad que puedes plantearte si no tienes escrúpulos culturales. Algunas webs los venden, enteros o en forma de harinas. Espero hablar de ellos en otros artículos)
  • Frutos secos y semillas (con cuidado y contando la cantidad que ingerimos)
    • Nueces de Macadamia
    • Almendras
    • Avellanas
    • Semillas de lino
    • Semillas de Chía
  • Grasas
    • Mantequilla orgánica clarificada o Ghee
    • Sebo y manteca de animales criados con pasto
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Aceite de coco orgánico
    • Aguacate
    • Aceitunas
    • Mayonesa casera de calidad
    • Otros aceites como el de orégano
  • Otros
    • Estevia de calidad
    • Cacao puro
    • Leche de coco
    • Café orgánico
    • Leche de almendra y avellana (con moderación)
    • Sal del Himalaya
    • Cetonas exógenas (productos que inducen una cetosis más o menos directa y que puede ser interesante utilizar, como Prüvit, KetoCaNa o Brain Octane de Bulletproff)
    • Respecto al agua, la solución ideal sería que solamente consumieras y hasta que usaras para tu higiene personal agua de manantial. Evidentemente la inmensa mayoría no puede hacer tal cosa. El tema del agua me parece cada vez más importante, pero no tengo alternativas que me parezcan del todo fiables, baratas ni accesibles. Trataré este tema más extensamente en otros artículos.

Cálculo de macronutrientes de una comida

Imaginemos que vamos a preparar una comida que cumpla las características que hemos venido comentando.

Necesitamos que sea cetogénica, y eso implicará que, independientemente de las calorías totales consumidas (aunque mejor si consumimos sólo las necesarias para eliminar el hambre), los porcentajes de macronutrientes guarden una relación ya establecida anteriormente: aproximadamente 80% de grasa, 10-15% de proteína (repartida entre órganos y colágeno) y 5-10% glucosa (hidratos de carbono menos fibra).

Lo ideal es tener claro el valor aproximado de calorías que debemos ingerir diariamente, y que habremos calculado mediante este artículo anterior de la serie de la dieta cetogénica contra el cáncer, aunque, como veremos, podemos diseñar la dieta sin realizar esos cálculos adicionales.

Si tenemos ese dato calórico, lo dividiremos entre sólo dos comidas al día, con el objetivo de hacer un ayuno intermitente.

Si vemos que no cumplimos con los niveles de grasa, podemos añadir un tentempié graso entre ambas comidas que nos las proporcione.

Si no queremos contar calorías y solamente queremos limitarnos a cocinar y escuchar a nuestro cuerpo, también podemos seguir unas normas más sencillas:

  • Come la cantidad de alimentos que te permita dejar de sentir hambre (sin llenarte), pero haz sólo dos comidas al día (con un período de ayuno diario considerable), o dos comidas más un tentempié graso en medio (luego veremos un ejemplo)
  • Asegúrate de que, independientemente de las calorías que consumas, los porcentajes de macronutrientes globales del día son los correctos (lo ideal es que en cada comida alcances dichos porcentajes pero, si no puedes, utiliza el tentempié como forma de ajustar el balance diario de macronutrientes)
  • Asegúrate de que tu consumo de proteínas es restringido y repartido entre alimentos ‘de carne’ y ‘de colágeno’. Ante la duda come MENOS proteína.
  • Consume una buena cantidad de vegetales diversos, especialmente los resaltados en la lista anterior.

Si aun así no podemos conseguir de golpe una dieta cetogénica estricta debemos ir consiguiendo metas parciales:

  1. Eliminar alimentos industriales
  2. Eliminar alimentos basados en granos, azúcares y grasas vegetales (salvo aceite de oliva, pescado, coco y orégano)
  3. Que la mayoría de hidratos de carbono sean vegetales y frutos del bosque
  4. Añadir muchas grasas saludables
  5. Restringir las proteínas
  6. Que gran parte de las proteínas procedan de alimentos ricos en colágeno

[quote]Como resumen, una dieta como la que proponemos aquí es algo diferente a las dietas cetogénicas usuales. La nuestra será: ALTA en grasas, MUY BAJA en hidratos de carbono (pero ALTA en vegetales) y BAJA en proteínas (pero ALTA en colágeno)[/quote]

Ejemplos de comidas

Podemos usar dos herramientas online para calcular los macronutrientes de cada alimento que usemos para diseñar los platos.

Las diferencias entre ambas para algunos alimentos son altas. Es algo que suele suceder con otros recursos en internet. Suelo usar el primer link, pero no puedo asegurar que sea mejor. El de Nutrition Data permite elaborar mapas visuales con la distribución de micronutrientes, pero no me fío demasiado de algunos de ellos.

Algunos valores nutricionales no aparecen consignados en ninguna de las 2 y deberíamos usar otras fuentes.

Respecto a los ejemplos de comida: serán tan sólo tres de entre los miles disponibles en la gastronomía de infinidad de culturas de todo el globo.

Por ejemplo, supongamos que obtenemos un valor óptimo, relativamente elevado, de unas 2200 calorías diarias.

Comida 1 (14:00h)

  • Ensalada de salmón con chucrut, hojas verdes (rúcula, escarola, algas, etc), aceitunas, especias, limón y aceite de oliva
  • Batido de leche de coco con arándanos y gelatina de alta calidad

Tentempié (17:00h)

  • 5 Galletas de mantequilla, harina de coco y cacao, con sendas almendras (crudas, puestas en las galletas después de hornear estas) y café orgánico con mantequilla y aceite de coco

Comida 2 (20:00h)

  • Hígado encebollado
  • Ensalada de Espinacas con setas, especias, nueces, limón y aceite de oliva
  • Batido de leche de coco con cacao puro, unas pocas avellanas y gelatina de alta calidad

Mediante las herramientas online calcularemos los gramos de glucosa, fibra, proteínas y grasas consumidas, así como los porcentajes de calorías de cada alimento.

  • Si no sé su nombre en inglés, busco en el traductor de google el alimento del que quiero conocer sus valores nutricionales. Por ejemplo: para el hígado, su nombre en inglés es livergoogle-translate
  • Introduzco ese nombre en el buscador de la web del departamento de agricultura de EEUUsearch-usda
  • Me sale una lista relacionada, generalmente relativa al alimento y su medio de cocinado: busco el más aproximado y hago clic en él. En este caso: …cooked, braisedeleccion-alimento
  • Me parece una tabla con los valores de fibra, macronutrientes, vitaminas y minerales. Utilizo los valores por 100g de alimentomacro-alimento
  • Usamos una Excel u otro programa para obtener los valores en función del peso del alimento. Por ejemplo, si en 100g de hígado hay 29 gramos de proteínas, en 50 gramos habrá 14.5 gramos de proteína
  • Vamos construyendo cada plato sumando los valores de cada alimento y el peso de alimento que hemos empleado para preparar cada plato
  • Calculamos los totales de calorías de esta manera
    • Calorías de hidratos de carbono = 4 x gramos de azúcares (no los gramos totales de hidrato de carbono, porque de estos se descuenta la fibra)
    • Calorías de proteínas = 4 x gramos de proteína
    • Calorías de grasa = 9 x gramos de grasa
  • Calculamos los porcentajes de calorías de cada macronutriente. Por ejemplo: % de calorías de grasa = 100 x calorías de grasa / calorías totales

Si lo aplicamos a nuestro ejemplo de menú diario, los valores de cada alimento por 100 gramos son:

Alimento Agua Azúcares Fibra Proteínas Grasas
Salmón 59,62 0 0 25,44 8,13
Chucrut 94,3 1,8 2,9 0,9 0,1
Limón 92,31 2,52 0,3 0,35 0,24
Leche de coco 67,62 3,34 2,2 2,29 24
Arándanos 84,21 9,96 2,4 0,74 0,33
Gelatina 13 0 0 85,6 0
Mantequilla 15,87 0,06 0 0,85 81,11
Aceite de coco 0,03 0 0 0 99,06
Harina de coco 46,99 6,23 9 3,33 33,49
Cacao 3 1,75 37 19,6 13,7
Almendras 6,31 6,22 17,9 30,24 71,4
Hígado 58,81 0 0 29 5,26
Cebolla 87,86 4,73 1,4 1,36 0,19
Aceite de oliva 0 0 0 0 100
Espinacas 91,4 0,42 2,2 2,86 0,39
Setas shiitake 83,48 3,84 2,1 1,56 0,22
Avellanas 5,31 4,34 11,2 17,19 69,86

Los pesos de cada alimento que hemos utilizado para cocinar son (aquí puedes modificarlos a tu antojo):

Alimento Total
Salmón 50
Chucrut 150
Limón 20
Leche de coco 250
Arándanos 20
Gelatina 20
Mantequilla 40
Aceite de coco 30
Harina de coco 10
Cacao 10
Almendras 20
Hígado 50
Cebolla 150
Aceite de oliva 40
Espinacas 100
Setas shiitake 150
Avellanas 15

Y obtenemos estos gramos de macronutriente y fibra en las dos comidas más el tentempié:

Agua Fibra Azúcares Proteínas Grasas
769 28 30 70 200

Que se corresponden con estas calorías:

Totales Azúcares Proteínas Grasa
2.195 118 281 1.796

Y este porcentaje de calorías:

Azúcares Proteínas Grasa
5,4% 12,8% 81,8%

Este ha sido sólo un ejemplo. Sé que usar Excel para planificar una comida puede no ser muy apetecible, pero es algo a lo que muchos enfermos que padecen epilepsia están acostumbrados.

Una persona sana sólo debería seguir las normas generales y podría evitar los cálculos, pero un enfermo de cáncer debe conseguir una cetosis adecuada procedente de alimentos que sean además nutricionalmente densos y que aporten sinergias antiangiogénicas y citotóxicas.

Conforme vayas preparando más platos encontrarás que cada vez es más rápido cocinarlos y en poco tiempo habrás definido un menú semanal completo. Incluso es posible prepararlos de manera rápida para llevar al trabajo (si es tu caso) y ahorrar tiempo. Muchos de quienes usan este método terminan por poder elaborar los platos casi a ojo después de tan sólo unas semanas de cálculo.

Si utilizas sólo los alimentos permitidos y restringes las proteínas te darás cuenta de que no tendrás problemas para limitar el consumo de glucosa. Si utilizas vegetales como principal fuente de carbohidratos, incluso ingiriendo altas cantidades verás que estos aportan bajas cantidades de azúcares.

Las fuentes de proteínas aportarán aminoácidos y vitaminas vitales, pero debemos tener cuidado para no excedernos. Por eso cumplir con la restricción de proteínas y repartirlas en los alimentos adecuados para que el balance total de aminoácidos sea óptimo suele ser más problemático que restringir los carbohidratos.

También es difícil para algunas personas alcanzar los altos niveles necesarios de grasa, pero para eso están algunos trucos como el tentempié, entre las dos comidas, con café, mantequilla y aceite de coco.

Las posibilidades culinarias son enormes, y ahora te corresponde a ti investigarlas.

72 Comments

  1. Blanca Leal 17 diciembre, 2015
    • Alfonso Fernández 18 diciembre, 2015
      • Ana 28 octubre, 2016
      • Alfonso Fernández 28 octubre, 2016
  2. Carla Padín 17 diciembre, 2015
    • Alfonso Fernández 18 diciembre, 2015
  3. roberto 17 diciembre, 2015
    • Alfonso Fernández 18 diciembre, 2015
  4. marcos de celis 17 diciembre, 2015
  5. mario 18 diciembre, 2015
    • Alfonso Fernández 18 diciembre, 2015
      • mario 22 diciembre, 2015
      • Alfonso Fernández 22 diciembre, 2015
  6. georges 19 diciembre, 2015
    • Alfonso Fernández 19 diciembre, 2015
  7. georges 19 diciembre, 2015
    • Alfonso Fernández 20 diciembre, 2015
  8. eugenio 29 marzo, 2016
    • Alfonso Fernández 31 marzo, 2016
  9. Carlos 5 junio, 2016
    • Alfonso Fernández 7 junio, 2016
  10. Beto 21 julio, 2016
    • Alfonso Fernández 21 julio, 2016
  11. adrian 25 julio, 2016
    • Alfonso Fernández 26 julio, 2016
  12. José Vicente 3 agosto, 2016
    • Alfonso Fernández 7 agosto, 2016
  13. Jose Vicente 7 agosto, 2016
    • Alfonso Fernández 7 agosto, 2016
  14. Josep 17 agosto, 2016
    • Alfonso Fernández 19 agosto, 2016
  15. ana 25 agosto, 2016
    • Alfonso Fernández 26 agosto, 2016
  16. GRACIELA 11 septiembre, 2016
    • Alfonso Fernández 11 septiembre, 2016
  17. Daniel 17 septiembre, 2016
    • Alfonso Fernández 17 septiembre, 2016
  18. Superkali 18 octubre, 2016
    • Alfonso Fernández 18 octubre, 2016
      • Myriam Gutiérrez 21 agosto, 2019
      • Alfonso Fernández 1 septiembre, 2019
  19. Josefina 18 noviembre, 2016
  20. Rocio 18 noviembre, 2016
    • Alfonso Fernández 19 noviembre, 2016
  21. Eusebio 3 abril, 2017
    • Alfonso Fernández 3 abril, 2017
  22. enrique 3 agosto, 2017
  23. Silvia 5 agosto, 2017
    • Alfonso Fernández 8 agosto, 2017
      • Silvia 9 agosto, 2017
  24. Anna 6 agosto, 2017
    • Alfonso Fernández 8 agosto, 2017
  25. Piedad 14 agosto, 2017
    • Alfonso Fernández 14 agosto, 2017
  26. Hugo 25 septiembre, 2017
  27. Igor 25 octubre, 2017
  28. María José 6 noviembre, 2017
  29. Ricardo 19 marzo, 2018
    • Alfonso Fernández 21 marzo, 2018
      • Fresia 9 febrero, 2019
  30. Ibar Perez 27 marzo, 2018
    • Alfonso Fernández 1 septiembre, 2019
  31. Judith Esponda 12 abril, 2018
  32. Mirna zuñiga 12 julio, 2018
  33. Rocío Islas 20 julio, 2018
  34. Myriam 21 agosto, 2019
    • Alfonso Fernández 1 septiembre, 2019
  35. JOHN 23 agosto, 2019
    • Alfonso Fernández 1 septiembre, 2019

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