el cáncer como enfermedad metabólica
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Publicado en Abr 15, 2013 in Alimentación contra el cáncer, Contra el cáncer | 54 comentarios

Dieta cetogénica contra el cáncer (III). El origen y los combustibles del cáncer. Beneficios de las dietas low-carb, keto o paleo

Dieta cetogénica contra el cáncer (III). El origen y los combustibles del cáncer. Beneficios de las dietas low-carb, keto o paleo

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En el anterior artículo explicamos los dos tipos fundamentales de metabolismo mediante los que el cuerpo obtiene energía, cada uno de los cuales se basa en diferentes combustibles metabólicos.

Ahora veremos qué caracteriza el metabolismo tumoral, y comprenderemos porqué es tan buena idea adoptar una dieta cetogénica contra el cáncer.

Las dos vías del metabolismo energético en la célula sana

Para obtener energía, las células usan principalmente dos sistemas metabólicos: la fosforilación oxidativa (respiración o metabolismo aerobio, en presencia de oxígeno) y la fosforilación a nivel de sustrato (glucólisis anaeróbica o fermentación, sin presencia de oxígeno)

La primera es el principal metabolismo energético de la célula sana, su “preferido” en la mayoría de situaciones metabólicas, debido a que es el más eficiente de los dos y permite obtener hasta 15 veces más ATP de la glucosa.

La fosforilación oxidativa se realiza en la mitocondria, que es la “central de energía” de todo proceso metabólico donde se vea involucrado el oxígeno.

En la mitocondria se oxidan los principales combustibles metabólicos: glucosa, ácidos grasos o cuerpos cetónicos.

El segundo sistema metabólico, la glucólisis anaeróbica, se utiliza en algunos órganos generalmente durante breves períodos de tiempo, durante los cuales una privación transitoria de oxígeno obliga a la célula a usar un proceso metabólico diferente.

Sucede ocasionalmente, por ejemplo, en los músculos, durante un ejercicio intenso que agota las reservas de oxígeno. La glucólisis fermenta glucosa y produce ácido láctico, que en algunos órganos como el corazón puede usarse directamente, de nuevo, como combustible, pero que generalmente es un producto de desecho que se lleva al hígado para ser transformado de nuevo en glucosa y devolverla al torrente sanguíneo mediante el llamado ciclo de Cori.

Pocos tipos de células usan permanentemente la glucólisis anaeróbica. Un ejemplo de esa excepción lo constituyen los eritrocitos o glóbulos rojos, que carecen de mitocondria y, por ello, sólo pueden metabolizar glucosa mediante fermentación, no mediante oxidación.

La glucólisis es mucho menos eficiente que la respiración, pero es un proceso muy rápido, por tanto se considera un mecanismo excepcional para sortear una situación potencialmente peligrosa para la célula, cuando ésta no puede metabolizar energía por oxidación.

La glucólisis es un proceso fermentativo que sucede en el citosol, fuera de la mitocondria. Los combustibles metabólicos que pueden ser fermentados son la glucosa y algunos aminoácidos como la glutamina, pero no que se pueden fermentar los ácidos grasos o los cuerpos cetónicos.

La única vía del metabolismo energético en la célula tumoral

Tal y como ya he explicado en este blog en varias ocasiones, las características metabólicas de todo cáncer se explican con gran facilidad en virtud del Efecto Warburg. Voy a sintetizar de nuevo el proceso que convierte a una célula normal en tumoral para explicar sus particularidades metabólicas.

  • Las mitocondrias de la célula sufren algún tipo de daño (estructural, en el ADN mitocondrial, o en su membrana lipídica), que les impide funcionar correctamente.
  • La mitocondria controla la apoptosis, o suicidio programado de la célula. Al perder su funcionalidad mitocondrial, la célula no puede ya suicidarse y se convierte en inmortal.
  • El metabolismo de la mitocondria es oxidativo, así que, independientemente de las cantidades de oxígeno disponibles, la célula pierde la capacidad de usar la fosforilación oxidativa de glucosa, ácidos grasos o cuerpos cetónicos para obtener ATP y tiene que recurrir a la fermentación de glucosa o de aminoácidos como la glutamina para obtener la energía.
  • En situaciones de hipoxia, cuando hay poco oxígeno disponible, en las células se sintetiza una molécula llamada HIF-1alfa (factor de crecimiento por hipoxia) que provoca una proliferación. Es una molécula típicamente presente en procesos de glucólisis.

    En células normales, pertenecientes, por ejemplo, a un órgano sometido a una isquemia, la HIF-1alfa sirve para incrementar la proliferación y reparar la zona dañada.

    En el caso del tumor, a pesar de haber oxígeno suficiente disponible no puede ser usado debido al daño mitocondrial, con lo cual se interpreta que realmente hay una hipoxia, se sintetizan altas cantidades de HIF-1alfa y se produce una situación muy peligrosa que a la postre conduce al cáncer: la proliferación descontrolada de una célula que, además, no puede suicidarse.

  • Al ser la glucólisis un proceso metabólico muy poco eficiente, la célula tumoral necesita consumir grandes cantidades de glucosa para mantener sus niveles de energía y su proliferación. Una glucosa muy abundante en el cuerpo de quien siga una dieta típica occidental.
  • Para nutrir a las nuevas células tumorales que van surgiendo, el tumor debe crear nuevos vasos sanguíneos en un proceso conocido como angiogénesis. Dicho proceso necesita un estado inflamatorio para poder ser llevado a cabo. La insulina alta favorece el estado inflamatorio.

Faltaría hablar el proceso de formación de metástasis, del que escribiré en próximos artículos, y que tampoco necesita de la intervención de miles de mutaciones genéticas para poder ser explicado con sencillez.

Con ello, obtendríamos una visión aproximada pero elegante y universal de todos los cánceres.

¿Qué podemos deducir de esos 6 puntos respecto al metabolismo tumoral? Pues que:

La célula tumoral no puede oxidar combustibles metabólicos en la mitocondria, que está dañada, sólo puede fermentarlos en el citosol. Y sólo pueden ser fermentadas la glucosa y la glutamina, pero no los ácidos grasos ni los cuerpos cetónicos.

A continuación muestro un resumen de los combustibles metabólicos de la célula sana y del cáncer, así como de las principales vías metabólicas de cada una.

Dieta cetogénica contra el cáncer. Los combustibles del cáncer

¿Qué implicaciones tienen estos conocimientos en la estrategia de un posible tratamiento?

Unas implicaciones que habrán sorprendido a las personas inteligentes que hayan leído hasta aquí y que tal vez se hayan hecho unas preguntas muy simples.

Mientras se las hacían, tal vez hayan pensado también: “no puede ser tan sencillo”.

  • Pregunta 1: ¿Y si cambiamos el metabolismo de la glucosa por el de las grasas? ¿Le negaríamos así al tumor la mayor parte de su combustible principal, la glucosa, y le haríamos pasar hambre? ¿Tal vez lo detendríamos o incluso lo mataríamos?
  • Pregunta 2: ¿Y si bloqueamos la fermentación de la glucosa y de la glutamina, o sea, la glucólisis y la glutaminólisis?, ¿Le impediríamos así acceder a su única manera de usar los combustibles que puede metabolizar y podríamos matarlo de hambre?

La respuesta a las dos preguntas es SÍ.

Y ésa es la razón por la cual en este blog lucho por que la gente vea que, de haberse investigado hace 50 años en la dirección correcta, de haberse usado toda la inversión desorbitada que se ha malgastado durante ese tiempo en la dirección correcta, el cáncer sería una enfermedad controlable desde hace muchos años.

Y todo eso no lo digo yo, sino muchos bioquímicos y oncólogos de todo el mundo, a quienes los medios de comunicación no hacen entrevistas por no formar parte del statu quo oficial protegido por la Industria Farmacéutica.

La pregunta 1 es la que intentamos contestar en esta serie de artículos acerca de la dieta cetogénica contra el cáncer:

Si pasamos de un estado metabólico donde el cuerpo consume glucosa casi al 100% a otro, que se produce tras la aplicación de una dieta cetogénica, donde el metabolismo de la glucosa desciende a menos de un 5%, resulta lógico pensar que el tumor lo tendrá difícil para crecer y prosperar, porque no es capaz de metabolizar ácidos grasos ni cuerpos cetónicos.

La pregunta 2, la relativa a la inhibición de la glucólisis y la glutaminólisis, la contestaremos en artículos futuros, donde explicaremos métodos y sustancias relativamente fáciles de usar ahora mismo y dirigidas a ese fin, y también moléculas sintéticas no tóxicas, baratas y no patentables, que están actualmente siendo estudiadas por laboratorios de todo el mundo, aunque generalmente pequeños y con medios insuficientes para poner en marcha ensayos clínicos extensos.

Lamentablemente, como explico en el porqué de este blog, nadie pagará jamás por llevar a cabo esos estudios clínicos de dichas moléculas, porque atentaría contra el paradigma actual del cáncer, que tantos beneficios está aportando a la industria farmacéutica y a los oncólogos-estrella afines a él.

Y esa es la razón por a que a los millones de enfermos muertos se le añadirán muchos más a no ser que algo cambie, por la sencilla razón de que, de esta manera, se gana más dinero.

Una verdad obscena y pútrida, que algún día será de conocimiento general.

¿Puede el tumor alimentarse de grasas y cuerpos cetónicos? La controversia del “efecto Warburg inverso”.

Es justo que hagamos mención del único estudio que dice lo contrario de los cientos publicados hasta ahora: que la célula tumoral sí puede metabolizar ácidos grasos, cuerpos cetónicos e incluso lactato y usar esos combustibles para crecer http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19923890

El estudio proponía una nueva visión del efecto Warburg, llamado “efecto Warburg inverso”. Según él, demostraban que las células cancerígenas sí podían respirar correctamente, pero “provocaban” (de alguna manera) en los fibroblastos adyacentes un estado de impedimento mitocondrial que les hacía metabolizar glucosa de forma anaerobia y excretar lactato. Las células cancerígenas “pastoreaban” a dichas células adyacentes y usaban ese lactato procedentesde la glucólisis de éstas para nutrirse.

También sugerían que el tumor podía nutrirse de cuerpos cetónicos y ácidos grasos http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20818174
El estudio fue llevado a cabo por un grupo de trabajo de la Universidad Thomas Jefferson de Filadelfia. Su publicación provocó un enorme revuelo en la comunidad científica, sobre todo en aquellos que promueven un modelo del cáncer como enfermedad metabólica.

Pero, una vez estudiada a fondo la metodología del estudio, se comprobó que ésta dejaba bastante que desear, e incluso el bioquímico Thomas Seyfried escribió una carta denunciando sus profundas inconsistencias.

Los científicos de la universidad de había inyectado en ratones cuerpos cetónicos directamente, en vez de provocar la subida mediante una dieta, con lo cual provocaban un estado no natural.

Ese y otros detalles, junto con oscuros tejemanejes de dos de los científicos del grupo investigador, que han sido denunciados por la Universidad, hacen que no se invaliden en absoluto los cientos de estudios, procedentes de numerosos centros de todo el mundo, que certifican la validez del efecto Warburg y que las células tumorales no pueden oxidar glucosa, cuerpos cetónicos ni ácidos grasos, sino sólo fermentar glucosa y glutamina.

El caso paradigmático del cáncer de corazón.

¿Alguna vez has oído que alguien padezca de cáncer de corazón?

En realidad existen casos, pero es un tipo de tumor excepcional, y casi el 75% de los tumores cardíacos son benignos, así que un sarcoma maligno de corazón es extraordinariamente raro.

Lo cierto es que las células cardíacas son casi completamente aeróbicas y tienen una muy alta cantidad de mitocondrias: tienen una densidad mitocondrial que ocupa casi un 40% del espacio celular.

Aunque el corazón puede utilizar durante un breve período de tiempo la glucólisis anaerobia, ésta es apenas funcional. Además, el corazón es el único órgano que siempre usa como combustible principal ácidos grasos en vez de glucosa, tanto si se sigue una dieta típica como una dieta cetogénica.

Eso tiene todo el sentido, porque una máquina sometida a semejante esfuerzo continuo no puede depender de un combustible cuyas reservas corporales son tan bajas y que puede sufrir grandes fluctuaciones. La grasa es siempre un combustible más fiable y que casi siempre está disponible.

Para que una célula cardíaca se transforme en maligna deben ser dañadas a la vez casi todas sus mitocondrias, algo menos probable que cuando la densidad mitocondrial es menor.

Además, como ya hemos visto, los ácidos grasos no pueden ser metabolizados por las células cancerígenas. Por último, el corazón sólo puede usar la glucólisis anaerobia durante breves períodos de tiempo.

Todo ello dificulta que un sarcoma cardíaco maligno pueda prosperar.

Como contrapartida, al no poder hacer frente a una posible hipoxia, usando las herramientas proliferativas (y en este caso reparadoras) típicas de la glucólisis anaerobia, el corazón es más vulnerable a la isquemia. Es el precio que debe pagar por no poder sufrir apenas cáncer.

El caso del corazón explica porqué es tan buena idea usar los ácidos grasos y cuerpos cetónicos como combustible prioritario del resto del cuerpo mediante una dieta cetogénica contra el cáncer, y también porqué el paradigma del cáncer como enfermedad metabólica tiene mayor sentido que el paradigma del cáncer fruto de miles de mutaciones genéticas.

Otras ventajas de la dieta cetogénica contra el cáncer

Las ventajas de la dieta cetogénica contra el cáncer no se limitan a conseguir determinados niveles de combustibles metabólicos en la sangre. Con ser esta medida excepcionalmente útil, la dieta aporta otras ventajas sustanciales, a saber:

  • Dieta antiinflamatoria. Los bajos niveles de insulina y los altos de glucagón que induce la dieta cetogénica contra el cáncer, provocan que se favorezca la síntesis de hormonas eicosanoides antiinflamatorias. Un estado antiinflamatorio dificulta que el tumor pueda crear nuevos vasos sanguíneos mediante el fenómeno de la angiogénesis.
  • Bajos niveles de IGF-1. La hormona Insulin-like Growth Factor sigue vías diferentes a las de la insulina, pero los niveles de ambas guardan correspondencia. Los niveles bajos de ese factor de crecimiento hacen que el tumor vea dificultada su “tendencia a crecer”.

    El estado de cetosis profunda no es exactamente un estado catabólico, porque durante él se impide en gran medida la degradación de las proteínas musculares, pero no es tampoco un estado típicamente anabólico, es decir, no se facilita el crecimiento de tejidos, neoplásicos o sanos.

  • Bajos niveles de hormonas tiroideas. Durante la dieta cetogénica contra el cáncer, los niveles de hormona Triiodotiroxina (T3) descienden. Ésta es una de las hormonas más activas del cuerpo y está implicada, entre otras funciones, en el control de la tasa metabólica y la síntesis de proteínas.

    Al descender el nivel de T3 se dificulta dicha síntesis proteica, lo que implica dificultar la síntesis de cualquier tejido. Esa es la razón por la cual una dieta cetogénica contra el cáncer, que puede inducir una cetosis profunda, es poco indicada para atletas que pretendan aumentar su masa muscular.

    Pero, como muchos estudios han mostrado, las hormonas tiroideas (Tiroxina y Triiodotiroxina) tienen una relación directa en el crecimiento de los tumores y las metástasis. Al descender los niveles de dichas hormonas mediante una dieta cetogénica contra el cáncer, el crecimiento del tumor se frena igualmente.

  • Potenciación del sistema inmune. Hay estudios que demuestran que el sistema inmunitario se beneficia y potencia con una dieta cetogénica.

    Tal vez su explicación tenga relación con los mismos eicosanoides antiinflamatorios de los que antes hablábamos. Un fuerte sistema inmunitario es una poderosa arma contra el cáncer, como veremos en artículos futuros.

Las dietas low-carb, keto y paleo, y su beneficio contra el cáncer

Desde hace un tiempo están aparecido nuevos tipos de dieta (casi nuevos estilos de vida) que están ganando cada vez más seguidores.

La dieta paleo está basada en consumir lo mismo que nuestros antepasados del paleolítico, antes del descubrimiento de la agricultura, aquellos alimentos que forjaron nuestros genes en épocas duras y a lo que nuestra naturaleza está más adaptada, por constituir la etapa más larga, con diferencia, durante nuestra estancia en la tierra como especie.

En ella puede no llegarse permanentemente a un estado de cetosis, como en su variante Keto, que es parecida a la dieta cetogénica contra el cáncer que promulgaremos aquí, pero ambas son bajas en hidratos de carbono.

El escepticismo que muchos pueden sentir ante lo que podría ser un nuevo ‘milagro’ nutricional tantas veces publicitado resulta bastante lógico a la vista de la historia reciente pero, al revisar la ciencia en que se basan estas dietas cetogénicas, comprobamos que se trata de buena ciencia.

Muchos bloggers y nutricionistas honestos que indagan en los estudios publicados al efecto y que promueven estas dietas, pueden resultar una inestimable ayuda (de la que a veces ni siquiera son conscientes) no sólo para adelgazar, aumentar el rendimiento deportivo o mejorar la resistencia a la insulina o la diabetes, sino para ayudar en el tratamiento de otras enfermedades como el cáncer.

Casos prácticos en siguientes artículos

En siguientes artículos consideraremos un ejemplo de aplicación práctica de la dieta cetogénica contra el cáncer.

Para ello usaremos los datos existentes de estudios ya elaborados y de testimonios de enfermos que aplicaron de manera exitosa una dieta cetogénica; también usaremos ejemplos de aplicación de la dieta cetogénica para otras dolencias o como método de adelgazamiento, así como todo lo que conocemos de la bioquímica de la nutrición.

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54 Comentarios

  1. Hola Alfonso,

    te felicito enormemente por tu blog.

    Tras leer varios posts tuyos (todos muy interesantes), algunas cosas no me quedan del todo claras:

    1. ¿Se puede adoptar una dieta cetogénica para llevar una vida normal? o por el contrario, ¿es más indicada para situaciones excepcionales como cuando te diagnostican un cancer?

    2. Si una persona decide adoptar una dieta cetogénica, ¿debería llevar un control médico o de algún tipo?

    3. En caso de que una persona sana necesitara consumir una gran cantidad de calorías diarias porque por ejemplo desempeñe un trabajo duro o sea deportista, ¿podría obtener todas las calorías a partir de una dieta cetogénica? o por el contrario, ¿sería la dieta cetogénica más bien de épocas de “vacas flacas” al hilo de lo que comentabas en un post anterior?

    Muchas gracias.

    • Hola, Armando,

      Te contesto a cada pregunta, aunque debes saber que no soy nutricionista, sólo alguien que se ha visto obligado a leer bastante sobre este tema, debido al vacío de pruebas clínicas existentes y a que de las que se están llevando a cabo actualmente no se obtendrán conclusiones en bastante tiempo.

      No obstante, de los estudios publicados puede desprenderse lo siguiente:

      1.Una dieta cetogénica parece no ser en absoluto perjudicial a largo plazo, pero el cuerpo está preparado para funcionar con los dos estados metabólicos que menciono en los artículos. Para un enfermo de cáncer, controlar la glucemia y permanecer en cetosis siempre, es importante pero, para una persona sana, sin otras enfermedades graves, no llevaría la dieta al extremo. No porque pueda resultar perjudicial, sino porque no me parece que comer tenga que significar un control obsesivo. Con limitarse a seguir ciertas normas, creo que es suficiente.

      Con que una persona deje de comer carbohidratos refinados y aceites vegetales (salvo aceite de oliva y coco), tiene la mitad de lo que debe hacer casi hecho. Una dieta de ese tipo, para buna persona sin problemas ni necesidades físicas deportivas de alta exigencia, que le mantenga cierto tiempo en cetosis y otras veces con un nivel bajo de insulina y glucosa, debería ser suficiente. Es una opinión personal, no obstante.

      2. No creo la dieta cetogénica deba llevarse con un control médico, salvo que se haga mal o restringiendo excesivamente las calorías, y entonces debería hacerse como en cualquier dieta . El control médico deberíamos llevarlo (y de hecho lo hacemos, debido a las enfermedades asociadas), con una dieta como la occidental, que nos inunda de calorías vacías y glucosa a perpetuidad. Repito que, simplemente con dejar de comer ciertos alimentos, el cuerpo tenderá a una especie de regulación natural por ser lo adecuado a nuestra fisiología.

      3. Creo que hay estudios que demuestran que una dieta cetogénica puede servir para ciertos tipos de deportes que requieran un gasto sostenido y de larga duración, pero no tanto para actividades deportivas donde se requiera ganar masa muscular.

      Para ello se han creado las dietas cetogénicas cíclicas, con días de cetosis y otros de carga de carbohidratos, intentando obtener lo mejor de ambos mundos. No obstante, no estoy tan puesto en esos temas como otros bloggers que se dedican a la fisiología y la nutrición deportiva. Por poner un ejemplo, en blogs como http://fitnessrevolucionario.com hallarás buena información al respecto.
      Muchas gracias por tu interesante comentario y un saludo

      Alfonso

      • Tienes toda la razón del mundo cuando dices que el control médico se debe llevar si uno sigue la típica dieta occidental, jajaja.

        Te agradezco mucho el link sobre nutrición deportiva y los demás comentarios.

      • Sí, afortunadamente parece que, poco a poco, se rompe el mito de las grasas y otras leyendas urbanas entre los médicos, aunque la cosa va despacio.

        Gracias a ti, Armando

  2. Hola Alfonso

    Queria preguntarte si conoces “El estudio de China” de T. Collin Campbell (editorial Sirio). En principio es el estudio mas amplio (en cuanto a muestra de poblacion) y completo realizado sobre nutricion humana y sus relaciones con las enfermedades cardiovasculares y cancer principalmente (aunque habla de otras muchas). Se que andarás muy liado pero te lo recomiendo encarecidamente. El autor es un desencantado (como tú) del oficialismo imperante en medicina y nutricion, porque no se conformo con las respuestas y empezó a hacerse otras preguntas. Pero te advierto desde ya que coincidirás en algunos temas y discreparas en otros, sobre todo en lo referente a lo saludable de una dieta cetogenica con alto contenido proteico mantenida en el tiempo. En su estudio demuestra la relacion directa entre consumo de proteina (de origen animal, con la proteina vegetal comprobo que no sucedía) con la iniciacion y desarrollo de focos cancerosos. A partir del 10% de calorias en la dieta obtenidas a traves de proteinas animales, el desarrollo de los focos tumorales crece exponencialmente. Claro que estamos hablando de una dieta para personas sanas y que queremos que sigan sanas. Otra cosa es que sea interesante durante un periodo limitado de tiempo y para vencer el cancer, hacer un mayor consumo proteico en detrimento de los HdC. En eso y por lo que yo he leido del tema (que no es tanto como tu) estoy de acuerdo contigo, es decir en presencia de cancer, limitar la ingesta de HdC y aumentar la de grasas y proteinas, pero limitaría como dice este hombre en su estudio, al 5% las calorias obtenidas a traves de proteina animal, porque creo que podría ayudar todavía mas. Otra cosa es la dieta para una persona sana. No creo que los HdC sean tan malos como fuente de obtencion de energia. El problema segun yo lo veo es su ingesta en forma refinada (bolleria, pan blanco, azucares, etc), que es lo que genera los indices glucemicos elevados, el disparo de la insulina y el desastre metabolico cuando esto se mantiene en el tiempo. Cuando se consumen en forma integral, como parte de una dieta rica en fibra, su absorcion es mucho mas lenta y no da lugar a picos glucemicos, que segun creo cada vez con mayor convencimiento, son la causa de muchos de los problemas. Pero repito una vez mas, una vez instaurada la enfermedad del cancer, hay que limitar como tu bien dices los HdC al maximo.Un saludo y animate a leerlo.Te gustará

    • Hola, Celedonio,

      No he leído aún el libro. Si saco tiempo claro que lo haré.

      Respecto a lo de las proteínas, en realidad una dieta cetogénica no tiene porqué ser una dieta hiperproteica, sino que las proteínas deben ser “las adecuadas”. Lo que pasa es que esa palabra adecuada varía a lo largo del tiempo y ahora se sabe que, por ejemplo, aumentar las proteínas hace descender los problemas de pérdida de masa muscular y ósea en varones mayores.

      Respecto a lo de que la dieta que pase de 10% de proteína animal incrementa exponencialmente el cáncer: permíteme que suspenda el juicio hasta que lo lea, porque lo que ha demostrado esa exponencialidad es el consumo de HC refinados. En la Johns Hopkins lo han dicho. Las grasas no incrementan el riesgo y las proteínas están en el medio. Además, un 10% ¿respecto a qué? Porque el total de calorías influye.

      El problema de esos estudios es que son multivariable y sólo miran ‘si el cáncer se incrementa’ y establecen una relación en una variable cuando hay otras que pueden influir. Repito que no lo he leído, pero dice algo similar a otros que sí y que metodológicamente no estaban, desde mi punto de vista, muy bien diseñados. Por ejemplo: se dijo durante mucho tiempo que la carne producía cáncer, pero resultó que no se midió cuánta cantidad de HC se consumían con ella ni qué tipo de grasa tenía esa carne. Se midió donde había luz, porque se pensaba que los HC ni las grasas Omega 6 eran culpables de nada, y obtuvieron lo que buscaron: un culpable que ya era sospechoso y resultó con el tiempo ser más bien inocente.

      Pero si conoces el metabolismo del cáncer y haces el estudio en función de una sola variable (cantidad de combustible que aporta al cáncer cada macronutriente), ves que, a condición de consumir lo necesario de proteína (necesaria para mantener la masa muscular y osea y el sistema inmune, no tanta como para que la mitad de ella se convierta en glucosa), son los HC el factor determinante.

      De todo eso, de cuestiones prácticas de medidas y proporciones de macronutrientes me ocuparé en otras entradas. Es algo muy difícil y la proteína, debido a que hay que consumirla en cantidades suficientes para estar sano, pero no demasiada porque más de la mitad puede convertirse en glucosa, es el factor determinante principal que hay que medir con exactitud.

      Una vez dicho esto: no poseo, ni que decir tiene, la seguridad absoluta de que lo que digo vaya a misa, ni mucho menos, pero cada vez pongo más en cuarentena cualquier fuente, a no ser que venga contrastada por muchas otras y que los estudios eliminen esa faceta multivariante que emponzoña cualquier posible conclusión.

      Respecto al índice glucémico, ni que decir tiene que hay que consumir HC de bajo índice glucémico, pero ninguno es tan bajo como para que, si te metes entre pecho y espalda 150 gramos al día de HC (el peso real que impacta en la insulina, descontando fibra), no resulten en una importante subida de glucosa por muy bajo que tenga el IG. Otra cosa es que son tan poco densos que es muy difícil llegar a consumir tales niveles de HC. Es decir, importa el IG, pero también la cantidad total de HC consumidos al día. Y, desde mi punto de vista, un cereal integral es sólo un poco mejor que uno refinado, pero los evitaría igualmente, es mi opinión.

      Muchas gracias por tu comentario y un saludo

      Alfonso.

  3. Hola Alfonso, me surge una duda sobre la dieta catogénica y su efecto sobre el cancer… Y es que dices que el cerebro sigue utilizando la glucosa como combustible por ser incapaz de obtenero de otro modo… Mi pregunta es, pese a la reducción de glucosa, ¿no actuará igual el metabolismo para alimentar a las celúlas tumorales? Es decir, si saca suficiente glucosa para las células crebrales, igual hace lo mismo con las tumorales, aunque evidentemente por lo menos estarás dificultando su crecimiento en vez de favorecerlo… Muchas gracias por tu blog, por tu tiempo, por tu esfuerzo y por compatirlo con nosotros… Un abrazo, Eloy

    • Hola, Eloy,

      Tu pregunta es muy válida porque yo también me la hice y, de hecho, me la sigo haciendo: ¿por qué se supone que la dieta cetogénica es útil, sobre todo, frente a tumores cerebrales, cuando se supone que el cerebro es casi el único órgano que siempre usa algo de glucosa?

      Hay dos posibles respuestas: una, que para crecer el tumor debe superar ciertos umbrales o niveles discretos de combustible (es decir, no hay una relación totalmente lineal entre cantidad de combustible y cantidad de crecimiento) y dos, que puede que sean más vulnerables a esos niveles de glucosa que otros tumores. hay una tercera y es la relación de aportación al crecimiento del tumor entre glucosa y glutamina, pero tampoco parece válida, porque se sabe que en glioblastomas (y, en general siempre que hablemos de tumores muy malignos y de metástasis) intervienen ambos tipos de combustibles.

      Otra explicación es que un glioma maligno tiene, a día de hoy, a pesar del temodal, un pronóstico funesto, y cualquier medida encaminada a ayudar es muy bien recibida. Aunque, claro, lo mismo podríamos decir de tumores de páncreas, por ejemplo

      Una vez dicho esto, me he encontrado casos de cáncer de mama y de otro tipo que responden muy bien a la dieta cetogénica, y tampoco estoy muy seguro, pese a las explicaciones que te acabo de dar, de porqué se resalta la dieta como específicamente adecuada para tumores cerebrales. Pero tampoco le he dado más vueltas, porque respecto a dietas es lo mejor que he encontrado y hay sustancias adecuadas para el resto de características tumorales. También habrás visto que no he resaltado este tipo de dietas como mejores o peores para uno u otro órgano de localización primaria del tumor.

      Gracias por el comentario y un saludo

      Alfonso

    • Hola de nuevo, Eloy,

      Me quedé mal a gusto con la contestación que te dí el otro día, porque yo mismo tenía esa sensación de que algo no encajaba al respecto de que la dieta fuera tan valiosa, sobre todo, para tumores cerebrales, teniendo en cuenta que es casi el único órgano que sigue consumiendo glucosa aun en cetosis.

      Pero luego de leer algo más y de investigar, veo las dos posibles explicaciones, una de las cuales en realidad sólo había olvidado.

      1. El efecto beneficioso de la dieta no tiene sólo que ver con el bajo nivel de glucosa alcanzado, sino con el alto de cetonas. Se ha demostrado que éstas son tóxicas para algunas líneas tumorales, y es en el cerebro donde, al final del periodo de adaptación a la cetosis, los cuerpos cetónicos constituyen el principal combustible metabólico. Por tanto, sólo la toxicidad tumoral será máxima en el cerebro.

      2. Hay fuentes que apuntan a que existen movimientos mitocondriales de fusión y fisión en los axones, y a veces hay células que no poseen mitocondria. Cuando eso pasa, la célula sólo puede obtener energía por glucólisis, esto es, fermentación de la glucosa. En ese caso, paradójicamente, como sucede con los hematíes, que tampoco tienen mitocondria, la célula no puede transformarse en cancerígena (la glucólisis no tiene que ver con un impedimento mitocondrial, sino con la forma fisiológica conque la célula se nutre). Por tanto, gran parte de la glucosa cerebral se dedicará a alimentar células que no pueden usar otro combustible, pero que, a la vez, no pueden transformarse en tumorales.

      Esta última opción es una mera hipótesis, pero tiene sentido.

      Espero haber contestado mejor a tu pregunta, que ha servido para que me la conteste yo mismo.

      Gracias de nuevo y un saludo.

      Alfonso

  4. Hola Alfonso

    El porcentaje del 10% de proteina animal, en realidad se refiere al porcentaje calorico obtenido de proteina de origen animal con respecto al total de calorias de la dieta(suponiendo una dieta media de entre 1500 y 2000 cal/dia). Ese porcentaje corresponde aprox con la tasa de mantenimiento que tu comentas. Es evidente que si aumentas el porcentaje del 10% es a costa de otros nutrientes ,entre ellos los HdC.Esto hacia aumentar el desarrollo de los focos cancerosos. Pero no solo eso, se intercambiaron los grupos a mitad de estudio y los grupos alimentados con un 20% de calorias obtenidas de proteina animal pasaron a ser alimentados solo con un 5% y a la inversa los que habian estado alimentados con un 5% y no tenian focos o estaban paralizados pasaron a un regimen del 20%. El resultado fue que los focos se paralizaron o redujeron en el primer grupo y empezaron a formarse o crecer en el segundo. Cuando la proteina suministrada fue de origen vegetal en un 20% los efectos fueron similares a los de una dieta del 5% de proteina animal. Los estudios evidentemente fueron relizados en ratas, la proteina animal era la caseina y la vegetal gluten de trigo. El factor inductor de los tumores era la aflatoxina, un potente carcinogeno de origen natural, ya que lo produce un hongo que infecta algunos alimentos. Lo que se vino a comprobar pues es que uan dieta baja en proteinas animales impedia el desarrollo de los tumores aun en presencia del carcinogeno. Por otra parte te vuelvo a comentar que no dudo de la utilidad de la dieta cetogenica en casos de cancer declarado, pero el mantenimineto de por vida de una dieta así…Son tantisimos los factores… Es un poco como la “medicina basada en al evidencia”. Pretender aplicar resultados estadisticos de grandes poblaciones y llevarlos luego al plano individual es un tremendo error conceptual y demuestra no haber entendido qué es la estadistica y para que sirve. Es como pretender que va a salir un tres en los dados en la proxima tirada, por que lleva cien tiradas sin salir y estadisticamente ya le toca. A pesar de que compartamos casi la totalidad de nuestro genoma y las principales rutas metabolicas sean identicas en todos los humanos, las pequeñas diferencias geneticas debidas a la adaptacion al medio ( y en el medio incluimos la alimentacion) y a otros factores como mutaciones etc, hacen que lo que pueda resultar sano para un individuo no lo sea para otro y a la inversa. Un saludo

    • Hola, Celedonio,

      Sí, sabía que ese 10% se refería al total, pero no sabía respecto a qué cantidad total de calorías.

      No he dicho que aplicar una dieta así de por vida sea lo más adecuado. Creo que le contestaba a Armando algo similar: que para personas sanas no me andaría con tanta medida y precaución, porque el organismo está preparado para funcionar con ambos estados metabólicos y eso será por algo (a condición de que el metabolismo de la glucosa sea el menos usual, al contrario de lo que hacemos actualmente). Por eso le decía que, de tener que elegir entre seguir una cetogénica o una como la actual, preferiría seguir la cetogénica, pero que usualmente la mejor es una que esté en medio, balanceada más frecuentemente hacia la cetosis que hacia la actual apoteosis de la glucosa (es mi opinión personal, claro está).

      Evidentemente hablo de dieta cetogéncia contra el cáncer como medida terapéutica que hay que medir con precisión si queremos que, realmente, actúe como dicha medicina, pero debemos dejarnos de medidas y de historias para personas sanas.

      Respecto al estudio del que me hablas: no sé si se comparó con incrementos equivalentes en los otros macronutrientes, ni cuánto de cada macronutriente se le administraba a las ratas, porque los que yo conozco dicen que el incremento de consumo de proteína incrementa el riesgo de cáncer, más que el incremento de grasas, pero bastante menos que el incremento de HC. Siempre hay que hablar en términos relativos y darnos cuenta de que las cantidades cuentan mucho, no tanto de los elementos en si (a excepción de los HC “creados” por el hombre, que provocan un desequilibrio hormonal evidente). Al final tal vez digamos lo mismo, pero con diferentes puntualizaciones que nos hacen creer que nuestros argumentos divergen. O tal vez no, y en ese caso tendré que reflexionar.

      Me encantan comentarios como estos, que me dicen cosas que desconocía y siembran en mí nuevas dudas y posibilidades de estudio y me obligan a estar siempre alerta.

      Gracias y un saludo

      Alfonso

  5. Hola Alfonso :

    Magnífico artículo , de nuevo. Como ya te comenté en otras ocasiones estoy muy de acuerdo con tu planteamiento general, respecto a la importancia de los aspectos metabólicos en la génesis y desarrollo del cáncer y también en cuanto a la utilidad de la dieta cetogénica, por haber experimentado sus efectos positivos en el caso de mi suegro que seguí muy de cerca, al tener que convertirme inesperadamente y sin pretenderlo ni tan siquiera haberlo imaginado nunca, en “mánager” improvisado de su tratamiento alternativo, una vez que el oficial no dió mas de si.

    Y en cuanto a esta entrada, como desarrollo de esa idea central de tu blog, comparto en su casi tolalidad tu exposición, como siempre muy clara y didáctica .
    No obstante hay algún aspecto del mismo que quisiera matizar.

    En primer lugar no tengo muy claro si las mutaciones genéticas que parecen observarse en todos los cánceres son causa o efecto de las disfunciones metabólicas, o viceversa, si estas lo son de aquellas. Algo que, si no me equivoco, a fecha de hoy, no hay estudios concluyentes para afirmar rotundamente ninguna de las dos hipótesis con carácter general . Ello también se complica, con el hecho, comúnmente aceptado de la existencia de otros factores desencadenantes, como el hereditario, el vírico incluso el ambiental ( incluyendo aquí los aspectos alimetarios, medicamentosos, contaminaciòn, radiaciones de todo tipo ) etc. como factores mutagénicos, mas o menos directos .

    Por ello creo que no es desdeñable el paradigma genético o, mas aún, proteínico, en el estudio del cáncer, aunque sí coincido contigo en que el metabólico, como bien dices, afecta, al parecer, a todos los cánceres sin excepciòn. Algo que, por si solo, debería tenerse en cuenta para priorizar las vías de investigaciòn en torno a este aspecto. De ahí que tu hipótesis de que, en ello andan por medio los intereses de las grandes corporaciones farmacéuticas, cobra todo su sentido.

    En cuanto al ejemplo que pones del corazón, aunque tiene mucho sentido lo que dices, tengo mis dudas de que la razón de la rareza de los cánceres en dicha localización esté directamente relacionada con el particular metabolismo de sus células. Los cánceres primarios en el corazón normalmente sarcomas, ya de por si raros estadísticamente hablando y dentro de estos, mesoteliomas y angiosarcomas, raros también dentro de los sarcomas ; y en cuanto a los secundarios o metastásicos suelen darse metástasis pericárdicas en casos de melanomas; aunque coicido contigo en que son todos ellos rarezas poco frecuentes desde el punto de vista estadístico. Hablando de angiosarcomas, conocí personalmente a una chica, de 30 años hoy fallecida, con un angiosarcoma cardiaco, siéndole diagnosticado también a su madre en el mismo año que ella; la cual a su vez tenía en antecedente de una tía también con la misma patología. Lo cual parece indicar, en este caso , un origen componente hereditario; Algo que no es habitual en los angiosarcomas.
    Por último, tampoco veo muy clara la relaciòn de las disfunciones tiroideas con los cánceres distintos a los tiroideos o hipofisiarios y que en todo caso, parece que tienen mas que ver con el hiper que con el hipotiroidismo. No obstante al cronificarse la alteración metabólica, si no son corregidas dichas disfunciones tiroideas es posible que constituyan un factor coadyuvante en la apariciòn de cánceres.

    Un saludo

    • Hola, Nerejeño,

      Sí, no está ninguna hipóteis totalmente probada, pero de una de ellas se ha investigado intensivamente durante 50 años sin casi frutos, mientras la otra está dando resultados proporcionalmente mayores desde hace muy poco y con una infinitamente menor inversión. En este blog no aseguro nada, sólo estoy seguro de que deberían hacerse pruebas clínicas más extensas en el paradigma metabólico, que no se hacen por motivaciones económicas.

      Respecto a las causas víricas o ambientales, todas esas fuentes provocan una fuerte inflamación y un posible daño mitocondrial que desemboca, de nuevo, en el cáncer. Sigue encajando con la explicación metabólica.

      Y al respecto de las mutaciones y el aspecto hereditario: si te fijas, en el artículo digo que la mitocondria pierde su función por diferentes posibles causas, una de las cuales es el daño genético, pero del ADN mitocondrial. Mis argumentos son:

      -El ADN mitocondrial tiene 34 genes tan sólo, una milésima parte del ADN nuclear.

      -Todos ellos codifican genes, es decir, una mutación o daño produce grandes efectos, y todos tienen un componente metabólico.

      -Los problemas genéticos mitocondriales provoca una gran variedad de enfermedades mitocondriales de enorme abanico. Es decir, unos pocos genes regulan un proceso clave cuyo daño repercute enormemente en todo el organismo.

      Puestos a mirar mutaciones, ¿Por qué no atender primero a las del ADN mitocondrial? Es un sospechosos mucho más evidente y su efecto más predecible. Una inversión previa en dichas mutaciones no hubiera sido mala medida. Creo que algo se ha hecho, pero no concozco que se haya realizado una aplicación práctica de calado.
      Lo cierto es que, aparte de las enfermedades conocidas, casi cualquier daño mitocondrial, genético o no, conduce a un impedimento de la fosforilación oxidativa, una mayor prevalencia de la glucólisis y eso nos lleva al cáncer. De nuevo, una medida demasiado sencilla como para que alguien busque una solución sencilla basada en fármacos sencillos.

      Respecto a ese caso del que me hablas: la chica, su madre y su tía. Resulta que el ADN mitocondrial se hereda de la madre únicamente. Si me hubieras dicho que el tumor de la chica lo había tenido también su padre, me hubiera sorprendido, pero lo hereda de la madre, que es tanto como decir que pudo haber heredado un defecto mitocondrial que le predispuso al angiosarcoma (le predispuso a tener células cardíacas con mitocondrias defectuosas en un órgano muy exigente, por ejemplo). Es sólo una hipótesis, pero siempre voy a la explicación más sencilla, porque no me cabe en la cabeza que la naturaleza produzca miles de mutaciones nucleares que, todas, confluyen en una patología con idénticas características metabólicas: miles de genes que producen un mismo tipo de metabolismo, donde la mitocondria está impedida. ¿Por qué no miramos primero los genes que están específicamente preparados para producir desórdenes metabólicos, esto es, los mitocondriales? Y esos desórdenes metabólicos son idénticos a los producidos por otro tipo de daño mitocondrial, no procedente de mutaciones: estructural, de la membrana lipídica… intento, siempre, ir a lo universal y la explicación más lógica. Pero la explicación más lógica también es que interesa buscar diferencias en genes nucleares para producir diferentes fármacos.

      Por último, respecto a las hormonas toroideas: no me he explicado con claridad, no he hablado de disfunciones, sólo de que la dieta produce un descenso en ciertos niveles de hormonas tiroideas, las cuales actúan sobre todos los tejidos, no sólo sobre los tiroideos. No se trata de una disfunción, sino de una regulación. Se han hecho pruebas que demuestran, en diversas líneas celulares su intervención, según sus niveles, en la regulación del crecimiento tumoral.

      Muchas gracias por tus interesantes conentarios y un abrazo.

      Alfonso

  6. Hola de nuevo Alfonso.

    Efectivamente, creo que es mucho mas lo que nos acerca en nuestras propuestas que lo que nos separa ( una pequeña cantidad de HdC sin refinar). Lo unico que pretendí aportar es el hecho de que ese estudio muestra una evolucion determinada de los focos cancerosos si se sobrepasa una cantidad determinada de proteinas animales en la dieta, pero eso no ocurría si las proteinas eran de origen vegetal. Por lo tanto si la dieta cetogenica es beneficiosa para tratar el cancer, si la mayor parte de las proteinas que incluyamos en esta dieta son de origen vegetal, probablemete añadamos un escaloncito mas. Por cierto, soy ingeniero ( o al menos eso pone en el titulo que me dieron) y como puedes ver no soy ningun inquisidor (jejeje). Debe ser por que no ejercí nunca como tal desde que terminé, hace ya veintitantos años. Como pasa el tiempo. En fin, un saludo y suerte

    • Hola, Celedonio,

      ¿Inquisidor? Jo, no, sólo eres alguien que plantea dudas y comentarios muy interesantes. Pensar y adentrarse en terrenos nuevos es una gozada, sobre todo gracias a personas inteligentes que aportan valor, como muchos de quienes tenéis la amabilidad de pasar un rato leyendo este blog.

      Respecto a lo de la proteína animal, sigo sin tenerlas todas conmigo, Celedonio. Repito que otros estudios eliminaron el sesgo de las grasas omega6 y otros factores y parece que no influyen, pero, repito lo mismo que le acabo de decir a Nerjeño: en este blog no tengo, lamentablemente, seguridades, sino que sólo difundo hipótesis que deberían ponerse a prueba y no se ponen.

      Se me olvidaba comentarte que la dieta cetogénica puede tener, perfectamente, niveles iguales o incluso menores de proteínas que las dietas convencionales, sólo varía la relación de HC. A veces ni siquiera varía la de grasas, por eso lleva implícita muchas veces una cierta restricción calórica: la insulina baja y la presencia de ciertas enzimas inducidas por grasas y proteínas hacen que uno se sacie antes y por más tiempo.

      A propósito: yo también soy Ingeniero. industrial, para más señas. Trabajé unos años como tal pero lo abandoné hace casi 12 años.

      Muchas gracias por el comentario, espero que sigas dando caña con todo tipo de dudas y aportaciones interesantes.

      Un saludo

      Alfonso

  7. Alfonso, en relación con la proteína HIF-1 alfa es muy interesante un estudio de Luiz Godoy en melanoma tratado con cisplatino. El estudio ha comprobado que el aumento de NO hace a las células de melanoma resistententes a la quimioterapia. El óxido nitroso (NO) hace que la proteína Hif-1 alfa se mantenga intacta.
    No se sabe si en otros cánceres ocurrirá lo mismo, pero creo que puede ser probable.
    Un saludo, Julián

    • Hola, Julián,

      Como te decía hace poco, la HIF-1alfa me obsesionó durante un tiempo, porque la consideraba una pieza clave sin la cual el cáncer no podía desarrollarse. Ahora creo que hay otras piezas anteriores más decisivas, pero a lo mejor actuar sobre esa es más sencillo y, desde luego, sigue siendo decisiva en la respuesta proliferativa pseudo-hipóxica del tumor.

      Conozco algún estudio que se focalizaba en esa molécula como la clave de un nuevo paradigma de investigación, no sólo del cáncer sino de otras enfermedades donde también parecía intervenir, por eso te agradezco que me hayas reseñado ése en concreto.

      Muchas gracias por el comentario y un saludo

      Alfonso

  8. Hola Alfonso

    Lo del ingeniero inquisidor iba en broma naturalmente, en relacion a un comentario tuyo acerca de algunos ingenieros y demas ralea que se acercan a los blogs de ciencia y medicina defendiendo cosas que probablemente no entienden,simplemente por que estan inmersos en la corriente principal y ni se plantean que pueda haber otros modelos. Yo tambien he vivido esa experiencia que comentas , cuando intentas defender que otro modelo es posible en algunos de estos blogs y es realmente frustrante. En cuanto a la ultima entrada que has hecho en respuesta a Nerjeño, ( el tema de la importancia central de la mitocondria en las enfermedades metabolicas) es algo que tambien habia leido y comparto. No tiene mucho sentido que cientos de mutaciones diferentes del ADN nuclear confluyan en una enfermedad con caracteristicas similares dentro de los distintos tipos de cancer que hay. Es probable que esas mutaciones, al igual que los posibles agentes externos (virus, radiaciones, alimentacion, toxicos…incluso nuestro estado mental) sean la espoleta que inicia un daño mitocondrial, que seria el verdadero responsable de la conversion de una celula sana en cancerosa. Incluso es posible que en muchos casos la alteracion genetica del ADN nuclear ( a excepcion claro está de los canceres hereditarios)no sea una causa sino un efecto del metabolismo alterado de la celula cancerosa. La medicina esta planteando un modelo demasiado complejo del cancer. Pero cuando se plantea un modelo complejo de cualquier fenomeno la mayoria de las veces en realidad es por ignorancia ( o quiza por negocio en esta caso), por no haber comprendido las verdaderas causas que subyacen, empeñados como estamos por el concepto mismo del conocimiento cientifico como metodo analitico, en enfocar cada vez mas el microscopio de nuestro conocimiento a lo mas pequeño. Asi ocurre que a veces los arboles no nos dejan ver el bosque. A veces solo es necesario elevarse un poco y perder de vista los detalles para poder observar el conjunto. En fin, otro dia comentaré por que creo que la medicina occidental ha fracasado en el tratamiento de practicamente todas las enfermedades cronicas y por que considero que otros modelos de salud son mas adecuados en muchos de estos casos. Y por que creo asi mismo que no tiene rival en patologias agudas y que viene un poco al hilo de lo que he comentado anteriormente. Un saludo

    • Hola, Celedonio,

      Totalmente de acuerdo: una mirada general nos permitiría percibir las inconsistencias.

      Y espero que pronto hagas ese comentario acerca del fracaso en las terapias para enfermedades crónicas y su prevalencia en las agudas, con el que creo coincidiré.

      Un saludo

      Alfonso

  9. Alfonso, el oxido nítrico(NO) es un radical que bloquea la quimioterapia con cisplatino. Esta investigación contradice la hipótesis de James Watson de que los cánceres metástasicos son ricos en antioxidantes. Aunque habrá que tomarla con precaución, pero lo cierto es que aparentemente tira por tierra su hipótesis.
    Un saludo, Julián

    • Hola, Julián,

      Como te comentaba en otras ocasiones, el tema del aparentemente distinto papel de los antioxidantes exógenos y endógenos, el papel de los radicales libres como promotores de apoptosis y a la vez promotores del cáncer es tan complejo y tenemos tan pocos datos que, simplemente, suspendo el juicio a la espera de que lleguen más. Es un tema apasionante, no obstante.

      Sólo habrá que ver si no existe otro tipo de interacciones y explicaciones detrás de ese estudio (hablo sin haberlo leído, que conste) más allá de su papel como oxidante.

      Un saludo

      Alfonso

  10. Sobre el debate que ha apuntado Celdonio, creo que una de las causas principales del fracaso de la medicina occidental con las enfermedades crónicas, se debe, entre otras razones al , aún, insuficiente conocimiento acerca del funcionamiento del sistema inmune. Al menos en un importante número de estas enfermedades que están relacionadas con problemas de autoinmunidad o con fallos del sistema inmune; el cual está implicado en un buen número de ellas.

    Otra de las razones, que constituye ya todo un clásico, es el olvido por la medicina occidental, de que el cuerpo antes que un conjunto de órganos independientes, constituye un complejo sistema de sistemas interdependientes, ( cada uno con su propio “peso específico” dentro del conjunto y dentro de cada concreta disfunción ) ; Sistema, integrado, a su vez, dentro de un sistema mas amplio que constituye el medio ambiente; entendido este en sentido amplio. Por ello la compartimentación en especialidades no adecuadamente coordinadas y el tratamiento directo de los síntomas, buscando su supresión inmediata, y conformándose con esta solución, en lugar de analizar las posibles causas, subyacentes, convierten a la medicina occidental en un sistema de parcheo , que no profundiza en las verdaderas razones de los problemas médicos que se le plantean; en lo que parece no tener tampoco gran interés. Y aquí aparece nuevamente la alargada sombra de las grandes corporaciones farmaceúticas.

    Todo ello aderezado por la preferencia casi compulsiva del tratamiento farmarcológico, sobre otro tipo de tratamientos; Lo que contribuye, en muchos, fomentar la cronificación , cuando no al desarrollo de nuevas patologías; que, por supuesto, terminarán siendo tratadas por distintos especialistas. Y así sucesivamente. Y una vez mas, sobre esta cuestiòn sobrevuela también la gran Industria farmaceítica.
    Frente a todo esto, la medicina occidental, encastillada en su paradigma en los protocolos deivados de mismo, y sin mirar, ni siquiera de reojo, a todo aquello que los cuestione o se salga del mismo, se conforma con denominar como “causa idiopática” a todo aquello causa determinadas enfermedades y que es incapaz de explicar como y porque se producen, o “efecto placebo” a todo aquello que consigue la curación, con medios o técnicas extramuros de su cerrado paradigma .

    Esta visiòn, que puede parecer un tanto simple y esquemática, creo no obstante que sintetiza bastante bien buena parte del problema.

    Un saludo a todos y en especial al “padre” de este blog, que nos permite este interesante intercambio de opiniones y experiencias.

    • Hola, Nerjeño,

      En esta ocasión estoy absolutamente de acuerdo en todo lo que has dicho. Por añadir alguna cosa, aunque sólo serán opiniones personales:

      1. El sistema inmune es el gran desconocido, totalmente de acuerdo. Y siempre me he preguntado cómo es eso posible, teniendo como tenemos los indicios de que está detrás de infinidad de procesos patológicos. Y una posible respuesta es que conocer el sistema inmune significaría tener una especie de posible llave maestra genérica que solucionaría gran parte de dichas patologías. De nuevo, como en el metabolismo del cáncer, las generalidades no interesan, sino las multiplicidades que permiten aumentar el rango de tratamientos.

      2. Respecto al cuerpo entendido como un conjunto de compartimentos estanco, más de lo mismo: multiplicidad en vez de generalidad.

      3. Las causas idiopáticas inundan casi cualquier libro de medicina y es algo que me saca de mis casillas, porque significa desistir casi por completo del PORQUÉ, única manera, como en cualquier otra disciplina humana, de resolver realmente un problema. De nuevo, quedarse con una descripción de síntomas implica no indagar en un porqué que tal vez sea excesivamente genérico y universal, económicamente poco rentable.

      4. El efecto placebo requiere todo un libro (y al menos una entrada, que espero publicar algún día) para ser abordado. Como bien dices implica, en realidad, una curación o mejora inexplicada (que no inexplicable, porque podría ser explicada algún día), mientras que para la gente de a pie tiene connotaciones casi negativas, porque significa para ellos sugestión o casi autoengaño. Lo cierto es que algunos médicos, (oncólogos también), lo usan como arma terapéutica, aunque no sepan su funcionamiento preciso.

      Tu visión no es simplista sino, desde mi punto de vista, un resumen bastante certero de una parte de la situación.

      Te agradezco tus palabras y tu comentario

      Un saludo

      Alfonso

  11. hola Julian te felicito por tu página, me parecio muy interesante, espero ansioso tu próxima publicación de como seguir una dieta cetógenica saludablemente.

    • Hola, Maxi,

      Muchas gracias por tus palabras. Intento sacar tiempo para escribir artículos que tengan suficiente calidad.

      Sólo una cosa: me llamo Alfonso ;D

      Un saludo y muchas gracias por tu comentario

      Alfonso

  12. Hola Alfonso y compañía.
    Como lo prometido es deuda y veo que Nerjeño ya ha iniciado la senda con buen tino, voy a intentar exponer el por qué falla la medicina occidental en las enfermedades crónicas. Ante todo quiero exponer un concepto que para mí es fundamental: todas las formas de conocimiento (y entre ellas está el método científico) intentan explicar la realidad mediante un modelo. Este modelo será tan bueno como lo sean sus predicciones ( o sus resultados). Por poner un ejemplo, puedo ser un renombrado geólogo que utilizo un modelo de búsqueda de acuíferos para perforar pozos de agua. Mediré la composición del terreno, la disposición de los accidentes geográficos cercanos, el tipo de vegetacion,etc. Es un método elaboradísimo, implementado en un potentísimo ordenador y que además me hace unos gráficos apabullantes, todo muy científico. Pero luego llega un señor con unos pantalones de pana, una boina y un péndulo en la mano y resulta que su porcentaje de aciertos es superior al mío ( de hecho un buen zahorí suele acertar más del 90%). ¿Que modelo es mas valido? El zahorí de hecho, ni siquiera parece tenerlo. Bien, con este ejemplo lo que quiero ilustrar son dos cosas:
    -Que lo importante en realidad son los resultados, no que seamos racionalmente capaces de explicarlos. Algo que obvian muchos científicos, mas que nada por puro orgullo intelectual.
    -Que el método científico, no es el único modo de acercarse a la realidad para intentar comprenderla ( con el fin último de intentar predecirla y en la medida de lo posible controlarla)
    Por otro lado, cuando un modelo científico funciona razonablemente bien, tendemos a confundirlo con la realidad. Craso error, en que siguen cayendo muchos científicos. La realidad es la que es y los modelos son eso….modelos. Tienen una utilidad. Pero todos esos modelos van quedando obsoletos con el tiempo y son sustituidos por otros que afinan un poquito más. Pero el precio que tenemos que pagar es la complejidad. Y esa complejidad nos obliga a hacer compartimentos que podamos asimilar mentalmente(es la compartimentación del organismo a la que aludía nerjeño). Y esto no ocurre solo en medicina, sino en todas las ciencias. Es el precio de un método analítico en el que cada pregunta respondida, abre diez nuevos interrogantes. Por otro lado el modelo analítico tiene su fuerza cuando estudia fenómenos que están bien acotados tanto en las variables que le influyen como en el tiempo en que se desarrollan dichos fenómenos. Esto crea la aparente paradoja de que la ciencia sea capaz de enviar un cohete a la Luna o una sonda a Marte, pero sea incapaz de predecir si lloverá o no dentro de tres días. Llevando el ejemplo al terreno de la medicina, la ciencia ha conseguido trasplantar un corazón y que lata en el cuerpo de otra persona, pero sigue sin saber por que tenemos artritis, artrosis, hipertensión, arterioesclerosis, cáncer….etc. En un trasplante las variables principales están controladas y se desarrolla en un periodo de tiempo corto. Y cuando digo un trasplante digo una hemorragia, una fractura, un shock anafiláctico, un paro cardiaco…… En una enfermedad crónica los factores que la provocan están por determinar en la mayoría de los casos , perdidos como estamos en un mar de datos, centrados en lo microscópico, y además se ha gestado a lo largo de muchos años. La medicina tiene claros sus síntomas y se dedica a taparlos, …..porque no puede hacer otra cosa. Y todo esto sin tener en cuenta lo que para mí es el factor fundamental y más determinante: todos los procesos orgánicos son procesos autorregulados (es decir sistemas retroalimentados o de bucle cerrado) que tienden a mantener ciertos parámetros (temperatura, pH, concentración iónica de sales, presión arterial, niveles de glucosa, ritmo cardiaco,etc,etc etc) dentro de unos límites compatibles con la vida. Es lo que llamamos homeostasis. Y esto le añade una complicación endiablada . Cuando envío un cohete a la Luna representa un sistema abierto, es decir, la posición del cohete en cada momento no hace que varíe el campo gravitatorio de la Tierra y de la Luna, que son las entradas principales para calcular la dirección y el empuje que tengo que dar al cohete que representa la salida del sistema. Por eso es “relativamente” fácil enviar un cohete a la Luna. Por otro lado el tiempo atmosférico es un sistema de bucle cerrado. La diferencia de temperaturas entre dos puntos generara mas viento, que hará que varia la humedad, la presión y la propia temperatura que a su vez provocara mas evaporación y aumento de la humedad…. y así hasta el infinito. La temperatura, al igual que el resto de las variables, son la salida del sistema y son al mismo tiempo sus entradas. Predecir la evolución temporal a largo plazo de un sistema de bucle cerrado en función de sus variables es hoy por hoy sencillamente imposible. El tiempo(cronológico) es un factor clave. Puede hacer que variables en apariencia insignificantes cuando analizamos periodos de tiempo cortos resulten determinantes en la evolución de un fenómeno cuando lo hacemos para periodos más largos. Por eso es tan difícil acertar en las predicciones meteorológicas.¿ Y que tiene esto que ver con la salud? Pues todo, por que como he dicho la salud es el resultado del correcto funcionamiento del sistema de homeostasis de nuestro organismo.
    Por lo tanto el modelo medico actual es bueno en patologías agudas, donde los factores patológicos están bien identificados y el sistema de homeostasis del cuerpo está desbordado y ya no puede regular. Y falla en el tratamiento de las enfermedades crónicas, porque no puede identificar las causas por la propia complejidad del modelo. ¿Hay alguna solución a esto? En muchos casos si y estoy seguro que sabéis por dónde van los tiros. Pero lo dejaremos para otro ratico, que me enrollao mucho. Espero que no me haya quedao demasiado farragoso. Por cierto y esto va para nerjeño: el gran desconocido de la medicina es efectivamente el sistema inmune…. si hablamos de células propias. Pero si hablamos de nuestro organismo como un ente en relación con el medio( y eso es lo que somos realmente), el gran desconocido, mucho más que el sistema inmune, es la biota humana. El numero de bacterias, virus, hongos, parásitos y levaduras que conviven en nuestro interior supera con mucho al de nuestras células. Y lo hacen normalmente de manera simbiótica, como un complejísimo ecosistema que condiciona nuestra salud mucho más de lo imaginábamos y que solo algunos visionarios de la medicina están empezando siquiera a vislumbrar. Un saludo a todos.

    • Hola, Celedonio,

      Extraordinario razonamiento, que complementa perfectamente el de Nerjeño.

      Al igual que con su comentario, estoy totalmente de acuerdo en todo. Soy Ingeniero, así que sé de lo que hablas cuando te refieres a bucles cerrados y abiertos. El bucle abierto de la enfermedad crónica genera cada vez más interacciones en forma de raíces tupidas que un modelo fragmentario de medicina no puede abarcar. Más aún cuando se desiste de encontrar el tronco común y todo consiste en ristras de síntomas que se agrupan para convertirlas en entes manejables, pero que sean manejables no significa que sean óptimos.

      Algo que dudo que se le enseñe a un médico es precisamente ese concepto del cuerpo entendido como un sistema cuya modelización presenta enormes lagunas y que la hiperespecialización, lejos de conducir a una racionalización de los tratamientos, puede llevar a que se creen islas artificiales de conocimiento, creadas con objeto de poder abarcar ‘mejor’ esa ramificación creciente y esa acumulación exponencial de datos, pero que no explican de manera adecuada la enfermedad y su tratamiento (y por adecuada significa que consigan resultados concretos, como tú dices, esto es, que se aproximen a la curación).

      En esa red de relaciones hay que añadir, además, el aspecto económico, que influye enormemente para condicionar una u otra manera de abordar el paradigma (el modelo) en que se basa un tratamiento.

      Por eso a veces la proximidad a los árboles impiden ver el bosque y por eso los hiperespecialistas no comprenden lo saludable que sería alejarse del detalle para entender de manera más cabal la realidad que pretenden estudiar. Esa realidad será más simple, más ‘borrosa’ y menos detallada, más ‘gruesa’, pero puede conducir mejor a un resultado aunque no se comprenda del todo, gracias a conocimientos aparentemente heterogéneos pero a la postre decisivos.

      Me molesta que digan que no puedo escribir este blog porque no soy médico, cuando de hecho, mucho del conocimiento que tiene un oncólogo oficial es una parte de ese intento desesperado por adecuar el modelo artificial a la realidad, pero creo que está lleno de datos inútiles, de conocimiento vacío. El hecho de dedicarse a detalles que no conducen a nada, por basarse en un modelo que creo es erróneo, hará que giren en círculos viciosos constantes y, además, serán incapaces de salir de su visión para adquirir otros conocimientos que les permitirían comprenderlo. SU título, en realidad, les impide alejarse de los conocimientos estándar de su modelo y adquirir otros. Unos disponibles y al alcance de cualquiera con voluntad para verlos.

      Lo cierto es que cualquiera con dos dedos de frente puede ver que esa proximidad al detalle inútil desvía del principal problema. Puede que yo no pueda describir con el detalle bioquímico de un profesional un determinado suceso corporal, pero sí puedo usar fuentes de información más aparentemente heterogéneas para vislumbrar el escenario global y ver, aproximadamente, las inconsistencias del camino actual y el camino que debería tomarse.

      No puedo estar seguro de la exactitud del detalle del camino que propongo, pero sí puedo vislumbrar, a vista de pájaro, que es un camino mucho mejor que el oficial.

      Muchas gracias por tu interesante comentario y un saludo

      Alfonso.

  13. Hola de nuevo Alfonso y compañia:

    El apunte que haces al comentario de Nerjeño me parece muy interesante. Sobre todo en el tema del efecto placebo, otro de los temas que la medicina oficial tiene que aceptar porque no le queda otra, pero que prefiere mirar por encima del hombro. Esta es una pagina interesante al respecto:

    http://www.fundacionsalud.org.ar/pnei.php

    • Gracias de nuevo, Celedonio,

      Es un tema extraordinariamente interesante, estoy de acuerdo. El problema (al menos para mí, que no soy ningún experto y no he leído lo suficiente al respecto), es que es un ejemplo de extraordinaria complejidad de sistema de bucle abierto, como antes comentabas, y el conjunto de interrelaciones es extraordinario.

      Puede parecer que me alejo del tema, pero recomiendo un libro de neurociencia imprescindible, que pone el dedo en la llaga en la relación somática entre mente y cuerpo, y abre la lata para un camino similar al que propones con ese comentario. Tal vez habréis oído hablar de él. Se trata de “El error de Descartes”, de Antonio Damasio.

      Gracias de nuevo y un saludo

      Alfonso

  14. Hola Alfonso :

    He pasado unos días en Asturias “intoxicándome” con la dieta “glotónica” que se estila por esas tierras, y veo que me he perdido ese magnífico e interesante intercambio de opiniones e ideas que has mantenido con Celedonio, a propósito de uno de mis comentarios inspirado en otro de este último . Por lo que, aunque tarde, me incorporo a esta animada tertulia, para apuntar algunos pequeños detalles a lo ya dicho por vosotros.

    En cuanto a lo expuesto por Celedonio, creo que ha explicado con meridiana claridad, y sin “farrago” alguno, ( si entendemos esta palabra, al igual que la RAE como “conjunto de cosas o ideas desordenadas, inconexas o superfluas” ) los problemas derivados de la aplicación exclusiva del método científico , de carácter predominantemente analítico a una realidad tan compleja , interactiva e interdependiente como lo son determinadas patologías crónicas, o incluso el cáncer, a través de los modelos explicativos hasta ahora dominantes. A todo lo cual se superpone, interfiriendo en todo ello, el aspecto económico ( o si se prefiere crematístico ) de la cuestión, como bien has apuntado en una de tus respuestas.

    No cabe duda que, por mucho que afine la ciencia en sus métodos, si sus objetivos están dirigidos en la dirección equivocada por intereses espurios, será difícil llegar a conclusiones válidas para conseguir determinados resultados . Y si hemos de atenernos a los resultados empíricos a que nos conducen los actuales protocolos médicos para el tratamiento de determinadas enfermedades crónicas o incluso el cáncer, resulta que las teorías o hipótesis que los sostienen no reúnen el requisito Popperiano de la falsabilidad, en cuanto que su refutación resulta fácil a la vista de los hechos ( incapacidad para predecir o lograr una curación definitiva en la mayoría de los casos ) .

    Tiene mucha razón Celedonio cuando dice que existe una tendencia a confundir los modelos técnico-científicos construidos para el manejo de una realidad compleja con esa misma realidad. Tras lo cual creo que, junto con razones prácticas, se esconden también intereses espurios. ( los de todos aquellos quienes, por una u otra razón resultan beneficiados con el mantenimiento de la aplicación de esos modelos a pesar de su notoria insuficiencia para explicar o manejar adecuadamente dicha realidad ) . Y aunque, directamente, nada tenga que ver con la cuestión, ahí va un ejemplo que conozco bien por estar viviéndolo en primera persona . Actualmente, estoy siendo víctima de esta situación en un deslinde de costas, que me afecta y que fija el límite del dominio publico marítimo terrestre por alcance de las olas , no en función de los signos o señales observables, dejados por estas sobre el terreno, sino únicamente en un Informe de oleaje, de carácter teórico y meramente probabilístico, basado en una proyección modelizada de oleajes medidos en el pasado y en un lugar alejado 50 kilómetros del punto a deslindar . Pues bien, resulta que, salvo error demostrado en los métodos de cálculo o en las operaciones matemáticas implicadas en los mismos , tales informes teóricos y proyectivos suelen ser tomados como dogma de fe por la jurisprudencia que, inexplicablemente, tiende a ignorar o devaluar los signos o evidencias observables sobre el terreno que contradicen o cuestionan seriamente los resultados de dichos informes de oleaje; entre otras razones porque suelen tener tendencia a no mover el culo para comprobar o verificar ,”in situ” , la realidad que están juzgando.

    En cuanto a lo que apunta Celedonio, en el penúltimo párrafo de uno de sus comentarios, sobre “la biota” resulta muy interesante, al introducir en el debate, lo que podríamos considerar una parte del medio ambiente interno, constituido por bacterias, hongos, levaduras etc. que, normalmente, conviven de forma pacífica y simbiótica en nuestro organismo, o no tan pacíficamente haciéndolo , a veces, de forma parasitaria, o incluso mas agresiva.

    No obstante, y aunque no tengo otro argumento para esta afirmación que el meramente lógico, creo que esa microfauna que pulula en nuestro interior, y de la que no somos conscientes hasta que no se nos “subleva” , no actúa en realidad de manera muy diferente a como lo hace la fauna que podríamos llamar externa, a la que también mantenemos a raya, de manera algo mas consciente . Y creo que tanto en uno y otro caso el sistema inmune, cumple la misma función; que no es otra que la de mantener el orden en nuestro medio interno vigilando tanto el acceso al mismo de microorganismos o sustancias extrañas y peligrosas , como asegurando la “armonía” entre sus propias células, y la pacífica convivencia entre aquellas y la microfauna que constituye la llamada biota interna; neutralizando,así, todos los focos de peligro para nuestro organismo. Y todo ello teniendo como telón de fondo la homeóstasis o estabilidad de todo el complejo sistema.

    En cuanto a lo del efecto placebo, estoy de acuerdo en que tiene mucho que ver con la relación cuerpo-mente a la que se refiere el libro de Antonio Damasio que mencionas.

    A estas alturas resulta evidente que el sistema neurovegetativo, responsable, entre otras cosas de la gestión de nuestras emociones, regula una parte importantísima de nuestra bioquímica, ( neurotransmisores, hormonas, enzimas etc . ) en cuanto constituye uno de los elementos básicos de nuestra interacción con el medio ambiente y de nuestra necesaria adaptación al mismo ; entendido este en amplio sentido. Por ello entiendo que se hace cada vez mas urgente integrar, tanto en el campo de la oncología ( como de la medicina en general ) los nuevos conocimientos que se van adquiriendo en el campo de las neurociencias ; lo que probablemente haría saltar por los aires los actuales paradigmas de esta rama de la medicina. Y con ello, probablemente, se acercarían, en ciertos aspectos, mucho mas de lo que se está dispuesto a reconocer, las medicinas orientales ( china o ayurvédica ) con la medicina occidental. Algo que considero muy necesario y que ya están preconizando los defensores de la llamada medicina integrativa .

    Por último coincido con lo que apuntas en tus respuestas a Celedonio, añadiendo que, en mi opinión, y dejando a un lado las razones puramente económicas, otra de las razónes de peso para el mantenimiento cuasi dogmático de los paradigmas que subyacen en las actuales y pasadas líneas de investigaciòn sobre los tratamientos tanto del cáncer, como de muchas de las enfermedades crónicas, lo constituye el temor, tanto de médicos como de científicos en general, a “no salir en la foto” si se mueven fuera del marco de lo que podríamos llamar “la corriente general” .

    En este sentido, el ostracismo a que puede verse reducido un profesional que discrepe abiertamente de la ortodoxia establecida por la llamada Comunidad Científica o médica, me recuerda mucho a las excomuniones eclesiásticas de los llamados herejes, tan propias de otros tiempos o las ma actuales purgas de disidentes en determinados partidos políticos.

    La ventaja que tenemos quienes no somos somos profesionales ni formamos parte de la comunidad científica o mèdica, es la libertad de que disponemos para manifestar nuestras opiniones o críticas, sobre las actuaciones de aquellos o sobre sus líneas de investigación, puesto que no tenemos nada que perder y podemos, permitirnos el lujo de equivocarnos sin mayores consecuencias, ; pudiendo, por ello, enfocar estas cuestiones a la luz de nuestras particulares experiencias o conocimientos, con mentalidad abierta y sin los prejuicios o corsés de todo tipo que el sistema impone a dichos profesionales .

    Ojalá que blogs como este, puedan servir para que, algún día, se abra alguna brecha que permita la entrada en el cerrado mundo de la investigación del cáncer, de nuevas hipótesis de trabajo,como la que sostiene la defensa de la dieta cetogénica, hasta ahora arrinconadas.

    Un saludo

    • Hola, Nerjeño,

      Poco tengo que responder a tu “miniensayo”, salvo publicarlo tal cual. Sólo añadiría que la costumbre es, a fin de cuentas, un poderoso aliado de quienes hacen lo mismo que siempre y lo mismo que los demás. Una de las cosas que más valoro de una persona es que siempre se pregunte “¿Por qué?”, en vez de “Y eso ¿Quien lo dice?”.

      Como dice Julián, el principio de autoridad no debería ser la base de la investigación, ni algo que prevaleciese más que los argumentos, pero desgraciadamente lo es.

      Espero que te lo hayas pasado muy bien por mi tierra 😉 ¡Qué ganas tengo de regresar!

      Un saludo

      Alfonso

      • Hola Alfonso :

        Resulta difícil rebelarse contra el principio de autoridad ya sea en Religión, política o ciencia. Y si no que se lo pregunten a Giordano Bruno o a Galileo. Pero gracias a esas esporádicas rebeliones la ciencia avanza y con ello el mundo progresa.

        Como puedes ver por mi “miniensayo” , la dieta “glotónica” también parece que tampoco está nada mal para el reforzar el cerebro y hacer acopio de energía . Aunque reconozco que no resulta muy recomendable prolongarla en el tiempo. Asi que, de vuelta a casa, y después de haber pecado volveré a mi dieta habitual, mucho mas próxima a las tesis que defiendes en este blog.
        Por Asturias, salvando el tiempo en que hemos visto de todo ( sol, abundante agua y hasta nieve ), como suele ser habitual, lo he pasado de cine, como suele ser también habitual.
        Por cierto que no sabía que éramos paisanos. Aunque siendo tan peleón como buena gente, debí imaginarlo.
        En septiembre espero volver nuevamente unos días, y si por un casual coincidiésemos espero que podamos tomarnos juntos unos culines y hablar largo y tendido de la dieta cetogénica o de lo que sea.

        Un saludo

      • Hola, Nerjeño,

        Si, el mundo se divide entre quienes empujan las ruedas, contra viento y marea, y quienes se dejan llevar por dicho empuje.

        Anda, un paisano, y yo creía que eras de Nerja, por el Nick.

        Yo no sé cuándo podré ir a Asturias, espero poder tener al menos 15 días para disfrutar a base de bien. Te aseguro que una o dos comilonas anticetosis caerán, fijo. Puede que me llenen de azúcar, pero también de endorfinas y serenidad. Lo que una posible célula tumoral intente aprovechar para crecer, se encargará de impedirlo mi sistema inmune, la mar de agradecido.

        Un saludo

        Alfonso

  15. Hola a todos , en especial a Alfonso y a Nerjeño, que veo ha estado disfrutando por su hermosa tierra. Asturias siempre es un buen sitio al que volver. En fin yo tambien llevo unos dias liado y aunque he entrado algunas veces por ver si se había publicado algo nuevo, no entre a comentar nada (perdona Alfonso. Aunque diras que no, se que necesitas de la poca energia que desde aqui podamos darte para continuar con este blog. Por cierto leí tu ultima entrada con los porcentajes de la dieta y te lo has currao bien, como siempre. Ya entrare por allí, que tengo algunas preguntillas que hacer). Como bien dices Alfonso, el mundo se divide entre quienes se dejan arrastrar por la corriente y los que quieren llevar el timon de su vida. Y en el caso que nos ocupa, el cancer, es lamentable ver a la gente dejarse llevar como corderos al matadero (algunas veces de forma literal), sin siquiera plantearse otras opciones adicionales (no digo ya darle de lado a los protocolos oficiales). A una amiga de mi cuñada, de alrededor de 45 años, le detectaron hace mes y medio aprox. un tumor en las vias respiratorias altas. Mi cuñada me pidio consejo y yo le dije que si queria yo la acompañaba y comentabamos algunas cosas que se podian hacer, incluso sin dejar de lado los protocolos oficiales (que en su caso han sido quimio y radio). Suspendimos la visita porque le dieron quimio dos dias antes y no estaba para nadie. Yo me tuve que marchar, pero le deje encargado a mi cuñada que le recomendara encarecidamente la toma de Champiñon del Sol (Agaricus Blazei Murill), que creo que ya comente en otra entrada y con el que he visto buenos resultados y ya hablaria luego con ella para plantearle el uso del acido citrico y una dieta cetogenica (basandome en lo aprendido aqui en tu blog). Tomó el champiñon ( se toma en infusion) y despues de un par de horas dice que empezo a tener nauseas y vomitó. Ella lo atribuyo al champiñon….cuando esa misma mañana le habian dado una sesion de radio en la zona del cuello, que la dejo quemada y tuvo que estar varios dias tomando la comida por sonda. Estoy casi seguro que las nauseas y el vomito lo provoco la radio, porque nadie me comentó de los que conozco que haya tomado el hongo nada parecido como efecto secundario. Pero incluso aunque así fuera, parece bastante mas grave un esofago quemado por radiacion. Pues no. Dijo que de momento no va a tomar mas el hongo y no parece muy interesada por la dieta, ni por el acido citrico. Y seguramente (ojalá y me equivoque por Dios) al final, consumida y asqueada, intentará arreglarlo y espero que entonces no sea ya demasiado tarde y que a su cuerpo aun le quede alguna capacidad de respuesta. Y tengo algunos casos mas como este.Es una especie de rutina que ya estoy harto de presenciar:

    -” Tu te crees…, tan joven y ademas ni siquiera fuma”
    -” Dice que le van a dar quimio y radio y que todo va a ir bien”
    -“Ha pasado dos meses horribles, pero en el ultimo TAC ya no se ve nada y los marcadores estan muy bajos. Se la ve muy bien, con la peluca a lo garçon”
    -“Dicen que le han detectado dos manchas nuevas y que le van a dar otras cuatro sesiones de una quimio mas potente”
    -“El medico dice que la van a mandar a casa, que le queda poco mas de un mes”
    – “Dicen que se esta tomando no se que producto natural, pero ya ves tu, si los medicos que son los que saben….”

    Esta situacion se repite una y otra vez con ligeras variaciones, y el resultado es casi siempre el mismo a pesar de lo que digan las estadisticas manipuladas por los oncologos. ¿Acaso nadie mas que unos pocos como nosotros ven que el rey va desnudo?. O por el contrario y lo que es peor, no tienen las agallas de agarrar el timon de sus vidas y hacerse responsables de su propia salud. Mientras los medicos y sobre todo las farmaceuticas sigan sabiendose que los hacemos depositarios absolutos de nuestra salud, que el miedo a la muerte o al dolor les permita guiarnos como borregos hacia sus propios intereses mas que hacia los nuestros, seguiremos inmersos en este modelo y acarrearemos con las consecuencias. A ver si con este blog y otros como este se consigue que algunas personas empiecen siquiera a plantearse algunas dudas. Bueno creo que me he puesto un poco transcendente… O peor, transcendente-enfadado. Por cierto, el comentario de nerjeño toca un tema que insinué en mi ultimo comentario( el de los bucles y tal), haciendo referencia a las medicinas integrativas, holisticas o como las queramos llamar. Al igual que expuse por que creia que el modelo medico analitico es excelente en patologias agudas y malo en las cronicas intentaré exponer por que creo que hay otros modelos que pueden( y de hecho tienen)buenos resultados en gran cantidad de enfermedades cronicas sean o no de origen idiopatico.

    • Hola, Celedonio,

      Te agradezco mucho tu comentario, porque personas con inteligencia y sensibilidad como tú, Nerjeño y otros comentaristas de este blog son los que me hacen continuar. Gracias.

      No has podido describir mejor la situación. Ese diálogo del final refleja exactamente el camino absurdo y obsceno al que nos conducen. He vivido también la situación penosa que comentas de esa amiga de tu cuñada: esa sensación de decir: ¿es que no lo ves? ¿Es que no comprendes que la vida no consiste en depositar, siempre, la responsabilidad de lo que te sucede en otros? ¿que tienes un cerebro para reflexionar? ¿es que no ve que un simple e inocente champiñón no tiene nada que hacer frente a una máquina que le fríe el esófago?

      La fábula del traje nuevo del emperador la empleo yo también, frecuentemente, como ejemplo para describir esta situación en la que millones de seres humanos están inmersos con total incapacidad de reflexión.

      En psicología hay un término llamado “locus de control” y mediante él se dividen en dos a los seres humanos. Quienes tienen un locus de control externo consideran que casi todo lo que les sucede en su vida es por mala suerte o por circunstancias externas. Mientras eso permite que sean razonablemente felices, al eliminar la responsabilidad de sus actos, les impide tener la sensación de controlan sus vidas. Pues bien, la mayoría de los seres humanos tienen un locus de control externo.

      Por contra, los que tienen un locus interno consideran que son los responsables de su destino y de que, a pesar de que hay cosas que, evidentemente, escapan a su control, sus propios actos marcan con claridad lo que les sucede en la vida. A pesar de que eso les hace menos felices y más responsables, sienten la libertad de decidir por si mismos.

      Mientras la humanidad no acepte su propia libertad de decisión (algunas personas sienten terror de tomar decisiones y prefieren delegarlas), esto no cambiará.

      Espero que la amiga de tu cuñada entre en razón, te escuche y que le vaya muy bien.

      Muchas gracias por tu comentario y un saludo.

      Alfonso

  16. Hola Alfonso y compañía :

    Respecto a tu último comentario, en respuesta al de Celedonio, parece que la situación que ha descrito éste en relación con la amiga de su cuñada, es un lugar bastante común. Yo he experimentado esa misma situación que describe Celedonio en multitud de ocasiones. Incluso con gente que, conocedores de la positiva evolución de mi suegro, tras ser desahuciado , se acercaron a mi interesándose por lo que estábamos haciendo para intentar seguir sus pasos, pero que al final siguieron sin moverse de sus posiciones,y han terminado por ser víctimas del proceso que Celedonio ha descrito magistralmente. Y es más, incluso, comentando este tema con la doctora que contribuyó decisivamente a esos buenos resultados, me hizo saber que esa misma situación le ocurría a ella todos los días, con multitud de pacientes que le pedían una primera cita y luego terminaban anulándola o no asistiendo a la misma; o incluso abandonando los tratamientos, a la primera de cambio; como ha ocurrido con la amiga de la cuñada de Celedonio.

    Los mecanismos psicológicos que actúan en estos casos , creo que tienen mucho que ver con el miedo y su madre, la duda; unidos a la ignorancia y ausencia de espíritu crítico, que el miedo paralizante suele embotar. Y en cuanto a la dosis en que cada uno de estos factores actúan sobre cada persona, es algo muy personal y variable; aunque suelen conducir, casi indefectiblemente, al mismo resultado final .

    Como animales sociales y culturales que somos , nos aterra tomar decisiones al margen de las corrientes de pensamiento establecidas por la cultura dominante en la sociedad en un determinado momento; especialmente cuando nos jugamos nada menos que la vida, y cuando la conciencia de nuestra ignorancia nos impide criticar o poner en tela de juicio las soluciones que esa sociedad establece como mas idóneas. Y creo que sucede con los pacientes algo semejante a lo que sucede también con los médicos, ( aunque a un nivel y por razones en parte distintas ) quienes no se mueven del paradigma oficial establecido ni con agua caliente. Unos porque se juegan la vida con el acierto o error de sus decisiones y otros porque se juegan su prestigio y su carrera profesional . Pero ambos tienen en común el sentirse fuertemente presionados socialmente en la toma de sus decisiones .

    Cuando pasamos de las sólidas certezas a las etéreas dudas surge el miedo a lo que podríamos llamar “el vacío” .Ya sea a la muerte; a que nos tachen de locos y nos aíslen del rebaño; o a , quedarnos sin la protección de la Seguridad Social,que es otra forma de aislamiento .

    Todos esos temores, y tal vez alguno más que me dejo en el tintero, forman parte de ese miedo mas genérico y difuso que Erich Fromm ( aunque referido a un contexto diferente ) denominaba, “El Miedo a la libertad” . Miedo que nos paraliza y nos hace echarnos en brazos de quien nos proporcione alguna certeza o seguridad, aunque sean ilusorias en muchos casos. En estos casos en que la vida o la salud está en grave peligro, lo emocional suele predominar sobre lo racional y las soluciones ya establecidas sobre aquellas que suponen una aventura.

    Nuestra moderna sociedad ha sustituido la fe en Dios ( que algunos aún se resisten a abandonar ) por la fé en la razón; o en su versión más moderna: la ciencia. Y nos hemos olvidado, que tanto una como otra son, en cuanto fés, igual de irracionales en su punto de partida; y que tanto una como otra han estado y están, también, en muchos casos, al servicio de oscuros intereses .

    Debido a la complejidad de la vida social, tenemos que delegar muchas de nuestras decisiones en otros, del mismo modo que delegamos en nuestro inconsciente multitud de actos habituales en nuestras vidas. Lo cual está muy bien, siempre que todo ello nos facilite la vida y contribuya a nuestra supervivencia. Pero cuando esto último no está tan claro se hace preciso replantearse esas decisiones que delegamos y tomar el control de las mismas, aunque sea al precio de asumir la responsabilidad de sus resultados.

    Y en eso estamos.

    Un saludo

    • Hola, Nerjeño,

      Muy de acuerdo, como casi siempre, con tu comentario: la libertad, tan supuestamente añorada por muchos no es sino símbolo de toma de decisiones, reflexión, autoconciencia, espíritu crítico y responsabilidad, algo que aterra a gran parte de la humanidad.

      En esto también los medios de comunicación y la educación tienen que ver. Los primeros, cada día más sometidos al poder corporativo, para insertarnos a fuego una especie de sensación de inevitabilidad y de omnipotencia de las estancias superiores, llenas de técnicos y de tecnología, frente a la cual poco podemos hacer (eso dicen).

      Los segundos, para que acatemos sin crítica lo establecido, y no ejerzamos nuestros derechos como ciudadanos libres.

      Gracias por tu comentario y un saludo.

      Alfonso

  17. Hola Alfonso y compañia

    He leido el comentario de nerjeño y he estado pensando. Y he pensado dos cosas. Por un lado,ya habiamos comentado que efectivamente, el miedo es contrario a la razón. Cuando el miedo entra en escena lo que se activa son los mecanismos instintivos y por tanto los razonamientos quedan relegados a un segundo plano. Instintivamente por tanto se acogen a aquello que conocen y lo que conocen es lo que oyen todos los dias por la tele, lo que leen en los periodicos y lo que escuchan por la radio. Pero creo que no es solamente esto.Por que tambien estan observando que lo que ven, leen y oyen en los medios no coincide con lo que ven a su alrededor, aunque prefieran hacer como que no lo ven. De hecho creo que la ultima y verdadera razon es otra todavia peor, por mas racional: la comodidad. Me explico. Si la unica razon fuese que el miedo nos empuja hacia los tratamientos aceptados y convencionales, la gente no acudiria a milagreros, curanderos, etc. Pero estos tienen algo en comun con los medicos: se colocan por encima del paciente y lo despojan de cualquier responsabilidad sobre su propia salud. Esta gente normalmente nunca les mandará una dieta restrictiva que tengan que seguir varios meses o hacerse una infusion con un hongo y tomarla tres veces o cuatro veces al dia durante un año o mas, haciendoles corresponsables de su propia curacion. Porque la gente no quiere eso. Le haran unos pases de manos, unos rezos,unas tisanas durante unos dias…algo comodo para el paciente. Mucha gente prefiere tomar unas pastillas para adelgazar aunque tengan efectos adversos, que hacer algo de ejercicio y privarse de comer algunas cosas. Es el mismo fenomeno. Por tanto creo que en alguna gente opera el factor miedo, en otras el factor comodidad y en algunas los dos en distinta proporcion( probablemente la mayoria).
    Y aquí enlazo con la segunda cosa que he pensado. El primer tipo de personas (los miedosos), creo que son factibles, una vez pasada la primera fase irracional del miedo, de hacerles valorar e incluso probar otros tratamientos fuera de los convencionales, . Y ese trabajo es tan importante como el de investigar y crear esos tratamientos no convencionales. Desde paginas como esta y otras se van dando pasos en la buena direccion, creo yo. Por otro lado el comodo, al contrario que el miedoso, lo es por voluntad propia ( o mas bien por falta de voluntad para dejar de serlo). No es un estado pasajero porque no es una emocion, sino una actitud. Este tipo de personas probablemente acudirían a un curandero, pero muchos no seran capaces de seguir una dieta restrictiva como la cetogenica. En fin, como decia aquel: buenas noches y buena suerte

    • Hola, Celedonio,

      Muy penetrante también tu comentario. Iba a puntualizar que el miedo no está alejado de la razón. En realidad los psicópatas carecen de la capacidad de sentir miedo y, sin embargo, su toma de decisiones es nefasta. Esa supuesta frialdad que se supone mejor a la hora de decidir no es tal.

      Eso sí, el exceso de miedo, o el abandonarse a un estado de terror también es paralizante, pero tú muy bien apuntas al final que quienes consiguen vencer el miedo sí pueden comenzar a razonar y a emprender un viaje que no es cómodo pero sí más fructífero.

      En lo que estoy totalmente de acuerdo es en que es peor la comodidad. La imperiosa necesidad de no asumir responsabilidades y de necesitar algo superior que las asuma es lo que nos aboca a la perdición. Esa actitud, como tú bien defines, tiene que ver con la ausencia de voluntad, con la debilidad más absoluta, incluso en personas aparentemente fuertes.

      Sin determinación, sin inculcar que la vida es esfuerzo y trabajo, sin personas que aprendan desde jóvenes a no asumir sin crítica, a no obedecer a ‘comités de expertos’ con docilidad de cabestros, provenientes de la comodidad antes que de una reflexión previa, nada podremos hacer. Pero lo cierto es que el mundo parece dirigirse a eso: a criar seres humanos que saben manejar las nuevas tecnologías para enviar frases pero no para interpretar mensajes. Que pueden desentrañar la técnica de una máquina pero carecen de motivación profunda.

      Muchas gracias por tu comentario y un saludo

      Alfonso

  18. Hola nuevamente, solo para añadir algo a vuestros dos últimos comentarios :

    Aunque creo que puede haber algo cierto en lo que dice Celedonio, cuando se refiere a la comodidad respecto de las actitudes de la gente al seguir los tratamientos oficiales sin cuestionárselos, creo que, en general hay algo mas que simple comodidad.

    El cáncer, como cualquier situación de peligro, genera dudas e incertidumbre acerca de las expectativas sobre el futuro, y constituye, por tanto, una fuente de ansiedad. Y ante ansiedad hay un mecanismo psicológico de defensa, que básicamente consiste en que, inconscientemente, la mente tiende a protegerse disminuyendo el nivel de conciencia . Lo cual no es otra cosa que la conocida actitud avestrucista, tan humana ( tan distintos y tan iguales ) y tan gráficamente descrita por la expresión popular, ” meter la cabeza debajo del ala” . Este mecanismo psicológico origina lo que David Goleman denominó un ” punto ciego “; el cual nos hace proclives al autoengaño como forma de defensa y provoca efectos en cualquier nivel de nuestra conducta . De esta manera, cuando el consuelo artificioso producido por esa conciencia disminuida se convierte en hábito ( no olvidemos que somos animales de costumbres ) termina por incorporarse y formar parte de nuestro caracter .

    Y aquí entra en juego, para reforzar este mecanismo, el Papá Estado que ( Que en esto ha venido a sustituir, en cierta medida a la religión y esta a su vez a la magia, con las que aún convive ).Este nos ha acostumbrado a confiar en él para la soluciòn de la mayor parte de nuestros problemas. y entre ellos el relacionado con nuestra salud. Y algo de esto es lo que creo, realmente, que está detrás de esa actitud, hecha hábito, de la cómodidad a que se refiere Celedonio.

    En política y en economía ya vemos a donde nos está conduciendo la fé ciega en el Papá Estado y en quienes lo dirigen y gestionan.

    ¿ No esa acaso una buena razón para empezar a pensar por si mismo y con mentalidad crítica en esas soluciones que nos dan prefabricadas ?

    • Hola, Nerjeño,

      El poder, por definición, no importa cual, intenta alienar y adormecer. Sólo en casos complicados, donde las personas extraordinarias toman las riendas en situaciones extraordinarias (pienso en casos de personalidades y pensamientos tan dispares como los de Churchill y Roosvelt, con los que uno puede o no estar de acuerdo, pero creo que son fáciles de respetar) el poder ha estado al servicio de los ciduadanos. EL resto del timepo es al revés.

      Gestionar la bonanza sólo requiere personas vulgares, como décadas de gobernantes de uno u otros signo han demostrado, aquí y en muchos otros países. No sé si se trata de culpar al estado en general, pero lo cierto es que éste ha cumplido una función de adormecedor antes que de ayuda a las individualidades que más podrían haber aportado.

      Siempre he dicho que la función pública sería realmente útil en casos como las pruebas clínicas, donde hay que asumir un gasto no dirigido a obtener un beneficio económico sino humano. Sin embargo, dejarlas en manos de la iniciativa privada implica, por definición, que sólo se busquen las pruebas y ensayos que darán dinero, y nadie puede culparles de ello. De lo que sí les culpo es de bloquear otras iniciativas y desprestigiar con todas las armas, sucias o muy sucias, los intentos por basar el tratamiento en medidas más racionales y baratas. Ahí tendía mucho que decir un sistema público eficiente, pero el problema es que no existe, creo que en ningún lado.

      Gracias por el comentario y un saludo

      Alfonso

  19. Hola, Armando

    Muchas gracias por llevar esta página y brindarnos información de forma tan consciente, dedicada y amorosa.

    Tengo 24 años y un tumor cervical BENIGNO que se llama neurilemoma, también conocido como Schwannoma o neurinoma. Es intradural y extramedular, si es útil que lo mencione, y está comprimiendo la médula espinal. Es inoperable y he intentado muchas terapias alternativas y la verdad es que cada día estoy peor: apenas puedo escribirte.

    Mi duda es si la dieta cetogénica puede ser útil para tumores benignos como el mío, ya que la verdad no sé cómo serán las mitocondrias en mi caso.

    Espero que sí sirva y que puedas ayudarme… ¡por favor!

    Gracias

    Mónica

    • Hola, Monique,

      Gracias por tus palabras y lamento tu situación.

      De los estudios de Thomas Seyfried se deduce que los tumores de bajo grado pueden beneficiarse igualmente (e incluso en mayor medida) de la dieta cetogénica. A fin de cuentas se trata de desacelerar el crecimiento o tratar de impedirlo por completo e incluso hacer que se revierta su tendencia. Todo es una cuestión de usar el metabolismo para impedir al tumor acceder a los nutrientes que necesita. Es cierto que el consumo de glucosa en tumores de bajo grado es menor, pero no es menos cierto que el metabolismo básico es similar en todos los escenarios.

      Si yo padeciese tu enfermedad, no dudaría en aplicar la dieta y acciones complementarias para potenciarla

      Gracias y un saludo

      Alfonso

  20. Hola Alfonso,

    Tengo curiosidad en saber si su esposa realiza la dieta cetogenica y cual es el estado de ella para este ano 2014.

    bendiciones!

    • Hola, sol,

      Mi mujer la ha llevado a cabo durante bastante tiempo, con intermitencias. Ahora la lleva a cabo con cierta rigurosidad (aunque menos de la que debiera)

      Por otra aparte su estado es muy bueno, gracias

      Un saludo

      Alfonso

  21. Buenas tardes Alfonso.

    Acabo de conocer tu blog y aun estoy leyendo parte de la información que contiene. Me parece muy positiva tu aportación y te agradezco el esfuerzo que has realizado y del que podemos aprovecharnos los demás. Desde mi infinita ignorancia creo que cuando se desarrolla un proceso tumoral es porque el organismo tiene esa necesidad para encontrar un equilibrio homeostatico . Todos estamos cansados de ver como tumores destruidos con medios tan violentos aparecen mas tarde y en órganos mas nobles. Y siempre me hago la misma pregunta, ¿si consiguiéramos eliminar la autentica causa(LA GENESIS) que produce el proceso neoplásico, podrían desaparecer las diferentes mutaciones a nivel mitocondrial? Se supone que una mutación genética produce es porque en el medio ambiente
    celular hay esa necesidad.

    un abrazo muy fuerte.

    José luis

  22. Hola, y gracias… encuentro su blog y me parece estupendo. Me gustaria seguir paso a paso sus aportes acerca de “la dieta cetogénica”, ¿es posible obtener todos sus posts?
    Un saludo cordial, y lo del principio
    Gracias
    Ricardo Padilla

    • Hola, Ricardo:

      Los post sonuna serie que pueden encontrar en la categoría de Alimentación contra el caáncer

      Un saludo

      Alfonso

  23. Me parece muy interesante la temática compartida, sin embargo tendría mas peso la temática si estuviera apoyada en los estudios citados o fundamentada en bibliografías. Lo ideal seria por lo menos si cita estudios o conclusiones basadas en los mismo, poner el link o al finar citar los mismos. Desde el punto de vista de la academia es mas fundamentado un articulo de esta forma, y le da mayor peso de credibilidad

    • Hola, Hansen,

      Tienes toda la razón. Por supuesto que me baso en múltiples estudios, al menos de ciencia básica, pero el trabajo que me dio escribir estos post hizo que me despreocupara de apoyarlo con las múltiples referencias que utilizo. Me enfoqué en la tarea de divulgación sin apoyarlo con la referencias que yo mismo suelo buscar en los textos que leo, por una simple cuestión de tiempo.

      Intentaré no cometer esos errores en siguientes post

      Gracias y un saludo

      Alfonso

  24. Hola Alfonso,felicito tu labor desinteresada de contribuir valiosamente con personas que padecemos enfermedades como el cancer. Hace 1 año m diagnosticaron cancer matastasico con primario desconocido,operaron y aun siendo medico rechaze la quimio y la radio y opte x el biomagnetismo y x una dieta alcalina o vegetariana, la verdad que no m gusta etiquetar mi alimentación, en fin, hace 6 meses detectaron x TAC y resonancia una lesion sospechosa d metastasis en el higado, la indicacion fue la misma, cirugía, quimio y radio, no he aceptado nada,marcadores tumorales negativos; debo decirte que hace 5 años diagnosticaron cirrosis biliar primaria tto con corticoides y azatioprina,una vez q comence la dieta fui dejando esos medicamentos. Actualmente recibo megadosis d vit C; vit B6 y12 y antioxidantes. Quiero saber si consideras que seria mejor seguir la dieta cetogenica o seguir c la alcalina, me base en el libro La dieta milagrosa del pH deRobert Young; ojala me puedas dar mas luces u orientaciones. O si seria perjudicial. Desde ya las Gracias.
    Carmen desde Perú.

    • Hola, Carmen,

      Lamento tu situación, pero me alegro de que hayas decidido pensar por ti misma.

      Lo cierto es que hay reportes de personas que han remitido siguiendo dietas extremas: algunos con cero carbohidratos, sin probar ni siquiera verduras, y otro que han mejorado siguiendo dietas similares a las que tú practicas, o incluso más estrictas, eliminando también las legumbres.

      Empiezo a sospechar las razones por las cuales eso sucede, pero tengo también claro que en estos temas todos somos unos ignorantes. Esa ignorancia es admisible sólo si somos conscientes de ella: yo soy un ignorante consciente de que sólo manejo datos pobres, como todos, así que no se me ocurriría jamás decirte que lo que haces es incorrecto, porque ese tipo de dietas tal vez aborden procesos específicos que aún son desconocidos.
      Parece que estás conforme con tu dieta y dices que el cambio ha sido radical, así que te animo a que continúes con ella, sobre todo porque estás haciendo algo muy inteligente, como es aplicar dosis altas de vitamina C y atender a las posibles deficiencias de algunas vitaminas del grupo B en dietas vegetarianas. Yo me permito sugerirte que tal vez fuera bueno que introdujeras un caldo de huesos de vez en cuando, o que suplementaras con algo de glicina. Y si añades algo de aceite de hígado de bacalao fermentado de muy buena calidad, mejor que mejor.

      Respecto a lo de la acidez y alcalinidad: ahí lamento discrepar, pero es algo con lo que me encuentro de forma recurrente y que no creo que se base en ciencia: la ‘acidez’ o alcalinidad de los alimentos no se sustenta de momento en las pruebas. El tumor es más ácido en su entorno extracelular y más básico intracelularmente, pero no está claro que esa sea una causa sino una consecuencia del desarrollo bioquímico tumoral, algo explicable y demostrable. El ph de la sangre se mantiene siempre dentro de unos márgenes estrechos independientemente de lo que ingiramos, salvo en situaciones de enfermedad como ciertas alteraciones metabólicas o una cetoacidosis diabética (que no tiene nada que ver con la cetosis en organismos sanos). No aseguro nada, sólo digo que la explicación es más compleja.

      No sé si ese cambio radical del que hablas se basa en pruebas objetivas que demuestran un cambio en el tumor. De ser así, yo continuaría como hasta ahora. Si ves que hay un cambio negativo, tal vez deberías plantearte modificar algo. Hasta entonces, ánimo y mucha fuerza.

      Un abrazo

      Alfonso

  25. Hola Alfonso.
    De entrada felicitarte por el trabajo aportado a este blog, estando interesado en la terapia “Dieta Cetogénica contra el Cancer”, mi pregunta es: ¿conoces algún centro especializado en España que desarrolle esta técnica?

    Gracias.
    Virgilio.

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